Lo que se había anticipado en las PASO se terminó de confirmar en el 53ªColoquio de IDEA: Para el empresariado argentino, el kirchnerismo quedó atrás y, ahora, hay que planificar, trabajar e invertir pensando en 6 años más de macrismo en el poder. Por eso, las dos partes (el sector privado y el sector público) presentaron sus demandas y comenzaron a crear las condiciones para tener un escenario de negociación donde existan los canales oficiales para definir cambios y otros extraoficiales, para descomprimir tensiones, para evitar que “llegue la sangre al río”.

El Gobierno dejó bien en claro que, para ellos, no hay más excusa para no invertir, que esa inversión es necesaria para que el crecimiento tome fuerza y se mantenga en el tiempo; y que las modificaciones y reformas que demandan los privados llegarán, pero gradualmente.

Por su parte, los empresarios repitieron que se debe avanzar en una reforma fiscal, en otra laboral, una fuerte baja de la inflación y, algunos, pusieron sobre la mesa su preocupación por el nivel de endeudamiento, de déficit comercial y del rojo que acumula el Banco Central por la creciente emisión de las Lebacs.

11/10/2017: La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, durante la inauguracion del 53 Coloquio de IDEA.
 La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, durante la inauguracion del 53 Coloquio de IDEA.

En realidad, desde el Aniversario de la Bolsa de Comercio, acto que abre el “calendario anual” de eventos empresariales y financieros de las cámaras y asociaciones patronales, hasta el Coloquio de IDEA, pasando por la Exposición de la Sociedad Rural Argentina, las cumbres que organizan la Cámara de Comercio, CAME, el Instituto de Ejecutivos de Finanzas, la Cámara de la Construcción y otras más; cada sector ha venido presentando al Gobierno la lista de sus necesidades para invertir, crear fuentes de trabajo y/o exportar. Ahora se necesita de las respuestas de la Casa Rosada.

El Gobierno ya había sido claro que los cambios sería sector por sector y que las modificaciones se harían por consenso, pero no quedaba en claro el ámbito institucional en que se realizarían las negociaciones. Sin embargo, en el 53º Coloquio de IDEA un grupo de empresarios (Cristiano Rattazzi, Guillermo Stanley, Horacio Martínez y Oscar Andreani) y de gremialistas (Andrés Rodríguez, Juan Carlos Schmid y Julio Piumato), acordaron crear un ámbito no oficial de negociación, con el fin de acercarle al Gobierno cambios consensuados por ambas partes, en temas “sensibles”.

El esquema elegido es similar al “Diálogo Social” que la Iglesia Católica creó a comienzos del 2001 y que sirvió de base para instrumentar algunos cambios luego del estallido de la “Convertibilidad” y la crisis que desató el default de la deuda externa. Es cierto que Néstor Kirchner se apropió ese ámbito en 2003, pero nadie puede negar su utilidad.

¿Fue idea del Gobierno esta “cumbre” y este acuerdo? La primera particularidad es que nunca antes en IDEA se vio una presencia sindical tan importante. Tal como dijo el metalúrgico Antonio Caló“Siempre nos invitaban, pero este año teníamos que estar”. Por el otro, nadie puede negar la línea directa que tienen con la Casa Rosada tanto Cristiano Rattazzi como Guillermo Stanley y Horacio Martínez; mientras que entre los sindicalistas estaba uno de los Secretarios Generales de la CGT más duros (Juan Carlos Schmid), un exkirchnerista (Antonio Caló) y un gremialista cercano al macrismo, pero hoy enojado con el PRO (Andrés Rodríguez).

11/10/2017: El jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, durante su presentación en el 53 Coloquio de IDEA.
 El jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, durante su presentación en el 53 Coloquio de IDEA.

Casi de inmediato, Gerardo Martínez, José Luis Lingeri, Antonio Caló y Guillermo Pereyra, que también estaban en el 53ª Coloquio de IDEA, dieron su apoyo; lo que confirma que también desde el lado sindical ya se conocía la propuesta que llevaban los empresarios a Mar del Plata. No hubo casualidades. Ahora faltan un par de reuniones, que serían luego de las elecciones del próximo domingo, para definir mecanismos de los encuentros.

En principio, se acordó que el Gobierno no forme parte del ámbito de discusión, tampoco se formalizará institucionalmente la mesa recién creada y la lista de consensos que buscarán serán por temas generales (tales como la reforma laboral o el combate contra la inflación), dejando los temas sectoriales a encuentros que tengan empresarios y gremialistas de esos sectores bajo el paraguas del Ministerio de Trabajo.

En una charla reservada, el metalúrgico Antonio Caló fue claro: “El Presidente de la Nación sabe que nosotros no somos sus enemigos. Y nosotros queremos que le vaya bien, dado que eso implica que habrá inversiones, crecimiento económicos y más fuentes de trabajo”.

Sin embargo, no todos fueron tan positivos (sobre todo entre los privados que no fueron invitados a la “minicumbre” en el restaurante del 1º Piso del Sheraton Hotel de Mar del Plata). Uno de ellos dijo a un grupo de periodistas: “¿Saben Ustedes lo que es un elefante?”.Ante el silencio del grupo, respondió: “Un chancho armado por un comité”.

El temor de algunos es que empresarios y sindicalistas caigan en la “fiebre de reunionitis” que afecta al PRO en el Gobierno Nacional, donde el ritmo de la gestión, algunas veces, está refrenada por la abundancia de encuentros, charlas, reuniones y cenáculos que se organizan para analizar temas, analizar opciones, examinar soluciones, plantear alternativas, esbozar propuestas, presentar proyectos e infinitos pasos más, que no permiten celeridad ni aplicación rápida de las decisiones. Un tema no menor de la esencia de gestión macrista.

Pero nadie puede dudar del peso de lo aprobado en IDEA. La presencia, durante casi tres días de Alejandro y Marcos Bulgheroni; más la presentación de Paolo Rocca, son contundentes. Los de la fusión de PanAmerican Energy y Axion se han mostrado en reuniones empresariales más que en los 15 años pasados; y el titular de Techint es la 3ra. vez en el año que presenta su lista de demandas para hacer inversiones en la Argentina.

El Gobierno de Mauricio Macri viene hace más de un año trabajando para obtener un éxito electoral contundente en las elecciones Generales que le permita a “Cambiemos” romper con el estigma de la debilidad política que le inoculó haber ganado el balotaje con menos de 3 puntos porcentuales; pero sobre todo, la esperada derrota de Cristina Fernández de Kirchner en la Provincia de Buenos Aires aleja cualquier temor de regreso del kirchnerismo al poder en el corto o mediano plazo. Un temor no menor de los inversores, que se mostraron reacios a hundir capital antes de que se despejara el complejo escenario electoral y político argentino.

11/10/2017: El presidente Mauricio Macri entrevistado por las autoridades del Coloquio, dijo que los empresarios deben
 El presidente Mauricio Macri entrevistado por las autoridades del Coloquio, dijo que los empresarios deben “invertir” y los sindicalistas “aceptar alguna flexibilidad”.

Es cierto que hubo empresarios que alabaron el posible ingreso de la Argentina a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), la mejora en los Índices de Competitividad e Institucionalidad, el próximo ingreso a la categoría de “mercado emergente” por parte de JP Morgan y que la encuesta que realiza todos los años Eduardo D’Alessio fuera la más positiva en los últimos 20 años. Pero en todos había un “sí, pero si hacen las reformas necesarias”.

En este marco, preocupó a muchos que la inflación de Septiembre llegara a 1,9% y que en silobolsas haya US$ 17.000 millones en cereales y oleaginosas que aún no se vendieron por falta de precios internacionales y un bajo tipo de cambio local. Pero el Economista Jefe de uno de los mayores bancos dijo: “El razonamiento es claro. Si creés que el país va camino a una crisis, vendé tu empresa ya. Si crees que vamos a crecer 5 años seguidos, aunque sea poco, tenés que invertir. Eso implica que la decisión de hundir capital de mediano o largo plazo no la podes llegar a postergar más de seis meses, desde el momento que se abran las urnas el domingo que viene. Ya no hay más excusas”, sentenció.

Ocurre que entre los principales empresarios y banqueros presentes no hay duda que el Gobierno va a llevar una agenda muy importante de reformas. Pueden ser más rápidos o menos, más profundas o menos profundas, pero lo cierto es que habrá cambios y que la Casa Rosada es permeable a los pedidos de las partes, si con eso logran el cambio.

¿Y el peronismo? Tanto para empresarios como para sindicalistas se abre un nuevo escenario. En el sector patronal saben que el triunfo del Gobierno la semana que viene, que varias consultoras ubican ganando con 40% de total de votos emitidos, pone al peronismo en una crisis de importancia, tal como ocurrió cuando ganaron sus elecciones Ricardo Alfonsín o Fernando de la Rúa; lo que implica 2 o 4 años para elegir el nuevo liderazgo que reemplazará a CFK.

Por su parte, los gremialistas enfrentan 4 frentes y no quieren tener un 5to. Por un lado, quieren participar de la elección del nuevo liderazgo peronista; por el otro, los sindicatos de izquierda combativa están minando el poder tradicional del gremialismo peronista. Además, los sindicalistas no suelen avanzar contra Gobiernos que ganan elecciones y, por fin, muchos de los “popes” del mundo laboral tienen pesadas causas judiciales que pueden activarse sorpresivamente y sacarlos de su cargo, como ocurrió con Juan Carlos “Pata”Medina u Omar Maturana, dos leading cases.

Era previsible que, despejadas las dudas políticas sobre el poder real de Mauricio Macri y su permanencia en la Casa Rosada, las corporaciones iban a comenzar a tomar posiciones para los años futuros. En el fondo, en el 53ª Coloquio de IDEA se vio, por primera vez, cómo empresarios y sindicalistas tomaban posiciones para las duras y largas negociaciones que se avecinan y para enfrentar los cambios que se esperan.

11/10/2017: Los legisladores Emilio Monzó, Miguel Ángel Pichetto, Diego Bossio, Graciela Camaño y Mario Negri entrevistados por Marcelo Longobardi, acerca del Congreso
 Los legisladores Emilio Monzó, Miguel Ángel Pichetto, Diego Bossio, Graciela Camaño y Mario Negri entrevistados por Marcelo Longobardi, acerca del Congreso “en la transformación de la Argentina”.

¿Y qué pasa si Cristina Fernández, por esas cuestiones del electorado, se impondría a Esteban Bullrich el próximo domingo en la Provincia de Buenos Aires? Si todas las encuestas estuvieran equivocadas, tampoco el triunfo sería por demasiada diferencia, lo que no cambiaría el escenario político que se espera. Ya se observó en las PASO: a la ex Mandataria no le sirvió ganar por 20.000 votos. Su liderazgo ya está ha sido puesto en duda y el proceso de elección de un nuevo liderazgo peronista ya está lanzado. Encontrar a la persona que la reemplazará, sólo es cuestión de tiempo.

Incluso, un triunfo de Cristina Fernández el próximo domingo no opacaría el resultado que se espera en todo el país, ni cambiaría el clima de fin de época que ya existe en el Congreso para unificar las bancadas peronistas. Por eso, el Gobierno, empresarios y sindicalistas comenzaron a trabajar en el día después de la elección. Todos saben que se ha perdido demasiado tiempo para instrumentar cambios profundos que impulsen el crecimientos. Sin embargo, era lo necesario que debía pasar. Por eso, el clima que se vio en el 53ª Coloquio de IDEA sorprendió a muchos, pero no tanto a los protagonistas.