En septiembre se acumularon 13 meses con caída consecutiva de los puestos de trabajo registrados por el Sistema Integrado Previsional Argentino, informó el Ministerio de Producción y Trabajo. El agregado de empleos asalariados y por cuenta propia en todo el país disminuyó 2,6%, totalizaron 12 millones de personas.

Y las expectativas para el último trimestre anticipan la persistencia de destrucción neta de puestos formales, los cuales se prevé que irán a formar las filas de los ocupados en negro, en condiciones precarias, tanto como asalariados, como cuenta propistas, según se comprobó en las últimas Encuestas Permanente de Hogares del Indec.

El 90,9% de las empresas encuestadas en la última semana de septiembre, primera de octubre, respondió que espera mantener su dotación de personal estable durante los próximos tres meses, comparado con 91,1% el mes pasado. Del 9,1% restante, el 4,3% espera aumentar la dotación y un 4,8% estima que disminuirá. Así, las expectativas netas de aumento de personal, reflejadas en la diferencia entre la proporción de empresas que esperan aumentar sus dotaciones y aquellas que esperan disminuirlas, fueron negativas y se ubicaron en 0,4 puntos porcentuales”, informó la cartera laboral.

Claramente, la transición hacia el cambio de gobierno, luego del resultado de las elecciones generales del domingo 27 de octubre, no permite a los empresarios tejer un escenario que los invite a proyectar un mejor escenario económico para el corto plazo, habida cuenta de que el consenso de los consultores privados observan varios frentes con severos desequilibrios, no sólo en materia fiscal, monetaria, cambiaria y externa, sino, como consecuencia de lo anterior en la política de ingresos, con salarios y tarifas atrasados respecto de la inflación pasada, y estructuras financieras de las compañías en general debilitadas por la extensa recesión, casi 11 años en términos netos.

La única buena noticia, en términos relativos que aportó la Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Producción y Empleo respecto del sondeo de septiembre fue que aumentó en 0,4% la proporción de compañías que planifican incrementar los puestos de trabajo, de 3,9% a 4,3% de los consultados; mientras que la franja que proyecta achicar la dotación disminuyó en 0,2 puntos porcentuales, de 5% a 4,8% del total. De ahí surgió un saldo de respuesta negativa de 0,5% del total de las empresas, menos de la mitad que un mes antes.

La estimación en firme del comportamiento del empleo registrado en septiembre, con un saldo neto de baja en 2,6% del total, a unos 12 millones de trabajadores, mostró que las caídas más significativas en comparación con el año anterior se observaron en los aglomerados urbanos de Jujuy 4,2%; Córdoba 3,3%; Gran Paraná (Entre Ríos) 3,1%; y el Gran Buenos Aires 2,9 por ciento.

Por el contrario, se incrementó únicamente en Gran Mar del Plata 2,6%; mientras que en Bahía Blanca declinó 0,2% y en Gran Mendoza 0,7 por ciento.

Y como ha sido casi una constante desde que se inició el ciclo recesivo, en septiembre de 2018, aunque se habría gestado unos meses antes, cuando el Gobierno debió acudir a la asistencia financiera del Fondo Monetario Internacional, los sectores más afectados en actividad y empleo fueron la construcción, con pérdida de 10,5% de los puestos estables; y la industria y el comercio con 4,25 y 3,8% de recorte de la nómina, respectivamente.

Por tamaño de empresa, el informe oficial reveló que la franja más afectada fue la de más de 200 empleados, con un recorte de 3,2% de los puestos netos; seguida por la de 50 a 199, disminuyó 2,4%, y en menor medida las pymes, en ese caso 1,9 por ciento.