En la décima encuesta anual consecutiva realizada a economistas y lectores para confeccionar el ranking de mejores ministros de Economía de la región, el reconocimiento al ministro Alfredo Thorne en el primer puesto se lee como un respaldo a la gestión del nuevo gobierno peruano, cuya meta es hacer crecer al Perú a un ritmo del 5%, según destacan Andrés Almeida y Catherine Lacourt, de AméricaEconomía Intelligence.
Pero la gran novedad que trae el informe de la revista especializada es el resultado del recientemente desplazado ministro por parte del Gobierno argentino Alfonso Prat-Gay, que pudo subirse al sexto peldaño de la tabla tras haber liberado a la economía del cepo cambiario, las retenciones a las exportaciones y uno de los default más largos de la historia.
Prat-Gay sube en todos los aspectos. Sin embargo, lo principal es que recuperó la confianza y volvió a los parámetros normales

Sin embargo, resalta el análisis de Andrés Almeida y Catherine Lacourt, que Prat-Gay logró un singular avance en comparación con su predecesor en el cargo, el kirchnerista Axel Kicillof, quien en 2015 se ubicó en el puesto 17, superando solaemente al ministro de Venezuela, que nuevamente quedó último en la tabla con una economía que en el siglo XXI transita por el penoso camino de la hiperinflacción y la extrema pobreza de sus habitantes.
“Prat-Gay sube en todos los aspectos. Sin embargo, lo principal es que recuperó la confianza y volvió a los parámetros normales por los cuales los economistas evalúan bien a este tipo de autoridad. Buena parte de la nueva disposición hacia la autoridad argentina se debe a que ha lucido logros importantes en su primer año de gestión: transparentó la información económica del país, con lo que hoy es posible confiar en los datos más básicos y primordiales; sinceró el tipo de cambio del peso en relación con el dólar, lo que eliminó fuertes distorsiones en el ámbito comercial; y negoció con los famosos fondos buitres, logrando el reintegro de Argentina a la comunidad económica internacional”.

Alfonso Prat-Gay escaló al puesto 6, desde el 17 sobre 18 que en 2015 obtuvo Axel Kicillof

Además, observan los analistas de AméricaEonomía Intelligence que “en términos metodológicos, Prat-Gay obtiene esta alza para la Argentina, también porque distintas proyecciones de consultoras internacionales esperan, en promedio, un crecimiento de 2,9% para 2017, lo que implicaría el inicio de la recuperación de la economía argentina, que en 2016 decreció en 1,8%, según el FMI. Además, porque, al sincerar su información, el país volvió a ser considerado por las calificadoras de riesgo”.
Sin embargo, el camino del gradualismo en el frente fiscal -pese a la magnitud del desequilibrio heredado, y la falta de respuesta de la economía real para recuperar la senda del crecimiento, después de un lustro de estancamiento- contribuyeron a empalidecer el resultado final de su gestión, como lo percibieron los lectores y expertos consultados por AméricaEconomía Intelligence para la confección del nuevo ranking de ministros de Hacienda y Finanzas.
Otro año de recesión, alto déficit fiscal y elevados índices de pobreza que no se pudieron bajar, debilitaron los grandes logros Alfonso Prat-Gay de salir del default y liberar a la economía del cepo cambiario

A tono con la recesión, Brasil siguió muy abajo
Un caso diametralmente opuesto es el de Brasil: “El brasileño Henrique Meirelles, al igual que Prat-Gay, es un ministro debutante cuya misión es revertir los problemas económicos dejados por los gobiernos predecesores, pero, a diferencia de su colega argentino, Meirelles no ha logrado despertar la misma confianza en él ni en la economía brasileña y logra un puesto 14°, apenas superior al de su predecesor, Joaquim Levy (16°), del decepcionante gobierno de Dilma Rousseff”.

El ministro de Hacienda de Brasil se ubicó más cerca del de Venezuela que el de Argentina (AméricaEconomía Intelligence)
Es que el gobierno de Michel Temer no ha logrado revertir el desastre macroeconómico brasileño, cerrando un 2016 con un déficit fiscal más pronunciado que el año anterior (de 1,9% a 2,8% del PBI), y con la deuda pública más alta de América Latina, y creciendo: de 73,7% a 78,3% del PBI. Esto, en un escenario en que Brasil decrece 3,3% y con una inflación de 9% anual.
El gobierno de Michel Temer no ha logrado revertir el desastre macroeconómico brasileño
En contraste, Perú es el país que tiene más ministros ganadores, tres, desde que se fundó este ranking en 2007, por sobre Chile y Colombia, (ambos con dos). Esta metodología considera también el desempeño macroeconómico de los países en el último año. Perú aumentó su PIB de 3,3% a 3,7%, su inflación se mantuvo en torno al 3% y se conservaron equilibrios macrorrelevantes, como el porcentaje de deuda del país en relación con su PIB (en torno al 25%, lo que es bajo en el contexto latinoamericano: promedio de 42%) y el porcentaje de déficit fiscal (1,3%, en un contexto latinoamericano de 3,2% de promedio).

Alfonso Prat-Gay no logró escalar al podio de los mejores ministros de Economía de la región. ¿Lo podrán lograr la dupla Nicolás Dujovne en Hacienda  y Luis Caputo, en Finanzas?: esa es la pregunta que surge de inmediato.
Claramente, en la percepción de los analistas internacionales tiene mucho peso el logro de la denominada “normalización” de la economía, pero a la hora de calificar el desempeño de un ministro fijan la mirada en dos puntos centrales: el crecimiento y la solvencia fiscal. En el plano financiero, los pasos del ministro Caputo han resultado exitosos, mientras que en lo fiscal y actividad, aún se transita por el camino de las expectativas.

Daniel Sticco