El 2019 cerró en materia de finanzas públicas de la Administración Nacional con un alto grado de ejecución en el agregado total respecto de la pauta presupuestaria que fue ajustada durante el año: 96,2%. Se destacó el nivel de ejecución de los gastos corrientes, como se definen a los pagos de salarios, jubilaciones, AUH, y transferencias automáticas a provincias, principalmente; mientras que los de capital, esto es la inversión en obras de infraestructura en todo el país apenas alcanzó a 86,2%; según un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

El resultado neto fue un superávit primario, antes del pago de intereses de la deuda equivalente a 0,2% del PBI, por la combinación de aumento del 0,7% en términos reales, ajustados por la inflación, del total de los recursos corrientes; y recorte de 6,6% real en los gastos corrientes. Esa mejora relativa permitió un ahorro de 2,2% del PBI en comparación con el déficit del año anterior.

Y pese a que también la OPC registró un ahorro de 2,5% real en las partidas destinadas a obra pública, el saldo financiero se mantuvo abultadamente negativo, equivalente a 3,9% del PBI, por efecto del creciente peso de los intereses de la deuda pública, aunque también se logró una reducción neta de 1,7 puntos del PBI.

Las variables de ajuste

El singular cambio de escenario económico a partir del resultado de las PASO llevó al presidente Mauricio Macri a incorporar al gabinete al ex ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Hernán Lacunza, ante la renuncia de Nicolás Dujovne, para completar el mandato constitucional y evitar el deterioro de las finanzas públicas en un escenario de agudización de la recesión y pérdida de confianza de los agentes económicos.

El resultado final en esa área fue positivo, pero tuvo sus costos, porque la pérdida de recursos reales que provocó la aceleración de la inflación llevó a incumplir con diversas metas físicas para el año, las cuales, según el análisis de la OPC, las más afectadas fueron:

1. Construcción de Autopistas y Autovías: el grado de ejecución apenas llegó a 21,5%, con 72 Km, frente a un objetivo de 335 kilómetros;

2. Tratamientos distribuidos: el objetivo del programa “Cobertura Universal de Salud-Medicamentos” era superar los 29 millones, pero apenas llegó a 20,1 millones, un 69,4 por ciento;

3. Viviendas terminadas: la Administración Central cumplió con el 81,2% del compromiso en materia de Desarrollo Urbano, al concluir 18.975 obras, sobre un total de 23.370 unidades;

4. Horas de vuelo: el alistamiento operacional de la Fuerza Aérea tuvo un cumplimiento de 87,8%, con un total de 22.256 horas sobre un objetivo de 22.260 horas;

5. Prevención y control de enfermedades: los datos al 31 de octubre daban cuenta de una ejecución de 77,7%, con 34,6 millones de vacunas distribuidas, pero la extrapolación a los 12 meses, asumiendo que no se afectó el ritmo de vacunación, abarcó al 93,2% de la meta de cobertura de 44,6 millones de dosis;

6. Cantidad de viajes a AMBA por día hábil: en materia de coordinación de políticas de transporte vial alcanzó el 93,7%, con 10,2 millones de tráfico; y

7. Megawatt subsidiado por hora: la formulación y ejecución de la política de energía eléctrica se había propuesto llegar a 132,7 millones de MW/h, pero en 10 meses había llegado a 107,5 millones, con una proyección lineal para todo el año de unos 129 millones de MW/h, un 97,2% de ejecución.

Se podría agregar un octavo rubro, el de los “hogares beneficiados por la formulación y ejecución de la política de hidrocarburos”, porque el grado de ejecución fue del 84,3%, con 2,9 millones de familias. Pero ese dato, aclara la Oficina de Presupuesto del Congreso, corresponde a los primeros 10 meses de 2019, si se proyecta al total del año, surge un alcance de poco más de 2,7 millones de grupos habitacionales, levemente por arriba de la meta física comprometida.

El nuevo Gobierno ha decidido mantener los lineamientos del Presupuesto 2019 para 2020, hasta que logre cerrar un acuerdo de renegociación de la deuda con los acreedores del sector privado y organismos internacionales, de ahí que habrá que esperar para conocer si los sectores que quedaron rezagados en el último año serán compensados en el nuevo ejercicio, o se determinarán otras prioridades de metas físicas.