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06/07/2020, 10:19 am
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El ex viceministro de Economía y director de la consultora homónima dijo a Infobae, a través de una entrevista por correo, “no se puede dejar todo en manos del Banco Central, porque si no el déficit fiscal sería muy grande y eso pondría en riesgo otras variables”. Escenarios de caída del PBI esperado para el corriente año

La actividad económica profundizó desde mediados de febrero la recesión que arrastraba y adquirió una velocidad impensada, no sólo en la Argentina sino en el mundo entero, a partir de las medidas preventivas y desesperadas que comenzaron a tomar la mayor parte de los gobiernos contra el avance de la pandemia de la COVID-19, con costos finales en términos de vida y pérdidas de fuentes de trabajo difíciles de ponderar.

La Argentina, favorecida por la contra estación, y la recomendación del consejo de expertos de la salud al presidente Alberto Fernández, tomó medidas de prevención sanitaria anticipadas, pero en el plano económico los esfuerzos parecen seguir moviéndose detrás de los acontecimientos, y por tanto los costos que se proyectan comienzan a ser más inciertos. De ahí que los economistas, a modo de ejercicio para responder a la consulta de sus clientes, optan por diseñar varios escenarios para el futuro inmediato.

Es el caso del ex-viceministro de Economía, Orlando Ferreres, quien accedió a una entrevista de Infobae a través de la respuesta por correo electrónico a las inquietudes que plantea la coyuntura y dijo: “hay que apelar al crédito, pero si no hay ventas es más difícil cumplir con los sueldos y otras obligaciones como las fiscales”.

– El Gobierno ha tomado diversas medidas paliativas a la crisis económica agravada por el COVID-19, pero mantienen un carácter selectivo, pese a que la pandemia no discrimina ¿Cree que debería tomar acciones de carácter generalizado, para trabajadores, jubilados y empresas, o no cuenta con suficientes instrumentos para hacerlo?

– Creo que el Gobierno ya adoptado muchas definiciones que incluso, por lo que se ve en los medios de comunicación, todas no se cumplen en su plenitud, pero como evaluación podemos decir que son correctas. Creo que las condiciones actuales de no tener el invierno en nuestra situación nos dieron tiempo suficiente como para observar las experiencias de China y sobre todo las de Italia y España que son países que pueden ir con nuestra idiosincrasia cultural. Tenemos que aplanar la curva de contagios pues esto podría hacernos entrar en problemas en los hospitales y llevaría a muchas personas a la situación más extrema, por falta de respiradores o sistemas de testeo. Me parece que un toque de queda militar no ayudaría mucho a la situación, más que ahora ya hace falta pagar los sueldos o retirar dinero de los sistemas bancarios. El tema también es económico hoy y hay que mirar este aspecto también sin desconocer la gran trasmisión de esta coronavirus en el mundo entero.

– ¿Le parece apropiada la actitud de muchas empresas de proponer bajas de sueldos, por la caída de la actividad, o debieran apelar al endeudamiento transitorio para no profundizar la crisis?

– Creo que cada empresa tiene que resolver el problema de sueldos de acuerdo con sus posibilidades. Por mi experiencia cuando fui director Financiero de una empresa, especialmente cuando había muchos días que por algún conflicto no se trabajaba, se apelaba al crédito bancario. Ahora la situación es bastante distinta pues las aerolíneas, los aeropuertos, el turismo y muchos sectores no trabajan más que de forma remota, salvo la alimentación y bebidas, laboratorios y farmacias y otras. Con lo cual no tienen recursos de venta y es más difícil pagar los sueldos si no hay actividad, por más que no se pague más que lo necesario. En universidades en las que estoy en el tema salarial, se trabaja con clases remotas y esto puede significar algún ingreso aun en esta época. Hay que apelar al crédito, pero si no hay ventas es más difícil cumplir con los sueldos y otras obligaciones como las fiscales y proveedores.

– EL Banco Central está flexibilizando la política monetaria y las líneas de asistencia a los bancos para dotar de liquidez al mercado ¿Son suficientes esas medidas?

– Si bien el BCRA ha flexibilizado la política monetaria, esto no implica que ello sea suficiente para poder hacer frente a todos los compromisos que puede tener una empresa, empezando por los salariales, pues la gente necesita comer y gastar en remedios, amén de otras cosas fundamentales. Creo que el BCRA ha actuado bien, pero la situación es muy difícil de anticipar en todos sus detalles.

– La AFIP mantiene una actitud casi pasiva frente al nuevo escenario derivado de la pandemia, ¿debiera prorrogar todos los vencimientos de impuestos, o es un atributo exclusivo del Poder Ejecutivo Nacional?

– La AFIP en mi opinión no puede prorrogar todos los vencimientos de impuestos pues ya van a tener muchos que quizá no se van a poder pagar, pero a los demás que eventualmente puedan no hay más remedio que cobrarles. Sino el déficit fiscal sería muy grande y esto pone en riesgo otras variables económicas, pues todo el dinero tendría que salir del Banco Central y ya es bastante lo que está poniendo este organismo. No se puede descansar solo en la base monetaria, aunque sea por un plazo corto.

– Aún es prematuro estimar los efectos económicos de la pandemia, porque se desconoce hasta cuándo se extenderá. ¿Cree que el Gobierno ya debería trabajar en incentivos para fomentar la producción de los sectores que pueden mantener cierto ritmo de actividad, como el agro, la actividad pesquera de exportación, las industrias extractivas, entre otras?

– Se pueden hacer algunos escenarios según lo que tarde la cuarentena, su prórroga y cuánto demore la población en recuperarse de la enfermedad y varios casos de solución de los temas de la deuda pública. Para este año ya teníamos una caída de 1,4% en el PBI del país del 2020 versus 2019, que ahora en el mejor de los casos seria de una baja en el rango de 4% hasta 8% en el peor de las situaciones. Esto va a depender de las decisiones políticas, de cuantas empresas tengan que cerrar y les sea más difícil la recuperación posterior y del tamaño del problema que queramos seguir sosteniendo con cuarentena total o parcial.

La economía y el coronavirus están muy relacionados y hay que ver hasta qué punto se puede escuchar a los que razonan desde el punto de vista de la enfermedad, que es muy grave, hay que sumar la economía también, aunque esto no es lo que esperamos.

– El ministro de Economía, Martín Guzmán, le presentó a los bonistas, a través de videoconferencia, los supuestos macroeconómicos de corto y mediano plazo, con una expectativa de crecimiento de la economía del 2% real a partir de 2022 ¿Le parece realistas? ¿La Argentina, dada la elevadísima capacidad ociosa en diversos frentes, no puede aspirar a una reactivación más agresiva, sin generar tensiones inflacionarias?

– Seguramente vamos a crecer en 2021 y cuánto mayor sea la reducción en 2020, mayor será la recuperación el año siguiente. Creo que las cifras de Guzmán son correctas en el largo plazo, que es lo que tenemos que ver. Hay que observar también la economía internacional, en la cual se aprecian muchas reducciones del PBI, por la COVID-19.

– ¿Se debe seguir con el plan de renegociación de la deuda mientras persista el escenario de incertidumbre planetaria, y caída sideral del precio de los activos financieros, corporativos y soberanos, salvo algunas excepciones?

– Creo que es una buena oportunidad para una negociación adecuada, pero hay que hacerla ahora y no esperar las cifras de los próximos trimestres. Total se espera una renegociación no para el próximo trimestre o semestre sino para dentro de 2 o 3 años.

Las formas de bajar la deuda son cuatro: 1. Por quita, 2. Por mayor plazo, 3. Por período de gracia, y 4. Por menores intereses. Esa combinación debe darse para obtener lo que pidió el Fondo Monetario Internacional como mayor quita (USD 85.000 millones en 10 años), que no incluye al FMI ni otros organismos de crédito multilateral. Esto significa que la quita debería ser alrededor del 40% tomando todo en consideración y sacando el valor presente de la deuda comparada con lo que tenemos hoy.

– ¿Una recomendación de política económica para el mediano y largo plazo?

– La política económica debería tener los siguientes aspectos:

1. Atender el problema sanitario y dar los préstamos y bonos necesarios para mantener a la población en una situación de cuarentena, donde hay una muy alta presión social;

2. Atender el problema de la deuda, con lo cual se disminuyen los escenarios para las proyecciones, los que pasan a depender de nuestra situación interna más el efecto de la economía global; y

3. Encargarse de la situación económica que no debe olvidarse que es secundaria, pero que debe atenderse igual para evitar un mal mayor al que el que se quiere resolver.

– Siempre se dice que toda crisis abre una oportunidad ¿Cómo se imagina a la Argentina para el día después del COVID-19?, siempre se dice que toda crisis abre una oportunidad ¿Cómo se imagina a la Argentina para el día después de la pandemia?

– Me lo imagino bien, con una reacción rápida después frente a la crisis. Es decir, si bien ahora puede haber una reducción significativa del PBI por tener muchas actividades detenidas, esto puede cambiar rápidamente para el día después de terminada la pandemia. Allí el crecimiento del país puede ser muy rápido e incluso puede cambiar el grado de estatismo que hay en la economía que es bastante alto, dando mayor participación a la actividad privada, aunque esta no fuere la intención original del Gobierno. La realidad nos puede llevar a tener una mejor definición estructural del país. Esperemos que así sea.