Claramente, el resultado singularmente adverso las PASO no sólo tuvo efectos desequilibrantes sobre el panorama político, sino también sobre la macroeconomía en general y el bolsillo de los argentinos en particular, por más inflación, suba de la tasas de interés de los créditos, derivados de la devaluación del mercado.

A partir de ahí el Gobierno tomó medidas de emergencia que rápidamente dispararon dudas sobre cómo se reparten las pérdidas entre la Nación que cede el cobro de impuestos y asume mayores gastos por ajustes de los planes de asistencia social, y las provincias que ven reducida la masa coparticipable de impuestos que cobra la Nación pero que luego redistribuye, como IVA, Ganancias y el componente impositivo del Régimen  Simplificado (Monotributo).

Esta mañana, los gobernadores peronistas rechazaron el paquete de recorte tributaria, al que concideraron una medida “arbitraria y perjudicial”, en un encuentro en el Concejo Federal de Inversiones.

Según datos que Infobae obtuvo en exclusiva de fuentes del Gobierno el impacto directo estimado del paquete de emergencia que anunciara el presidente Mauricio Macri el último miércoles: será hasta fin de año de unos $54.000 millones, distribuidos en $32.449 millones al conjunto de las 24 grandes jurisdicciones en que se divide el país; y $21,744 millones.

Por su tamaño geográfico y concentración de la población las más perjudicadas a priori serán las provincias de Buenos Aires con $6.600 millones; Santa de $2.824 millones; Córdoba $2.752 millones; y la Ciudad de Buenos Aires $1.846 millones.

Esperado recupero indirecto de recursos

Pero, en simultáneo, cabe esperar que cada jurisdicción tenga un recupero extra presupuestario por el impacto derivado del Impuesto Inflacionario sobre los recursos propios, principalmente Ingresos Brutos sobre las ventas; y Sellos, más el esperado efecto efecto sobre la mayor capacidad de gasto de las familias.

Aunque, en esos casos se trata de estimaciones menos “fuertes” que la de la pérdida de ingresos directa por la reducción de la base imponible de los impuestos coparticipables que parte de datos reales conocidos hasta julio.

El paper al que tuvo acceso Infobae da cuenta de que por esa vía el conjunto de las provincias podría recuperar poco más de $29.000 millones, y la Nación unos $19.400 millones.

Nuevamente, las jurisdicciones más grandes serían las más beneficiadas en valores absolutos, y por tanto el perjuicio neto proyectado se reduce sensiblemente a un global de $3.200 millones, de los cuales $600 millones recaerían sobre las arcas a cargo de la Gobernadora María Eugenia Vidal; $260 millones sobre las de Roberto Miguel Lifschitz; $256 Juan Schiaretti; y $ 197 millones la de Rodríguez Larreta, entre otros.

De confirmarse esas proyecciones del Gobierno nacional el efecto final del paquete tributario sobre cada distrito será equitativo, equivalente a 0,2% del total de la base de la coparticipación de impuestos coparticipable que se prevé en 1,64 billones de pesos.

Monitoreo y compensaciones

El economista Nadín Argañaraz, experto en temas tributarios y director del Instituto Argentino de la Realidad  Fiscal dijo a Infobae sobre el efecto directo sobre las provincias de las medidas de emergencia y las previsiones del Gobierno: “está claro el impacto directo de la pérdida de recursos coparticipables, porque existe una base sólida, como es la distribución de los últimos meses y los coeficientes de reparto de cada impuesto. Pero, aún cuando el paquete de medidas también generará un aumento de ingreso disponible de la población destinataria, no está claro cuánto se volcará al consumo, cuánto se licuará por el alto porcentaje de la economía marginal, y por tanto la previsión de recupero es discutible”.

Los apuntes del nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza (Foto: América TV)

Los apuntes del nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza (Foto: América TV)

Cabe recordar que en el borrador sobre los lineamientos de política económica que el ahora ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, le presentara al presidente Mauricio Macri en el primer encuentro del último lunes, se podía advertir el compromiso de “monitorear los efectos de las medidas en los próximos 10 días”, para establecer ajustes. Del mismo modo que la semana anterior había dicho en un encuentro con la prensa, de la que participó Infobae, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica.

De ahí que Argañaraz agregó: “Nación y provincias deberían consensuar establecer un mecanismo de control y compensación mensual del efecto real del paquete tributario, con la evaluación del efecto incremental de Ingresos Brutos, principalmente. Eso sería lo más lógico”.

Y completó su análisis: “Lo más recomendable hubiese sido coordinarlo antes, aunque dada la emergencia es entendible que no se hiciera, porque se hubiera caído en una discusión que no tendría fin, ya que unos iban a tratar de defender sus estimaciones sobre lo que dejarán de percibir, y la Nación la estimación de lo que se podrá recuperar por el efecto macroeconómico esperable. Pero sin duda, sería un buen gesto establecer un acuerdo de monitoreo coordinado entre las partes, para disparar compensaciones si fueran necesarias”.