Las estadísticas del Indec acumularon 11 meses consecutivos con saldo de divisas superavitario, como consecuencia de la concurrencia de múltiples factores: recuperación de las cosechas; devaluación del peso; recesión; y cambio de tendencia en el desempeño de la rama energética, entre muchos otros.

En el caso particular de los primeros 7 meses de 2019 se destacó una ganancia neta de más de USD 12.000 millones en comparación, como consecuencia de haberse registrado un excedente de USD 6.540 millones que contrastó con el déficit de USD 5.636 millones anotado en similar período del año anterior.

En julio de 2019 las exportaciones generaron USD 5.856 millones, pese a que, en promedio, los precios internacionales de los bienes transados se derrumbaron 9,9%; en tanto las importaciones se redujeron a USD 6.179 millones, con un set de precios que cayeron 6,9 por ciento.

Balance muy positivo en cantidades

Un cambio notable respecto del desempeño del año anterior fue el singular punto de giro en las cantidades exportadas y las importadas.

En el primer caso, el Indec registró en pleno el efecto de las cosechas récord, habida cuenta de que el volumen despachado de productos primarios se incrementó 81%; el de manufacturas de origen agropecuario 22,2%; y el combustibles y energía 4,8%. La excepción fueron las manufacturas de origen industrial que sufrieron una contracción de 12,5%, principalmente por la baja de las ventas de automotores a Brasil.

Mientras que en el segundo, sobresalieron la disminución del 41,9% en la cantidad de combustibles y lubricantes importados; 53,9% la de automotores, por la recesión del mercado interno; 25,5% la de otros bienes de consumo; y 17,7% la de bienes de inversión. En tanto se estancaron las de bienes de uso intermedio en el proceso productivo de las empresas y las piezas y accesorios de bienes de capital.

Qué proyectan las consultoras privadas

Las expectativas para los últimos meses se mantienen altamente superavitarias, por efecto de la mayor competitividad que ofrece el salto cambiario, y la persistencia del cuadro recesivo que contribuye a que persista la debilidad de las importaciones en general.

Los economistas de Ecolatina proyectan un “resultado positivo cercano a USD 12.500 millones para todo 2019, producto fundamentalmente de la contracción importadora, cercana al 20% interanual, pero también por un avance exportador a un ritmo de 8%, algo no menor en este contexto global proteccionista y donde nuestro principal socio comercial sigue anémico”. El año anterior había cerrado con un déficit de USD 3.820 millones.

En el caso de LCG, que dirige el economista Guido Lorenzo, esperan en materia de “exportaciones, los términos de intercambio vienen afectando negativamente el desempeño final. Podría pensarse que habrá un marginal repunte de la mano de la mayor competitividad que trae el tipo de cambio más alto, pero contrarrestan esto las altas tasas de la economía que encarecen el financiamiento y contraen la actividad. Las importaciones parecían comenzar a desacelerar la caída. Sin embargo, una nueva pérdida de poder adquisitivo sumado al encarecimiento que genera la devaluación puede volver a retrasar la mejora. De todas formas, el nivel en que se encuentran actualmente ya es muy bajo, razón por la cual no existe mucho margen para que caigan en gran medida”.