Luego de varias reuniones con las autoridades del Banco Central y de ser recibidos por funcionarios del Ministerio de Hacienda, desde las cámaras inmobiliarias, la autoridad monetaria habilitó la operación de venta de dólares para la compra de la vivienda única.

Sin embargo, la medida desfraudó las expectativas de los empresarios del sector, porque esperaban que la autorización de la compra de moneda extranjera para la escritura de la vivienda única y de uso permanente se extendiera hasta unos USD 150.000, se decidió fijar un límite notablemente menor, hasta $100.000 “considerando el total de los codeudores el acceso se  realiza por hasta el monto del préstamo o el equivalente a USD 100.000, el monto que resulte menor”, dispone el punto III de la Comunicación “A” 6787 del BCRA.

La norma es muy restrictiva porque sólo permitirá el acceso al mercado de cambios de las personas humanas para la compra de moneda extranjera a ser aplicados simultáneamente a la compra de inmuebles en el país  estimados a vivienda única, familiar y de ocupación permanente, con los “fondos provenientes de préstamos hipotecarios otorgados por entidades financieras locales”, precisa en el primer punto condicionante.

Pero no se trata de incluir a todas las operaciones con garantía real, presentes y futuras, a la posibilidad de compra de dólares por parte de quien va a escriturar la nueva vivienda, sino exclusivamente a aquellos que destinen el monto del crédito a “pagos imputados a la compra que se demuestre que fueron realizados con anterioridad a la vigencia de esta disposición o que correspondan a pagos de hasta el equivalente a USD 1.000 realizado en concepto de reserva de la propiedad”.

Además, cada codeudor beneficiario de la licencia para adquirir de una vez hasta 100 mil dólares, deberá “firmar una declaración jurada por la cual se compromete a no adquirir activos externos por el tiempo necesario hasta completar el monto adquirido a bajo el presente régimen”.

Y precisa la “A 6787: “El total de los fondos destinados a la compra, tanto en moneda local como en moneda extranjera sean depositados o transferidos simultáneamente a una cuenta en una entidad financiera a nombre del vendedor de la propiedad”.

Claramente, la medida tiene “sabor a poco” para las expectativas de las inmobiliarias quienes desde el resultado de las PASO, pero principalmente desde la imposición del control de cambios el 1 de septiembre, vieron derrumbarse las consultas y efectivización de las escrituras, al punto de anticipar que 2019 cerrará con los peores números de la historia, porque no es extensiva a los nuevos créditos hipotecarios.

De ahí que cabe esperar que los representantes del mercado pidan una nueva reunión con las autoridades del Banco Central, en busca de hacer extensiva el alcance de la compra de dólares para la primera vivienda a las operaciones que se pacten con créditos hipotecarios en carpeta, aprobados, pero aún no liquidados.