La liberación de Cristóbal López y Fabián de Souza era esperada desde hace un mes. No tomó a nadie por sorpresa en la Casa Rosada, ni en el Poder Judicial. Pero resultó una cachetada para la opinión pública, en especial para los votantes cercanas al Gobierno, que observan cómo la idea de que “todos los corruptos del kirchnerismo” iban a ir presos, olvidando que en la Argentina casi no hay presos con sentencia en firme por casos de corrupción. Una mella más en la marca “Cambiemos” y en la promesa implícita que tenía para con el votante la alianza gobernante.

Pero lo más grave del fallo de la Cámara Federal que liberó a Cristóbal López y Fabián de Souza es que cambió la carátula de la causa, y esto permite llevarla de la Justicia Federal a la Justicia Penal Tributaria, lo que podría permitir a los empresarios solicitar la adhesión a una moratoria que les posibilitaría una considerable reducción de la deuda que tienen con el Fisco y seguir con sus negocios como si nada hubiera pasado.

Así, en la Argentina, para la Justicia Federal, una persona que adeuda $10.000 millones al Fisco merece descuento de la deuda y plan de pagos; mientras que aquel que adeuda 3 meses de monotributo le traban el CUIT y le imposibilitan facturar, mientras que un negocio que no emite factura tiene, de arranque, 3 días cerrado su local, en muchos casos, la única fuente de ingresos de una familia o grupos de familia. ¿Qué clase de “equidad fiscal” existe en esto?

Es cierto que la AFIP ya avisó que reclamará por la liberación de ambos empresarios y por el cambio de carátula, pero es la misma AFIP que no permitió a OP Investment hacer efectiva la venta del Grupo Indalo, por lo cual, casi con seguridad, Cristóbal López y Fabián de Souza podrán reclamar sus acciones y el fondo de inversión tener que devolver las más de 120 empresas que tiene el holding de empresarios kirchneristas.

Es paradójico, pero la Casa Rosada ordenó que la AFIP no permitiera el intercambio de acciones creyendo que OP Investment era un grupo de testaferros y, muy en el fondo, el accionar del Estado permitió que Cristóbal López y Fabián de Souza pudieran conservar sus activos más o menos operativos mientras estaban en prisión.

Pero no fue el único revés para la estrategia de la Casa Rosada de mantener “La Grieta” con el kirchnerismo tomando como eje la corrupción, dado que la Justicia también revocó el procesamiento a los peritos que actuaron en la Causa de la Tragedia de Once y que afirmaron que los frenos del convoy funcionaban. En consecuencia, la causa del terrible hecho recae más sobre el conductor que sobre la “corrupción kirchnerista” o sobre el Grupo Cirigliano y tendrá efecto judicial inmediato.

¿Se viene un mega juicio de OP Investment por no poder hacerse con las acciones del Grupo Indalo y otro de los Hermanos Cirigliano por haber pedido todas sus empresas por supuestas acusaciones falsas en la Tragedia de Once? Casi con seguridad. Todos pueden seguir los pasos del Grupo Bulgheroni que demoró 30 años en cobrar por la pérdida de Papel del Tucumán y de Banco Interior y de Buenos Aires (BIBA).

Pero a la lista de malas noticias judiciales para el Gobierno hay que sumar la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de obligar a sortear de nuevo causas claves de la corrupción kirchnerista que pasaron, sospechosamente, a manos del Tribunal Oral Federal Nº 9, que fue conformado por jueces cercanos de la Casa Rosada. Sin duda, fue un golpe al intento de convertir en un show los juicios contra CFK y sus funcionarios.

Pero, tal como ocurrió con el Caso de Cristóbal López, no salió casi en los medios que el fallo de la Suprema Corte de Justicia acusa a la Casa Rosada, directamente, sin dar vueltas, de estar nombrando Jueces Federales violando el mecanismo que obliga la Constitución Nacional, es decir, sin pasar por la revisión de candidatos por el Senado, donde hoy manda Miguel Ángel Pichetto, quien sin duda, pedirá su “porción” de Jueces Federales.

Tan duro fue el fallo de la Suprema Corte que, de inmediato, la Cámara de Casación reconoció la existencia de sospechas en los sorteos de causasy, a partir de ahora, se realizarán con la presencia de las partes y de público, en general. Además, sin que lo pidiera explícitamente el Alto Tribunal, se ordenó revisar la designación de uno de sus miembros, Carlos Mahiques, quien ingresó por la puerta de atrás; impulsado por el macrismo en el Consejo de la Magistratura, haciendo malabares con los votos.

Tanto es el daño que causan al Gobierno las acusaciones y sospechas sobre corrupción que la Casa Rosada habilitó al ,inistro de Finanzas, Luis Caputo, a ir al Congreso para responder por las acusaciones en su contra, sabiendo que casi se trata de un “fusilamiento legislativo” que no evitará que las causas judiciales contra el funcionario sigan su curso.

A tal punto es la preocupación sobre el tema que los voceros de la Casa Rosada se preocuparon por que todos los medios conocieran que Luis Caputo se sometió a un entrenamiento para responder las preguntas. ¿Es necesario que el mismo hombre que salió 100 veces de gira pidiendo fondos para la Argentina y tuvo que responder las preguntas más duras sobre el país a banqueros, aseguradores, administradores de carteras y funcionarios de finanzas de otros países durante dos años no esté en condiciones de enfrentar a Legisladores con un tema de su vida privada cuando todavía no cumplía funciones para el Poder Ejecutivo?

La tarea que se le ha endilgado a Luis Caputo es clave: No sólo debe destruir los argumentos de las oposición donde se lo ha acusado de evasor, mentiroso y hacer maniobras ilegales con acciones en poder de la ANSeS, entre otros temas. Pero, además, el ministro de Hacienda debe tratará de hacer lo mismo con otras acusaciones similares a otros funcionarios, muchos de los cuales tuvieron que dejar sus cargos.

La presencia de Luis Caputo en el Congreso será el primer paso para tratar de recuperar la apariencia de un Gobierno transparente y lejano a los hechos de corrupción escandalosos del kirchnerismo.

El segundo podría ser cambiar al titular del Ministerio de Agroindustria, Luis Miguel Echevehere, en especial, luego de la reprimenda que le dio laOficina Anticorrupción. Fuentes de la Casa Rosada dicen que no se lo echó esta semana dado que estaba ExpoAgro, pero en Balcarce 50 tienen en claro que el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina no puede ser la persona que hable en la próxima Exposición Rural, que comienza en Julio.

Menuda tarea tiene el Gobierno para borrar el efecto de las decenas de denuncias o sospechas de corrupción por causas diversas o tenencia de activos en el exterior. Junto con la baja en las encuestas y los malos datos económicos, conforman el trípode sobre el que se apoya la fantasía kirchnerista de volver al poder en menos de 18 meses. En ese sentido, el peronismo no kirchnerista es más conservador y ve lejana la elección de un candidato partidario en 2019, quizás por eso se mencionen postulantes posible que no tienen nada que perder si son derrotados.

Durante el fin de semana se realizaron dos actos. Uno por el kirchnerismo, en San Luis. Lo pensó Jorge Milton Capitanich. Lo financió Alberto Rodríguez Saá. Fueron todos los ex funcionarios del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que perdieron sus sueldos, autos, celulares y prebendas. Y tanta es la desesperación por recuperar esos sueldos, autos, celulares y prebendas, que aplaudieron intensamente al mismo hombre que criticaron y ralearon del kirchnerismo durante 4 años: Hugo Moyano.

De 13 gobernadores peronistas sólo estuvo presente Alberto Rodríguez Saá, quien junto con Jorge Milton Capitanich, han dicho que tienen el“guiño” de CFK para ser la dupla de candidatos presidenciales por el kirchnerismo en 2019. Por eso el chaqueño diseña la campaña y el puntano la financia. Por eso aplauden a Hugo Moyano, junto con Hugo Yasky, son casi los únicos con poder real que pueden mostrar.

Cuán pobre debe estar el kirchnerismo para que las principales figuras del encuentro de San Luis fueran los mencionados junto a Amado Boudou, Axel Kicillof y Agustín Rossi.

En el fondo, la sorpresa fue que Máximo Kirchner no estuviera presente, más si el mismo tenía el visto bueno de la ex Presidente de la Nación.

Pero, curiosamente, el ex ministro de Economía, el camionero y el ex vicePresidente de la Nación también estuvieron en la reunión del Partido Justicialista bonaerense donde también se habló de unidad y mostraron como reincorporación al ahora ex massista Felipe Sola. Acá también estuvo ausente fue Máximo Kirchner, un dato no menor y que genera una duda: ¿No estará jugando CFK con todos ellos?

Hace unos 70 años, Charles De Gaulle dijo que Francia “es difícil gobernar, porque es un país que tiene 1.000 quesos”.  Difícil es gobernar la Argentina, donde los políticos que hundieron el país dicen que quieren volver para salvarlo, aquellos que están divididos hacen actos de unidad, divididos, y los que dicen que vinieron a cambiar todo, no cambian nada.

Un país donde los obispos católicos no quieren que se hable de sus sueldos que pagan los contribuyentes sean católicos o no, los magistrados no quieren pagar el impuesto a las ganancias, los sindicalista no quieren que los investiguen y los periodistas dicen que hay censura cuando una empresa cierra porque perdió la pauta publicitaria del Estado que recibía por prebenda.

Sobrevivir en la Argentina, es un desafío; crecer económica, social o culturalmente, un milagro; pagar todos los impuestos, los servicios públicos y privados y ahorrar, una tarea titánica; y soportar tantas corporaciones con tanto poder, que gozan de tantas prebendas y son tan necias, sin que haya un levantamiento popular cada 6 horas, no tiene explicación posible.