Después de un julio con signos incipientes de reactivación, al punto que las ventas de un conjunto de materiales que intervienen en todo el proceso de obra habían aumentado 2,8% respecto del mes previo, y posibilitado una desaceleración de casi 7 puntos porcentuales en la tasa de caída interanual, en agosto y septiembre se ingresó en una nueva onda recesiva, más marcada en el cotejo intermensual, que en comparación con un año antes, porque ya estaba por el piso.

Así se desprende de los datos que se sintetiza en el Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican las empresas líderes de ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua: disminuyó 6,7% frente al nivel de septiembre de 2018; y 1,5% respecto del total de agosto.

Diversos factores se conjugaron para que el sector registre la recesión más extensa en 17 años:

1. El debilitamiento de los recursos fiscales de la Nación, pero también en muchas provincias, por el doble impacto de la aceleración de la inflación que afectó el poder de compra de las familias, y la baja de impuestos derivados de la Reforma Tributaria de 2017 y el paquete de contingencia, porque restaron fondos para la ejecución de obras públicas:

2. La severa contracción del crédito hipotecario resultante de la menor capacidad de pago de los salarios y la suba de las tasas de interés; los datos del Banco Central dieron cuenta de que en septiembre el saldo de préstamos bancarios para la compra de la vivienda se contrajo 33% en términos reales, respecto de un año antes.

3. El control de cambios, porque trabó la fluidez de las operaciones que estaban en curso, al limitar el Banco Central la autorización de venta de divisas para escriturar operaciones que la costumbre del mercado pacta y efectiviza en dólares, a las líneas aprobadas con anterioridad a 1 de septiembre; y

4. El ingreso en un nuevo ciclo electoral, con altas probabilidades de cambio de gobierno, porque los candidatos a la presidencia no definen lineamientos de política que alienten un nuevo punto de giro de la actividad productiva y comercial. De ahí que las expectativas para el trimestre septiembre a noviembre que recogió el Indec anticipan la profundización de la recesión.

En los primeros 9 del año el Índice Construya de venta de materiales acumuló un descenso de 12,8% en comparación con igual período del año anterior.