Termina el año 2017 y tenemos la obligación de hacer un balance de lo que nos ha dejado el año en cuanto a energía en nuestro país.

El Ministerio de Energía perdió este año varios funcionarios valiosísimos para la gestión y conocedores de la materia, por desacuerdos con el Sr. ministro Juan José Aranguren; es el caso de José Luis Sureda (Subsecretario de Recursos Hidrocarburíferos), Sebastián Scheimbrg (Subsecretario de Coordinación Administrativa), y Osvaldo Rolando (Subsecretario de Energías Térmicas, Transporte y Distribución Eléctrica).

De la misma manera, Mauricio Roitman (Subsecretario de Escenarios y Evaluación de Proyectos) pasa a ser Presidente del ENARGAS y Andrés Chambouleyron (Subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria) pasa a ser presidente del ENRE. David Tezanos, ex Interventor del ENARGAS dejó su puesto y vuelve a la actividad privada.

Como se podrá ver, el Ministerio queda con muchísimos casilleros vacíos que aún no se sabe quiénes van a ser las personas que los vana a ocupar, si es que se van a ocupar.

Enarsa sigue siendo un elefante blanco que trata de cerrarse. Pero aún persisten contratos vigentes de la administración anterior que dificultan esta tarea.

En cuanto a lo que se refiere a petróleo y gas natural, se decidió la liberalización del mercado de combustibles líquidos, se continuó con el descenso gradual de los subsidios a las tarifas, se estableció un régimen laboral especial para los no convencionales, se publicó la Res 46 E, que establece un programa de precios incentivos a la producción de gas natural, y esta última semana se autorizó la exportación de gas natural a Chile. Se anunció una licitación de off shore, y el libre acceso a las regasificadoras de Escobar y Bahía Blanca, acción que implica que cualquier privado puede tener el derecho de comprar su gas directamente en las terminales.

En lo que respecta a YPF, mantiene su delicada situación financiera, a pesar de la excelente gestión de Miguel Ángel Gutiérrez, continúa con su política de desprenderse de activos, y se le viene un tanto complicada su hegemonía en el mercado argentino con la gran apuesta de Tecpetrol a los No Convencionales, por un lado, la horizontalización de PAEG, la llegada de Puma (Petrobras) y el cambio de manos de las estaciones de servicio de Shell.

Los resultados del 2017 en cuanto a producción no fueron buenos: 5 % menos de producción de petróleo y 3 % menos en gas natural

YPF mantuvo su producción, en total aumentó en un 5 %, y se esperan muy buenos resultados de Shell, Exxon, Pae y Pluspetrol.

2017 fue el año en el que Miguel Galuccio, ex CEO de la YPF de la era Kirchner, adquirió a través de su fondo de inversión Vista Oíl and Gas los activos de Sinopec en Argentina, y el Upstream que estaba en poder de Marcelo Mindlin y su grupo Pampa Energía, luego de la compra de los mismos a Petrobras Brasil.

La Provincia de Mendoza fue la estrella del año, habiendo captado un 68 % más de inversión de lo esperado.

Volúmenes de Gas Natural

Preocupa en la industria el estancamiento de la demanda en 110 MM3D con picos de 170 en época invernal, muchos empresarios del sector en off manifiestan su preocupación ante este estancamiento, principalmente en la demanda, situación que complicaría la venta de excedentes y futuros proyectos de producción.

Energía Eléctrica

El 2017 fue declarado el año de las energías renovables, y de acuerdo con lo que estaba establecido en la ley se celebraron las rondas 1,5 y 2.

Se adjudicaron 147 contratos y se firmaron 71 contratos y el cuello de botella es la transmisión.

Otro tema destacado es que se sancionó la ley de generación distribuida, que permitirá a particulares y empresas a volcar su energía producida al sistema.

Interrogantes

Persisten las indefiniciones en la Central Térmica a Carbón Rio Turbio y la construcción de las dos represas en la Provincia de Santa Cruz

Todavía no está claro cuál va a ser la utilidad y utilización del Gasoducto del GNEA, a finalizarse a finales del 2018; persisten muchas dudas acerca de la capacidad de Bolivia de poder cumplir con los volúmenes comprometidos y cómo se va a comportar el Mercado brasileño de Gas natural, frente a la finalización de contrato de abastecimiento en el año 2021.

Todavía no hay una posición clara por parte de nuestro Gobierno con respecto al Biodiesel, perdido el mercado de los EE.UU.; se requiere de una política clara y a favor de las economías regionales que sustentan esta industria

Desafíos e interrogantes para el año 2018

⦁ Persiste la duda si se va a liberar definitivamente el precio del gas natural, permitiendo a operadoras y particulares celebrar contratos a largo plazo.
⦁ Todavía no está claro los alcances de la Res 46 E; por el momento ha accedido únicamente Tecpetrol, pero persisten muchos reclamos, especialmente de la estatal YPF y productores con pozos pilotos en ejecución.
⦁ Resta definir el rol de Enarsa, si finalmente, en forma gradual, ira desprendiéndose de sus activos, hasta desaparecer, o bien funcionará como como un arbitro de precios en el mercado
⦁ Resta definir también el rol de CAMMESA en cuanto a su rol dentro del mercado eléctrico, si se va a dedicar a administrar el mismo o bien va a seguir continuando comprando y vendiendo combustibles, especialmente paras las generadoras.
⦁ El gobierno argentino mantiene cuantiosas deudas con las empresas operadoras y distribuidoras eléctricas, producto de los desbalances tarifarios y regulatorios de los últimos años; es importante solucionar este tema rápidamente a los efectos de poder comprometer seriamente a estas empresas a cumplimentar con las obras necesarias para expandir redes y aumentar la exploración hidrocarburifera.
⦁ Los números de las empresas de servicios petroleros están totalmente fuera de una industria que se estabilizó a un barril de USD 50. Gobierno, Empresas y Sindicatos finalmente en algún momento deberán solucionar y por, sobre todo, poner en práctica los convenios firmados.
⦁ Se necesita una señal clara y concreta y una definición con respecto al rol de las energías renovables, los precios comprometidos de pago para los próximos 10 años, frente al superávit de gas natural que hay en la región y que permitiría generar energía eléctrica en forma más confiable y más barata y que recurriendo a fuentes alternativas.