La dinámica del nivel de precios de abril se vio explicada fundamentalmente por 3 grandes rubros: mantenimiento de la vivienda, por el último tramo del ajuste de tarifas en el cuatrimestre; los alimentos y bebidas, por el impacto del despertar del tipo de cambio, tras un bimestre en descenso; y la estacionalidad de la indumentaria.

De todas formas, el impacto sobre el índice de inflación que mide el Indec ha resultado muy disperso entre los analistas y consultores del sector privado, que van desde 3,5% en el promedio del Relevamiento de Expectativas de Mercado que hace el Banco Central, hasta un extremo de 4,6% en el caso del Instituto de Estadística de los Trabajadores.

En el medio se ubicaron los cálculos del Estudio Ferreres 4,1%; Elypsis 4%; y Tiscornia y Asociados 3,7 por ciento.

En el caso del Estudio Ferreres y Asociados, los rubros que registraron las mayores subas fueron Educación y Equipamiento y funcionamiento del hogar, los cuales evidenciaron una variación del 11,3% y 6,4%, respectivamente.

Mientras que para el Instituto Estadístico de los Trabajadores, en abril sobresalieron los aumentos de precios de Indumentaria y calzado 11,3%, por el impacto pleno del ingreso de las prendas de la temporada otoño-invierno; y Bienes y Servicios varios 7,8 por ciento.

Un año antes, cuando recién comenzaba la escalada del tipo de cambio, en respuesta a varias factores, pero principalmente la acmulación de atraso respecto de la inflación y la reglamentación del Impuesto a la Renta Financiera, el Indec había medido una suba del IPC de “solo” 2,7% y 25,4% en comparación con un año antes.

Por el contrario, ahora, se prevé que la medición del Indec dará cuenta el próximo 15 de mayo de un salto al récord en 17 años a un rango interanual de 54% a 57 por ciento.

Pero a partir del corriente mes, donde básicamente sobresale el ajuste del precio de los combustibles, el consenso del mercado proyecta que, en ausencia de nueva turbulencias en el mercado de cambio la tasa de suba promedio de precios al consumidor se desacelere a un rango de 3%; aunque será insuficiente para impedir un nuevo salto en el cotejo interanual, a la zona del 58 por ciento.