La actividad de la construcción se encamina a ingresar en el sexto trimestre con tasa de receso de la actividad en comparación con similar período del año previo, mientras que en el desempeño intermensual se mantiene en el subibaja.

La excepción son los pedidos de permisos para construir, básicamente vinculados con la edificación privada en propiedad horizontal, según el relevamiento que el Indec hace a una nómina representativa de 60 municipios del país, los cuales acumulan 4 meses con aumentos a ritmo de dos dígitos desde abril último.

Sin embargo, esa autorización aún no se traslada a la demanda efectiva de materiales para la construcción, ya que se mantiene en franco declive.

El Índice Construya (IC), que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican las empresas líderes en amplio espectro de: ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua, acusó en agosto sendas caídas de  7,5% respecto del nivel de un año antes; y 4% en comparación con el valor previo, en ese caso ajustado por estacionalidad.

Claramente, la conjunción de alta volatilidad cambiaria, luego del resultado de las PASO, suba de las tasa de interés y pérdida de la capacidad de compra de los salarios frente a una tasa de inflación que volvió a repuntar explica no sólo la retracción de la construcción, tanto del sector público como del ámbito privado, sino que alimenta expectativas de continuidad del ciclo recesivo, al menos para el trimestre de agosto a octubre.

En los primeros ocho meses del año el Índice Construya acumuló un descenso de 13,6% en comparación con igual período del año anterior.

Y si se vuelven a cumplir las expectativas del consenso de los empresarios relevados por el Indec, el ciclo recesivo que ya acumula 15 meses con contracción de las ventas de materiales para la construcción y 12 en el Indicador de coyuntura de la actividad que elabora el organismo oficial de estadística, el ciclo contractivo se extenderá por al menos otros tres meses más.

Tanto en el caso de las empresas que preponderantemente se concentran en la obra pública, como de las que se abocan primordialmente a la privada, las previsiones de receso abarcan a más de la mitad de las empresas; y se fundamentan en la caída de la actividad del conjunto de la economía 30,2%; la inestabilidad de los precios 24,4%; mayores costos 14,4% y el atraso en la cadena de pagos 14,3%, principalmente.