La insoportable levedad de Chapadmalal

Es curioso, pero las crónicas periodísticas escritas en Chapadmalal hablaron de la gran “camaradería entre los ministros”, el “clima distendido”, el “excelente diálogo” entre todos; pero luego, voceros oficiales y algunos de los presentes aseguran que Mauricio Macri les pidió que “no haya internas”dentro del Gabinete y en la relación de la Casa Rosada con el Congreso.¿En qué quedamos? ¿Era un clima de amigos, “dado que muchos se conocen desde hace años, cuando compartieron tareas en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”, o hay que evitar internas palaciegas?

Sorpresivamente, luego de 26 meses de prohibir a los funcionarios no autorizados hablar con los medios y de concentrar las entrevistas y entrega de exclusivas al canal de noticias TN, los diarios Clarín y La Nación y Radio AM Mitre; ahora se pidió a los ministros y legisladores “salir a explicar” los motivos de las medidas que adopta el Gobierno y “crear confianza” en la opinión pública. Se pasaron 26 meses diciendo que existía una “incomprensión notable del Círculo Rojo”, pero ahora que las encuestas están en baja, deciden dar un giro de 180º en la política de comunicación oficial. Si no fuera tan grave, daría para reírse, en el fondo, porque hace 27 meses que venimos advirtiendo este problema.

Hace semanas informamos que las encuestas mostraban que la imagen negativa de Mauricio Macri y del Gobierno era mayor que la positiva y que por primera vez, votantes “independientes”, radicales, lilitos y macristas comenzaron a decir que no votarían a “Cambiemos” en 2019.Jaime Durán Barba, en una columna en el bisemanario “Perfíl” había indicado que una pérdida de hasta 12 puntos porcentuales, era esperable y fácil de revertir. ¿Se rompió esta barrera y ahora tienen que salir a “salvar los trapos”?

Jaime Durán Barba.
 

Es posible que la defensa al apoyo de la Casa Rosada hacia el policía municipal de Avellaneda, Luis Chocobar, haya sido para recuperar la confianza de los votantes que siguen al macrismo por el “marketing de la seguridad” que exponen; pero el Presidente de la Nación no puede criticar dos fallos judiciales en su condición de “ciudadano común” cuando la propia investidura presidencial imposibilita que actúe como un“ciudadano común”.

Mucho menos puede Mauricio Macri minimizar dos casos de denuncia de funcionarios con supuestas sociedades off shore, en especial, luego de que se proclama la “transperencia”. Al final, de todos los casos denunciados de funcionarios argentinos con dinero fuera del país, el macrismo se lleva todos los premios, mientras que el kirchnerismo “sólo”compraba 3.000 inmuebles o tiraban bolsones con plata en conventos.

Minimizar las denuncias de supuestos casos de corrupción o violación de las normas fiscales es el mismo camino que seguía (y sigue) el kirchnerismo. Imitar ese comportamiento vacía de contenido el concepto “Cambiemos” que llevó al PRO a la Casa Rosada. Además, hace 24 meses, por lo menos, los funcionarios sospechados eran suspendidos en sus cargos; ahora, ni siquiera se llegan a eso. Este comportamiento, entre otros, ha esmerilado la escasa “mística” que tenía “Cambiemos” al llegar al poder.

¿Es necesario que luego de 26 meses de gestión se tenga que pedir a los ministros no cometer “errores no forzados” o ser “transparentes”? Si no lo entendieron en este tiempo, ¿comiendo rabas y tartas de espinaca en Chapadmalal lo van a incorporar? El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aseguró que le presentó su renuncia a Mauricio Macri y el Presidente de la Nación no se la aceptó. Raro que el hijo de un avezado sindicalista peronista no sepa que cuando una Torre pone en jaque a su propio Rey, debe sacrificarse y hacer la renuncia “indeclinable”. Eso es militar.

Mauricio Macri y Jorge Triaca hablando de ¿Hugo Moyano?

Pero lo más preocupantes del “retiro espiritual” del Gobierno fue que se insistió, casi hasta el cansancio, que no se habló de economía durante todo el encuentro. Justo el tema que tiene dividido al Gabinete y que enfrenta a la Casa Rosada con el Banco Central. El tema que frena a los inversores a hundir capital en la Argentina. El tema que genera desconfianza y hace crecer el riesgo país desde el 27/12/2017, cuando se hizo el “Golpe de Estado” al BCRA. El tema que detiene al JP Morgan a reclasificar a la Argentina como “Mercado Emergente”. El tema que permite al kirchnerismo soñar con volver al poder. El tema que impulsa a Hugo Moyano a lanzar una marcha contra la Casa Rosada, que promete ser multitudinaria.

La economía, que debía ser el “punto fuerte” del macrismo en el poder, se ha convertido en su flanco más débil. Si bien solucionaron con celeridad graves problemas (como el default y la cancelación de operaciones de dólar futuro en el Rofex), no fue a un bajo costo. De todos modos, han fracasado en bajar fuertemente la inflación, en reducir el déficit fiscal, en achicar el Gasto Público, en bajar la presión tributaria, en hacer más competitiva la moneda nacional.

¿Cómo se puede esperar que la movilización lanzada por el Camionero sea masiva si lo han abandonado los “Gordos” y los “Independientes”, a quienes para esa “traición” les dieron $ 1.500 millones para administrar?

¿Cómo se puede esperar que la movilización lanzada por el Camionero sea masiva si no contará con medidas o adhesión de fuerza de trenes y colectiveros?

Ocurre que Hugo Moyano será usado por “Barones del Conurbano” y gremialistas kirchneristas, por sindicatos y agrupaciones universitarias de izquierda, por los colectivos sociales llamados “los troskos del Papa”, por medios opositores y por organizaciones de derechos humanos que intentan esmerilar hasta el agotamiento al Gobierno de Mauricio Macri.

Hugo Moyano, quien hoy carece de apoyo del peronismo de “ortodoxo” o del sindicalismo peronistas tradicional, deberá aceptar que este grupo variopinto de grupos, sindicatos, Intendentes y organizaciones de derechos humanos o universitarias que lo criticaron hasta el cansancio los últimos 10 años, lo apoyen, para poder encabezar una marcha de la importancia que necesita para imponerse en la interna de la CGT. Así, para volver a encabezar la Confederación General del Trabajo, o por lo menos de una parte importante del sindicalismo peronista, deberá apoyarse justo en aquellos a los que ignoró durante 10 años, despreció hace 20 años y persiguió hace 50, cuando comenzó a militar en la Juventud Sindical Peronista y mantenía acuerdos con la Concentración Nacional Universitaria.

En paralelo, la masividad de la marcha que se espera, alienta las ilusiones de regreso al poder el peronismo y del kirchnerismo, pese a que las divisiones son mucho más profundas de lo que aparece en los medios. Por ejemplo, la respuesta a la reunión que organizó Víctor Santa María, fue impulsada por el Gobernador de San Juan, Sergio Uñac, y el Presidente del Partido Justicialista de Mendoza y diputado nacional, Omar Félix; fue el fin de semana pasado en San Rafael, una “minicumbre” con el presidente del Partido Justicialista bonaerense y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, donde le revelaron que hay un movimiento en el interior que intenta recuperar el control del peronismo, dejando de lado a kirchnerista y protagonistas de las derrotas electorales de los últimos años.

Así, pese a carecer de liderazgos nuevos, divididos profundamente, sin un candidato en puerta y sin la más mínima base para comenzar a discutir una unificación, los errores que comete el Gobierno de Mauricio Macri, son el principal sostén para sostener sus fantasías de volver al poder en el corto plazo e, incluso, de impulsar ideas destituyentes.

Y acá se concatenan todos los temas. La marcha contra el Gobierno de Mauricio Macri será masiva dado que “el Mejor Gabinete en 50 años” no acierta con la fórmula para encauzar las variables macro. Así, en el último año, el “gradualismo” fue responsable de que la inflación minorista trepe a25%, mientras que en el resto de los países de la región, exceptoVenezuela, ninguno llegó a un tercio de ese valor.

El “gradualismo” permite que el dólar suba 24% con una base monetaria que creció 35%; y las naftas suben 35%; y el combustible diésel casi 30%, cuando el petróleo aumentó sólo 15%. Se puede decir que son mejores cifras que el pasado, pero lejos está la Argentina de tener variables macro que sean atractivas para los inversores y menos si las colocaciones financieras dan rentabilidades en dólares tres veces mayores que cualquier tipo de inversión que se realice en la economía real.

La gran conclusión del “retiro espiritual” es que el Gobierno de Mauricio Macri va por el buen camino, no tiene nada que modificar, por lo cual, la caída en las encuestas es causada por que los funcionarios no explican bien las medidas que toma la Casa Rosada, no crean confianza, pierden tiempo en internas y no se responde a los problemas “de la gente”. Pero, si todo eso ocurre, no se va por el “bueno camino” y queda claro que hay mucho para modificar. No se comprende esta dicotomía agonal.

En la conferencia de prensa que dieron juntos, en un momento, Mauricio Macri dijo “siempre estoy de acuerdo con lo que dice mi Jefe de Gabinete”.Un error político grave. En los negocios, es posible que el CEO de una compañía sostenga la posición de un Gerente de primer nivel; pero desde Nicolás Maquiavelo sabemos que no siempre triunfa la virtud y que un“Príncipe” no debe atarse a sus funcionarios y asesores. A dos años de mandato, “airear” el Gabinete se convierte en una necesidad imperiosa.

Al parecer, no hay Mauricio Macri más allá de Marcos Peña.

Al parecer, no hay Mauricio Macri más allá de Marcos Peña.

Y siguiendo a Maquiavelo, tiene dos frases que bien le haría al Gobierno de Mauricio Macri recordar en estos momentos. La primera dice que “todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento”. ¿Es necesario seguir enfrentado al “Círculo Rojo”? Hoy, ¿la población vive mejor que hace dos años?

La segunda frase es dura. Dice Maquiavelo que “un hombre olvida antes la muerte de un padre que la pérdida de patrimonio” y si hoy los ciudadanos creen que viven peor que hace dos años, quizás sea tarde para cambiar eso antes de 2019. Por eso, la marcha de Hugo Moyano será el termómetro de la gestión, no el “retiro espiritual” de Chapadmalal.