Por el salto cambiario desde el lunes posterior a las PASO, la devaluación acumula antes de terminar la primera quincena de agosto 38%, según la paridad de cierre en $60,40 en el mercado mayorista donde operan las empresas, y $63 en la pizarra del Banco Nación.

Y se sabe que en el conjunto de los bienes exportables, en particular alimentos, en ausencia de nuevas retenciones, ese ajuste se traslada a la góndola y también a las tiendas de proximidad, como las ferias barriales. En las mediciones del Indec el rubro “Alimentos y Bebidas” representa entre el 23% en el AMBA y 38% en el norte del país. Mientras que en la canasta de gasto de los sectores de bajos ingresos llega a absorber más del 50% del presupuesto familiar.

En el caso de los industriales, la devaluación afecta los costos de los insumos importados, en una proporción de hasta 65% en la fabricación de automotores y artefactos para el hogar, y en menor medida en otras manufacturas.

Sin embargo, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, prefirió no arriesgar qué impacto espera de la reacción del mercado cambiario sobre la inflación: “Es prematuro estimarlo. Sólo sabemos que en los primeros 10 días de agosto subieron a un ritmo menor de 2% mensual”, respondió el ministro ante la consulta de Infobae.

—Pero ya hubo fuertes aumentos de precios en alimentos y una automotriz subió sus precios de lista 23% —agregó este medio.

—Sólo hemos visto aumentos en harinas, galletitas y lácteos, y normal abastecimiento de los productos esenciales, por lo que aún no se trasladó a las góndolas el efecto del movimiento cambiario. Sí estamos viendo que algunos proveedores están entregando productos con factura abierta, respondió Sica.

Punto de inflexión

Y agregó el funcionario: “Aún no se puede evaluar el impacto de la devaluación porque usualmente en estos casos de incertidumbre tras el resultado de las elecciones se produce un overshooting (adelanto del tipo de cambio), por eso esperaremos a ver dónde se estabiliza para analizar su impacto y posibles medidas correctivas”.

“Sí sabemos que la desaceleración de la tasa mensual de inflación que se inició en abril se interrumpió en agosto y volverá a ser alta en septiembre”, concluyó Sica.

Mañana el Indec difundirá la inflación de julio y tanto las expectativas de las consultoras privadas que anticipan sus pronósticos al Banco Central como el Instituto Estadístico de los Trabajadores estimaron un rango de 2,4% y 2,2%, respectivamente. Pero a partir de la reacción de los mercados al resultado de las PASO, eso será historia antigua.