A partir del primer día de enero rige el libre precio de comercialización de naftas en el ámbito de la República Argentina, una situación inusual a la cual los consumidores no estaban acostumbrados. Hoy, el precio de la nafta súper, por ejemplo, puede tener una diferencia de hasta casi un peso dependiendo del lugar y la marca que se compre.

Los precios en Argentina se rigen por una formula, en la que la variación del Brent y la cotización del dólar estadounidense juegan un papel preponderante. Es así que, a pesar de que el Brent está llegando a los 70 dólares y el dólar, a 19.20 pesos, las principales cadenas de comercialización recién ahora se están animando a aumentar sus precios, y no en relación exacta con el precio que debería estar si se aplica la formula a raja tabla. De hecho, al 6% de aumento anunciado aún faltaría ajustar otro 13.1 por ciento.

La que picó en punta fue Oil Combustibles, que aumentó sus precios un 6%, seguido por la holandesa Shell, que aumentó el mismo porcentaje, mientras que YPF manifestó que sus precios dependerían del lugar geográfico de expendio e inclusive de la hora, y que no informará públicamente sus variaciones de costos, mientras que Axion y Puma aún no han hecho movimientos, pero se descuenta que hagan modificaciones en los próximos días.

Esta situación marca un nuevo escenario para los consumidores, que podrán tener la oportunidad de elegir dónde, cuándo, a qué precio y en qué condiciones llenar el tanque.

Las cadenas de estaciones de servicio se están preparando para este nuevo mercado, cerrando convenios con diferentes bancos y tarjetas de crédito. Están modernizando sus locales de venta, wifi libre, café y alimentos a precios razonables van a ser moneda corriente.

Es importante destacar que, a un costo promedio de 29 pesos el litro, teniendo en cuenta un usuario particular que llena un tanque de 40 litros una vez por semana, por año, a precios constantes, estaría pagando casi 56 mil pesos por año, un ahorro de un 2% implicaría la suma de 1120 pesos, cifra no menor, sin tener en cuenta los descuentos de bancos y tarjetas de crédito, comparaciones que los consumidores se van a tener que acostumbrar a hacer.

Consejos para ahorrar al momento de comprar combustible

-Elegir la estación de servicio correcta

Busque puntos de venta con precios más bajos. A veces, la diferencia en el precio por litro no es mucha, pero el ahorro sostenido en el tiempo compensa. Existen páginas webs donde se pueden consultar cuáles son las que tienen los mejores precios, aunque el indicativo más claro son los profesionales del volante. En aquella estación en la que vea cargar a transportistas, camioneros, taxistas, es donde hallará los mejores precios. Y siempre que pueda evite las estaciones de servicio cercanas a autovías o autopistas. Sus precios suelen ser mayores.

-Elegir el mejor momento para cargar

Puede parecer una tontería, pero no lo es. Por las mañanas bien temprano y por las noches, cuando el clima es más frío, la gasolina es más densa. Así que cuanto más bajas sean las temperaturas en el momento de echar nafta al coche, mucho mejor. También es mejor acudir a la estación en días laborables, ya que los fines de semana el precio se va a incrementar.

-Cuanta más nafta, mejor

Es mejor no permitir que el tanque se vacíe demasiado. Esperar a que haya muy poca nafta solo ocasionará el aumento de aire en el tanque y que, por tanto, la gasolina se evapore con mayor rapidez. También es importante que usemos la nafta adecuada. No por ser la más cara va a ser la mejor para nuestro vehículo. Optemos siempre por la de menor octanaje, a no ser que el fabricante del coche diga lo contrario.

-Conducción ecológica

Poner el coche a altas velocidades, acelerar y frenar bruscamente incrementará el consumo de combustible de forma considerable. Debemos circular a una velocidad constante, conducir suavemente en la marcha más larga posible y evitar acelerar en momentos innecesarios, como bajando pendientes o cuando nos acerquemos a semáforos en rojo, respetar la luz roja en lo posible, ya que en la mayoría de las ocasiones el propio impulso que lleva el coche nos permitirá llegar sin tener que acelerar y generar una fuerza innecesaria.

-Revisiones periódicas del vehículo

Mantener el vehículo en un estado óptimo, con las pertinentes revisiones, nos ayudará a ahorrar combustible. Hay que poner especial atención en la presión de las ruedas. También hay que llevar los cambios de aceite debidamente actualizados, así como el cambio de filtros.

-Evitar los embotellamientos

Planifique una ruta evitando, en la medida de lo posible, zonas con atascos. Por vía urbana es sin duda donde más se consume, ya que el coche anda y se detiene constantemente. El problema se agrava en zonas escolares y residenciales, con limitaciones de velocidad todavía más exigentes. Utilice Waze, Google Maps u otras aplicaciones que lo ayudarán a evitar congestiones de tránsito.

-Coches de bajo consumo

Todos los fabricantes van introduciendo poco a poco en sus modelos medidas de ahorro de energía. Cada vez son más habituales los coches con sistemas start/stop para detener el motor y accionarlo automáticamente en paradas, así como la proliferación de modelos híbridos o de consumo reducido. Sin embargo, tendremos que hacer cálculos para saber si realmente compensa el precio de un vehículo de este tipo, tomando en cuenta cuál es la media de consumo que tenemos.

-Menos peso

Otro de los factores que afecta directamente al consumo del automóvil es el peso. Por tanto, intentaremos no llevar el baúl cargado con equipaje y cosas que no necesitamos, ajustándonos siempre a lo estrictamente necesario.

-Aire acondicionado

El aire acondicionado aumenta el consumo considerablemente. Lo ideal es prescindir de su uso en la medida de lo posible, aunque hay momentos en los que el calor aprieta y es inevitable accionarlo. Además, el hecho de llevar las ventanillas abiertas aumenta la resistencia aerodinámica, lo que significa que el coche también consumirá más.

-Transporte público

Por último, no podemos dejar de fomentar el uso del transporte público, sobre todo en núcleos urbanos, que es donde está mejor dotado y donde se gasta más combustible si vamos en coche. De acuerdo que Argentina no es la panacea en cuanto a confort se refiere, pero es una forma de ahorrarnos mucho dinero.