El mercado argentino de bienes durables, como es el de los automóviles y el inmobiliario, se encamina a cerrar un “muy mal año y tremendamente complejo y rentabilidad nula”, dijo el presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), Ricardo Salomé, en un encuentro con periodistas en el que participó Infobae, con motivo del cierre del año.

“Desde poco más de 900 mil unidades en 2017 se pasó a un mercado de 803 mil en 2018 y este año se prevé que cerrará con menos de 460 mil, muy lejos del plan un millón que proyectaban las terminales dos años atrás y que nos llevaron a hacer fuertes inversiones”, agregó inquieto el dirigente mercantil.

De todas formas, como siempre, detrás de toda crisis hay una oportunidad, Salomé consideró: “Este es un buen mes para comprar un cero kilómetro, porque nos encuentra a todas las concesionarias con altos stocks y a precios en dólares más bajos de los que tendremos el próximo año”.

Según un estudio de la división estadísticas de Acara que presentó el gerente general de la entidad, Carlos Movio, noviembre cerró con un total de 121.427 unidades en toda la red de ventas de 0Km del país y en los playones de las terminales, entre nacionales e importados, equivalente a 4,7 meses al ritmo de ventas de ese mes; pero sube a una relación de más de 6,4 meses respecto del mercado estimado como “pico” para diciembre de unas 19.000 máquinas; y 3,2 meses al promedio de todo el año.

 El stock promedio de unidades para la venta es de 2 a 2,5 meses de operaciones (Carlos Movio)

De ahí que Ricardo Salomé resaltó: “Es un buen momento para comprar un vehículo, ya que las distintas variables económicas no han tenido tanto impacto en el incremento de los precios de los autos, con lo cual hoy se pueden adquirir vehículos a precios que en poco tiempo vamos a extrañar. Y la entrega es inmediata”.

Debajo del costo de reposición

En el sector se asegura que el precio de los autos a estrenar tiende a moverse, en general, a una tasa equivalente al 80% de la inflación, pero en los últimos 2 años esa regla no cumplió por efecto de la fuerte devaluación del peso, dado el alto componente importado en las unidades que se fabrican en las 10 terminales y complejos automotrices que operan en el país; y más aún en el caso de los importados.

Movio dijo: “en lo que va del año el promedio de los 0Km subió de precios un 68%, y se atenuó a 63% con los descuentos”, muy por arriba de la tasa de inflación con la que cerró noviembre, acumuló 52,1%, en la medición del Indec.

Pese a semejante desfase, se considera en el ambiente de los concesionarios: “los precios de venta se encuentran por debajo de los de reposición”, eso significa que en un escenario de recuperación del mercado, los precios tenderán a subir, y si el tipo de cambio mantiene un curso similar o menor al de la inflación, implicará un aumento también en dólares. De ahí que en el sector observan un incentivo para la compra ahora.

Sin embargo, la estrategia comercial dependerá de los objetivos de cada terminal y marca, porque en el corriente año, en medio de una marcada recesión, se registraron ganadores y perdedores en participación de mercado, según el estudio que presentó a la prensa Acara.

El foco en el 2030

“Queremos mirar para adelante, lo que pasó ya está y será la historia la que juzgue la administración que finaliza. Estamos enfocados en lo que viene y cómo aportar para que este mercado que supo ser de los pocos ‘brotes verdes’ que durante los dos primeros años y medio se destacaba, pueda recuperarse ahora”, dijo Ricardo Salomé.

Sobre esa base, anticipó el presidente de Acara que la entidad está trabajando “como nunca todos unidos, fábricas, autopartes, gremios y nuevo gobierno, la semana próxima tendremos un evento que creo que será muy relevante e inspirador, porque por primera vez todos juntos haremos un acto que será un punto de partida hacia la recuperación”.

Se refería a la presentación este martes 17, en la sede de Smata (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor) de “algunas ideas para presentar y recuperar el mercado interno y movilizar la actividad, con un cambio con sentido de supervivencia, tanto a nivel de productos como de servicios”.

Se trata de la presentación de un acuerdo social y productivo para el sector automotor argentino, promovida por Smata “ante la caída de la actividad y la pérdida de puestos laborales, se trabajó durante 8 meses junto a sindicatos, terminales, autopartistas directos e indirectos, concesionarios y talleres, con la coordinación metodológica de IAE Escuela de Negocios en un Plan Estratégico 2030 para el sector. Con el objetivo de desarrollar el sector, defender y aumentar el empleo, dentro del marco de una política de estado”, informaron desde la entidad gremial.

Salomé imagina “un 2020 que empiece difícil, con algunas dudas, pero que se va a encaminar y que tendrá una segunda mitad del año mucho más consolidada que la primera”, con un mercado total de 435 mil a 438 mil automóviles, el cual se elevaría a unas 455 mil, con el agregado del segmento de pesados” (camiones y equipos especiales).