La autoridad monetaria dijo en la clásica conferencia de prensa para la presentación del Informe de Política Monetaria de Abril que “la decisión del Gobierno de concentrar los aumentos de los precios regulados en el último trimestre de 2017 y primer cuatrimestre, lo que hace difícil hacer política monetaria”.

En ese punto, Federico Sturzenegger dijo que “la mayor sorpresa se registró en los regulados de diciembre, porque la del primer trimestre estuvieron dentro de lo comentado en el Comunicado del Índice de Política Monetaria de enero 2018, y ahora el precio de las naftas, que están desregulados”.

Pero agregó que “la tasa de interés de corto plazo, del 27,25% anual es consistente con una política monetaria contractiva, y que es consistente con la que se mantuvo el año anterior, y con la meta descendente de inflación”.

De ahí que sostuvo que “ahora el Banco Central mirará muy de cerca la tasa de inflación mensual y que la suba del primer trimestre fue transitoria”, de lo contrario se procederá el endurecimiento de la tasa de política monetaria.

La aceleración previa de la inflación

La convocatoria fue una de las más esperadas, luego de que la semana anterior el Indec confirmara que en el primer trimestre se cubrió el 45% de la meta de inflación para todo el año, y con el dato de abril se superaría el 60% de esa variable objetivo del 15% que fijó el Ministerio de Hacienda.

Sobre todo porque en el último Relevamiento de Expectativas de Mercados del Banco Central el consenso del mercado volvió a subir la proyección para el cierre de 2018 a poco más de 20%, y diversas variables se han movido incluso a mayor velocidad.

En los primeros dos años de Cambiemos el equipo económico, incluidas la autoridad monetaria, no han logrado que la tasa real de inflación se aproximara a la meta; pero, al menos se pudo mostrar un claro sendero descendente.

Pero por lo sucedido en el primer trimestre y los aumentos de precios y tarifas anunciados para el corriente mes, a los que se agregaron combustibles y cigarrillos, pusieron en duda que esa tendencia bajista se repita.

Antes de pasar al análisis de la política monetaria y la tasa de inflación, Federico Sturzenegger resaltó “que la política contractiva no afectó el rol de inversión para apuntalar el proceso de crecimiento y de desinflación”. Fue “el mejor desempeño en 23 años”, destacó.

Expectativas a futuro

De todas formas Sturzenegger confió que el “sendero de desinflación se va a mantener en los próximos meses”.

Para eso, el presidente del Banco Central explicó que “cuando se mira cuánto se esperaba de inflación para mayo a diciembre a comienzos de año y ahora, se ve que no se han movido en absoluto”.

Para eso, el equipo del Consejo de Política Monetaria desmenuzó los datos del Relevamiento de Expectativas de Mercado de diciembre 2017 y de marzo de 2018, surgió que “pasó del 1,27% a 1,25% por mes, y eso se debe a que muchos aumentos se han anticipado”, resaltó Sturzenegger.

Y  agregó: “si bien siempre se repara en el dato para todo el año, las previsiones del mercado para mayo a diciembre no se han movido”.

En esa línea, la autoridad monetaria dijo “que las negociaciones salariales en paritarias, convergen a la meta objetivo”.

También fundamentó su optimismo en la proyección de desinflación en el “movimiento del tipo de cambio, como en las expectativas de crecimiento de la economía, como en la percepción de mejores condicionamientos para los negocios”.

De todas formas, el presidente del Banco Central que “no le gustó la inflación de marzo, ni la del trimestre, pero que se van a utilizar todos los instrumentos de política monetaria para converger a la meta de inflación“.