La aceleración e incertidumbre sobre cuál será la tasa de inflación en 180 días o más, y la intención de asegurarle al ahorrista una ganancia en términos reales que hoy no asegura un plazo fijo tradicional, llevó a la autoridad moentaria a tomar dos medidas destinadas a fomentar el ahorro ajustable con renta real: la Alcancía UVA y recorte del plazos fijo mínimo en UVA de 90 días de plazo.

En un anticipo de lo que será un comunicado formal a las entidades financieras para su instrumentación el Banco Central informó que “busca fomentar el ahorro en UVAs, permitiendo a los bancos ofrecer plazos fijos en UVAs a plazos menores que los existentes hasta ahora (se reduce el plazo mínimo a 90 días, en lugar de 180 días) y cambiando la regulación para que en la cuenta de ahorro en UVAs llamada “Alcancía UVA” los fondos depositados se vuelvan líquidos también en un plazo de 90 días.

Plena liquidez sin perder valor

En la “Alcancía UVA”, el ahorrista deposita fondos que quedan protegidos de la inflación (y pueden pagar adicionalmente un interés en UVAs) hasta que ocurre el retiro, sin necesidad de establecer un plazo tope o una renovación.

De ahí que a diferencia de una colocación a plazo fijo tradicional que deja de otorgar renta a partir del día del vencimiento, momento en que el ahorrista puede decidir cobrarlo, o renovarlo por un nuevo plazo, que puede ser igual, menor o mayor al anterior, las colocaciones de pesos en esta cuenta seguirá ajustándose diariamente por el índice UVA que informa el Banco Central.

Las cuentas de ahorro en Unidades de Vivienda (UVI), aunque en la jerga financiera se utiliza como indistinto como UVA (Unidad de Valor Ajustable) busca hacer más atractivo este instrumento para inducir a las entidades a ofrecerlo a sus clientes.

De hecho, a diferencia del año anterior en que esas colocaciones a plazo fijo ajustable no eran premiadas con una tasa de interés, ahora cada vez son más las entidades que otorgan un rendimiento real positivo de hasta 5% anual.

Además, el organismo que encabeza Federico Sturzenegger destacó que la decisión tomada en la clásica reunión de directorio de los jueves “busca facilitar el ahorro de largo plazo de los argentinos dentro del sistema
financiero local, y además,el desarrollo del ahorro en UVAs resulta especialmente importante para contribuir al financiamiento de los préstamos hipotecarios, prendarios y personales en UVAs, que han mostrado un crecimiento vigoroso en el último año y medio”.

Usos de la Alcancía UVA

La opción de la Alcancía UVA se considera atractiva para dos alterntativas de ahorro:

1. Tomadores de crédito hipotecario UVA. En este caso se considera que quienes tengan una capacidad de ahorro luego de cubrir todos los gastos del mes, incluida la cuota del crédito para la vivienda, podrán depositar sus excedentes en la misma moneda que se actualiza el préstamo, con la perspectiva de anticipar pagos y acortar plazos, siempre con la limitación de la indisponibilidad en los primeros 90 días de cada imposición.

2. Cuentas a nombre de menores de edad: Se trata del ahorro que un padre, encargado o tutor abre una caja de ahorro para su hijo con la perspectiva de generar un capital que no se deprecie por la inflación para hacer frente al viaje de estudios, capacitación superior o encarar un emprendimiento a partir de la mayoría de edad. Es equivalente a un fiodeicomiso indisponible por el titular hasta alcanzar la mayoría de edad, con un plazo mínimo de colocación de 90 días.

Potencial de mercado

El mercado del ahorro ajustable que hoy asciende a unos $10.000 millones, se estima que tiene un singular potencial de crecimiento, como el crédito hipotecario.

En 2006, antes de que se disparara la inflación al rango de dos dígitos porcentuales al año y de la intervención de hecho del Indec, el monto de los plazos fijos ajustables representaba el 20% del total de las colocaciones a interés en bancos, equivalente a más de $200.000 millones a valores de hoy.

Pero ahora se suma la creación de la Alcancía UVA que otorga mayor liquidez que un plazo fijo tradicional, por lo que el real potencial de mercado, aún si se retoma el proceso de desinflación podría estimarse en más de 20 veces el nivel de marzo.