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La persistencia del escenario recesivo, junto al anticipo en diciembre de la liquidación de las exportaciones, explican el débil desempeño del cobro de impuestos, que sumó $527.284,5 millones, informó la AFIP

Por segundo mes consecutivo, y de acuerdo con la práctica anticipada por la titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Mercedes Marcó del Pont, los datos de la recaudación tributaria de enero fueron informados a través de un comunicado de prensa.

Los ingresos tributarios sumaron $527.284,5 millones, un 44,9% más en valores nominales que un año antes.

En comparación con la tasa de inflación acumulada en los últimos 12 meses, el total de los recursos percibidos acusó una caída de 5,8% en valores reales, equivalente a nueve puntos porcentuales menos que la tasa de inflación que se estima se ubicó levemente por debajo del rango de 54 por ciento.

La percepción por tributos a cargo de la Dirección General Impositiva subió 40,7% nominal, pero se contrajo 9,1% ajustado por la suba de los precios al consumidor, reflejando con nitidez el efecto de la pérdida de poder de compra de los ingresos de la población.

El caso más notorio fue el muy pobre desempeño de lo percibido por la AFIP en concepto de IVA sobre la producción nacional, puesto que apenas aumentó 35,4%, casi 20 puntos porcentuales menos que la inflación, significó una disminución en valores reales de 12%, en una mínima parte explicado por el efecto de la reducción de la alícuota para algunos alimentos básicos; en tanto lo ingresado por IVA sobre productos importados se elevó 87,1%, casi 23 puntos porcentuales más que lo esperado por la mera variación del tipo de cambio de pesos por dólar; en ese caso representó un aumento efectivo de 13,8 por ciento.

Mientras que lo ingresado por retenciones sobre las exportaciones y derechos sobre las importaciones, más tasa de estadística, aumentó 70,6%, en un contexto en que el tipo de cambio de pesos por dólar se elevó en el período 64,4%, y se elevaron las alícuotas sobre el comercio exterior.

En tanto, lo cobrado por parte de la Anses, por aportes personales y contribuciones sobre la nómina salarial y de trabajadores autónomos, creció nominalmente 38,4%, tras un año en que el promedio de los salarios en el sector formal disminuyó poco más de 8% en términos reales; y el empleo en relación de dependencia en esa franja cayó 2,5 por ciento.

Un gravamen no afectado por los cambios de alícuotas ni de las bases imponibles, y que pasó a tomarse como referencia del real desempeño de la economía formal, es el que rige sobre los débitos y créditos bancarios (impuesto al cheque), el cual aportó en enero $35.776 millones, un 47% más que enero de 2019, en valores nominales; pero un 4,5% menos en términos reales (ajustado por inflación).

El impuesto PAIS sumó más de $3.100 millones

En el primer mes de vigencia plena del Impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS) creado como una de las primeras medidas del nuevo Gobierno para apuntalar los recursos fiscales y proteger las debilitadas reservas de divisas en el banco Central, recaudó $3.181,1 millones.

Ese fue el monto tributado por las “percepciones realizadas entre la entrada en vigencia del impuesto el 23 de diciembre de 2019 y las primeras tres semanas de enero de 2020”, precisa el informe de la AFIP.

Con el aporte de ese recurso nuevo, que contribuyó a aumentar la presión tributaria sobre el conjunto de la economía, el conjunto de lo ingresado a la Aduana volvió a superar el efecto de la devaluación, y pudo disimular la notable caída en términos reales de los ingresos por retenciones a las exportaciones, porque según se observa en la planilla de recaudación tuvieron el menor aumento interanual desde que se reimplantaron en 2018 y cayeron 62% respecto de diciembre. Por querer recaudar más, se recaudó menos. Pasaron de representar 12,8% del total en diciembre a 4,5% en enero.

Semejante punto de giro en una de las principales fuentes de recursos tributarios se explica por la capacidad de anticipación del sector exportador agropecuario a la prenunciada suba del impuesto por parte del nuevo Gobierno, la cual cristalizó el sábado 14 de diciembre, en una edición especial del Boletín Oficial, donde se publicó el Decreto 37, con la firma del presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero; y los ministros de Agricultura Luis Basterra y de Economía Martín Guzmán.

Con esa medida, se dejó sin efecto la fórmula de fijar como derecho de exportación de emergencia fijo de $4 por dólar exportado, con un tope de 12%, que estableció el gobierno de Mauricio Macri para los cereales y otras materias primas, por lo que la soja, en principio, quedó desde entonces en 30% (18% más 12%) y el resto de los cereales pasó de casi 7% a 9%, mientras que sólo las manufacturas de origen industrial quedaron con la alícuota fija de $3 por dólar, que hoy implica algo menos de 5 por ciento.