Los resultados del tercer trimestre de 2019 de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, correspondientes al total de 31 aglomerados urbanos, mostraron que la tasa de participación, o de la población económicamente activa, fue del 47,2% sobre 28,4 millones de habitantes, con el agregado de la estimación de 411 mil personas en Gran Resistencia que fue el dato informado por el organismo para el relevamiento de junio, correspondiente a una oferta laboral agregada de 13,34 millones de personas, con la repetición de 145 mil personas del trimestre previo para Chaco; y una tasa de empleo que fue del 42,6% de la población, a 12,08 millones de trabajadores.

De ahí surgió un aumento de la tasa de desocupación de 9% a 9,7% de la población económicamente activa, a 1,29 millones en el conjunto de los 31 distritos relevados por el organismo oficial de estadística.

En términos interanuales, la participación de la población en el mercado de trabajo se elevó en el conjunto de esos aglomerados en 346 mil personas, muy por arriba de la capacidad de la economía para generar empleos que fue de 254 mil trabajadores en términos netos entre los que entraron y salieron por múltiples causas. La diferencia entre esos dos valores determinó un salto de la desocupación en 122 mil personas.

La proyección de los resultados de la EPH al total país, con una población que se estima ascendió a unas 45,3 millones, arrojó que la oferta laboral en un año recesivo, con caída del PBI del 1,7%, aumentó en unas 595 mil personas, a un ritmo de 2,9%, a 21,1 millones; mientras que el empleo agregado se elevó en poco más de 405 mil trabajadores, a una tasa de 2,2% interanual y 19,3 millones de ocupados rentados; y el total de desocupados se acrecentó en 189 mil personas, 11,3% en el período.

Cabe notar que en ese período el entonces Ministerio de Producción y Trabajo dio cuenta de la disminución en 94.000 personas en la cantidad de puestos de trabajo registrados (considera la ocupación principal en términos de ingreso, de modo de no duplicar las personas con pluriempleos, como algunos asalariados, monotributistas y autónomos, además de los que cuentan con regímenes especiales como personal doméstico y Monotributista Social).

Ese contraste entre el aumento de la ocupación total y disminución de la proporción registrada, sólo se explicaría por el crecimiento en unas 499 mil personas de la cantidad de trabajadores ocupados en la economía informal.

Aumento de la precariedad laboral

Semejante incremento de la ocupación informal, 7,5%, a 7,2 millones de personas que pasaron a representar el 37% del total de empleados en el total de la economía, sólo se explica por la fragilidad que provocó la agudización de la recesión desde septiembre de 2018, cuando una nueva crisis cambiaria que llevó al último Gobierno a acudir al aumento de la asistencia financiera del Fondo Monetario.

De ahí que la única defensa que tuvieron muchos trabajadores que perdieron su puestos en condiciones legales fue volcarse a aceptar ofertas en la marginalidad, con menor salario y sin cobertura sociales, y además pedir a miembros del hogar que no trabajaban a que buscaran una ocupación para poder cubrir el presupuesto familiar.

Ese fenómeno se manifestó de diversas formas:

1. Aceleración de la oferta laboral a un ritmo superior al del crecimiento vegetativo de la población;

2. Aumento récord de la proporción de ocupados demandantes de empleos, esto es de trabajadores no satisfechos con su empleo, por múltiples causas; se elevó de 16,7% a 18,6% del total;

3. Crecimiento también de la subocupación demandante, empleados con menos de 35 horas de labor semanal, pero que manifestaron al encuestador del Indec hacerlo por más tiempo.

Debilidades metodológicas

Aclara el informe trimestral del organismo oficial de estadística: “Debido a diversas dificultades observadas en el relevamiento de la Dirección Provincial de Estadística (DPE) de Chaco, el equipo de la Encuesta Permanente de Hogares, acordó proporcionar a dicha dependencia provincial un período de asistencia técnica. Luego del análisis realizado por la EPH-Indec se detectaron inconsistencias que invalidaron los resultados del aglomerado, por lo cual los datos del tercer trimestre de 2019 de Gran Resistencia no se incluyen en el informe”.

Y agrega: “actualmente, con el asesoramiento y la capacitación de la EPH-INDEC, la DPE de Chaco se encuentra trabajando en el mejoramiento de los procesos para regularizar la publicación de sus resultados a partir de los próximos informes”.

De ahí que para poder hacer una comparación homógenea, fue necesario tomar como aproximación los datos de oferta laboral y empleo que el Indec informó en la EPH del trimestre previo.

Datos destacados

La mayor tasa de desempleo se anotó entre las mujeres de 14 a 29 años, pasó de 21,5% en el tercer trimestre de 2018 a 22,6% de la oferta laboral de esa franja de la población etaria y de género un año después.

La menor desocupación se mantuvo en los jefes de hogar, aunque también subió, de 5,2% a 5,6% de la tasa de participación en el mercado de trabajo de ese segmento.

Por género, los varones de 30 a 64 años mantuvieron la mayor proporción de ocupados y la menor tasa de desocupación, pasó de 5,3% a 5,8% de ese grupo.

Le siguieron las mujeres de 30 a 64 años con una tasa de desocupación que pasó de 7,1% a 7,3% de la oferta, fue la que menos se acrecentó.

La franja masculina de 14 a 29 años mantuvo el segundo lugar entre los más afectados por la falta de respuesta del mercado a su oferta de trabajo, la tasa de desempleo se elevó de 14,5% a 17,9% de su población activa.

Por rama de actividad sólo 5 sectores ganaron participación en un año en la captación del empleo total: la industria manufacturera de 4,7% a 5%; servicios financieros, de alquiler y empresariales de 4,3% a 4,6%; los servicios sociales y de salud de 2,6% a 2,8%; transporte y comunicaciones de 3% a 3,2%; y servicios comunitarios, sociales y personales de 2,3% a 2,5 por ciento.

Por clima educativo, entendido por la cantidad de horas de estudio acumulado en establecimientos registrados, la Encuesta Permanente de Hogares detectó que 7,05 puntos porcentuales de la tasa de desempleo de 9,7% a nivel país se concentró en la franja de población con hasta el ciclo secundario completo; en tanto los 2,65 puntos porcentuales restantes se distribuyeron en 1,8 p.p. en el segmento de instrucción superior y universitario incompleto y 0,85 pp entre los universitarios completo y superior.

Preservación del empleo

Frente a ese escenario, el Gobierno decidió exactamente una semana atrás decretar la penalización a los empleadores que dispongan en los próximos seis meses el despido de trabajadores “sin causa”, la doble indemnización, y triple para el caso de que se tratare de un empleado en negro que fuere detectado por la AFIP.

La medida causó malestar en el empresariado, porque en medio de un clima recesivo no sólo se le impone a una traba a la reducción de los costos para sostenerse en pie, sino que incluso desalienta nuevas contrataciones, porque la situación de emergencia que planteó el Gobierno nacional podría extenderse al segundo semestre, y prorrogarse hasta que no se verifiquen claros indicios de reactivación.

Y de los datos del Indec surge que si bien se destruyeron unos 94.000 empleos registrados, todos concentrados en el sector privado asalariado que redujo la nómina en 139 mil, mientras aumentó en la administración pública en 36 mil y 8 mil en los ocupados en casas particulares, el resto de la economía generó unos 500 mil en condiciones precarias, porque no existen suficientes incentivos para hacerlo en la formalidad.