El servicio de Subte y Premetro se vio paralizado en la mañana de ayer, entre las 5.30 y las 8.30 por una medida gremial que realizaron los Metrodelegados. Exigen que el material cancerígeno conocido como asbesto sea removido de todas las formaciones. Esto provocó un aumento sensible de la cantidad de pasajeros que debieron recurrir al colectivo para ir a trabajar, por lo que hubo largas filas y esperas en las paradas de las distintas líneas de autobuses.

Actualmente, Metrovías, operador de la red, asegura: “se trabaja en el cuidado del personal y de los pasajeros, mientras que todas las tareas de desabestización las realiza la empresa Borg que está especializada en tratamientos ambientales, y es la que cuenta con el personal esecializado para tomar todas las medidas preventivas para evitar la propagación de las partículas, limpieza de las unidades, fijación de protocolos.

Se trata de un serio problema que no es nuevo en el mundo, al punto que se lo ha detectado “en la mayor parte de las redes y subestaciones y equipos rodantes construidos entre los 60 y 80, por eso se lo busca, en general se lo encuentra en los talleres, en los aislantes de la fuentes de energía”, dijo en diálogo con periodistas, entre los que participó InfobaeClément Michel, presidente y CEO de Keolis, la empresa francesa que lidera uno de los tres consorcios, junto con Transport for London TFL y Helport (Corporación América, de Argentina); que se presentaron a la licitación del subte porteño, y que volvió a visitar Buenos Aires junto con Helen Murphy, directora de división internacional de TfL, para avanzar en la búsqueda de información sobre el estado del servicio y reafirmar su interés de trabajar en el país.

Al respecto detalló Clément: “en Australia, en 2014 se quisieron comprar subestaciones de energía, y el contrato decía que no debía haber asbestos, pero se encontraron casos en algunas que habían sido terciarizadas previamente a empresas chinas, por lo que ocurre habitualmente en esta industria, de ahí que se hicieron acuerdos con empresas y sindicatos para comprender la envergadura del problema y cómo resolverlo”.

Algunas experiencias internacionales

El proceso de adjudicación de la red de subterráneos está demorado, aun no se seleccionaron las ofertas técnicas, pese a que el contrato con el operador actual, Metrovías, expira el 31 de diciembre, cuando originalmente se presumía que se podría haber resuelto a fines de 2018, principios del corriente año. De ahí que del consorcio multinacional, con un ancla local, sólo explicaron cómo se podría comenzar a resolver el grave problema del asbesto si fuere adjudicatario, basado en la experiencia en otros países, sintetizó Clément Michel:

1. Recolectar la información de todas las fuentes, Metrovias, SBASE, sindicatos, universidades, la prensa;

2. Se puede eliminar o mitigarlo. Sacarlo es muy complejo y costoso , o revertirlo recubriendo las zonas aislantes de la energía, para que no pueda tener contacto con el aire, en Australia se hizo una mezcla, recubrimientos en cada lugar, y contar con equipamiento necesario para localizarlo;

3. Hay que hacerlo con total transparencia y comunicar en qué parte se está del proceso.

4. Contar con salas de consulta para conocer cómo se puede mitigar este riesgo, a través de la visualización de todo el sistema de seguridad;

5. También incorporar el análisis de la calidad del aire, agregó Helen Murphy directora de división internacional de TfL, Transport for London con la medición de las partículas que se respira, y tiene que ver con la limpieza de los trenes y de la red subterránea, parte de la cual en la Argentina tiene más de un siglo; y se hacen con especialistas de universidades.

Pedido de una legisladora del Frente de Todos

La periodista y ex candidata a vicejefa de Gobierno por el Frente de Todos, Gisela Marziotta, exigió al gobierno porteño que resuelva el problema del asbesto en los subtes. “El gobierno de Rodriguez Larreta debe ejecutar un plan de compra de trenes libres de asbesto para no poner en riesgo la salud de los trabajadores y de los miles de usuarios de ese sistema de transporte masivo”, y llamó a revisar los avances del plan de desasbestización en las líneas del subte y en los talleres en Rancagua y Villa Urquiza.

A raíz de la medida de fuerza del gremio de metrodelegados en la mañana de ayer, Marziotta también dijo que el ejecutivo porteño está incumpliendo con la Ley 1820/05 que prohíbe en la Ciudad de Buenos Aires “la producción, importación, comercialización y uso de fibras de asbesto, en sus variedades anfíboles o crisotilo”.

La ex candidata recordó que de acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2015, a la exposición a todas las formas de asbesto se atribuyen unas 107 mil muertes cada año en el mundo, de allí la importancia de tomar medidas para prevenir las enfermedades que causa ese material carcinógeno. De ahí que, como se describió más arriba, no se trata de un fenómeno puntual en la Argentina, sino que tiene carácter planetario y es de permantente atención.

Metrovías recordó: “El año pasado, confirmada la presencia de asbesto en los coches CAF-5000 de la Línea B, Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) –autoridad de aplicación- desafectó del servicio dicha flota y dispuso su retiro de la Red de Subte; y SBASE le encomendó una serie de acciones tendientes a asegurar las condiciones ambientales del Subte, que incorporó como parte de su Plan de Gestión Ambiental”.

Además, agregó: “en forma simultánea y ante la sospecha de presencia de asbesto en otras formaciones, se conformó una comisión de trabajo integrada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, la Asociación de Protección Ambiental (APRA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), los gremios, SBASE, la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad y Metrovías, como empresa operadora y empleadora”.