Nunca antes en la historia electoral argentina tuvimos un cierre de campaña como el vivido en esta oportunidad. Además del hallazgo del cuerpo de Santiago Maldonado, que obligó a todas las fuerzas políticas a suspender sus cierres de campaña;

> 2 de las candidatas más importantes tuvieron apariciones públicas donde se las vio desmejoradas,

 > la fuerza que aparecía ganadora tuvo que llamarse a silencio ante el temor de una posible fuga de votos,
 > uno de los “intocables” del kirchnerismo quedó a un paso de la expulsión del Congreso y posible detención, su N°2 votará en la cárcel de Marcos Paz; y

> las redes sociales se convirtieron en verdaderos campos de batalla donde cada lado de “La Grieta intentó darle sentido a la catarata de hechos que se producían hora a hora.

Todo el Caso Maldonado es una cadena de equivocaciones, usos políticos, mentiras, puestas en escena, “metidas de pata”, exageraciones, ocultamientos, imposiciones y sospechas. Por estas horas, los primeros resultados de la autopsia comienzan a dibujar la realidad de los hechos. Sin embargo, hay protagonistas que no quieren aceptar esos hechos, que los quieren manipular y que intentan ocultar las barrabasadas que dijeron e hicieron durante 78 días (y que mantienen) por interés político.

No cabe duda que el Caso Maldonado tiene un lazo en común con el Caso Nisman: la utilización política de dos muertes por el valor simbólico que aportaban ambos hechos dramáticos para los planes, intenciones y posiciones de los impulsores de “La Grieta” como estrategia de distribución del poder. Esto es efecto directo de una clase política que ya no dialoga más sino a través de otras realidades que no necesariamente son políticas.

La campaña electoral que hemos vivido fue aburrida, extenuante, insípida, carente de discusiones de fondo, repleta de lemas y declaraciones vacías o voluntariosas. Cada fuerza desplegó un monólogo que escasas veces se cruzaba con los otros discursos. Un diálogo de sordos, donde en las pocas veces que hubo cruce de conceptos, las chicanas le arrebataron centralidad a los datos palpables, reales, comprobables.

En este marco, la campaña electoral fue una campaña de mujeres. Cristina Fernández de Kirchner opacó a Jorge Taiana y a los “Barones del Conurbano” y ocultó a los “piantavotos” reconocidos por los votantes, comenzando por Luis D’Elia, pasando por la candidata Fernanda Vallejos, hasta el ex gobernador y candidato presidencial Daniel Scioli y a Aníbal Fernández, que hace dos años intentó ser gobernador bonaerense y sacó casi 40.000 votos más que la ex Presidente de la Nación en las PASO.

Es cierto que CFK aceptó “peronizarse” en la campaña hacia las elecciones generales y que se abrió a entrevistas periodísticas (la ex Mandataria dio más notas a medios en 3 semanas que durante todo su paso por la Casa Rosada como Presidente de la Nación). También aceptó hacer más actos públicos y algunas caravanas. Pero según todas las encuestas conocidas hasta la veda electoral, no lograron cambiar la tendencia que se observó apenas terminaron las Primarias.

Por su parte, María Eugenia Vidal cumplió con la orden presidencial. Los estrategas de la Casa Rosada le impusieron ponerse sobre la espalda la campaña electoral bonaerense y ganar las elecciones. Además, le impusieron como 1er. candidato a senador nacional a una figura poco conocida como Esteban Bullrich y casi no hicieron participar de la campaña a Graciela Ocaña, que como postulante a diputada nacional, sacó muchos más votos que el ex ministro de Educación de la Nación y porteño.

En las RRSS (redes sociales) kirchneristas bautizaron a Esteban Bullrich como “El Mudito” y no es para menos. Todos los focus group y encuestas indicaban el poco arrastre de votos que tenía el hombre enviado por la Casa Rosada a la Provincia de Buenos Aires; mientras que la gobernadoraMaría Eugenia Vidal sigue siendo la figura política con mejor imagen de la Argentina.

La 3ra. figura femenina de importancia fue Elisa Carrió, que casi no hizo campaña en este 2do. tramo de la elección; ella fue sin prepararse al debate que organizó el canal TN. Por fin, 2 declaraciones muy desafortunadas sobre el Caso Maldonado terminaron por obligarla a callar y cerró su campaña electoral con 3 tuits en los que considera que la clase política la ha abandonado, creando una duda: ¿Irá hoy al comando de campaña de “Cambiemos” a conocer y celebrar el resultado de la votación?

En la última semana, las 3 figuras políticas tuvieron problemas que hicieron trastabillar sus campañas. CFK encabezó un acto en la cancha de Racing Club y su comportamiento despertó muchas especulaciones. Elisa Carrió también se la notó “rara” en el debate televisivo. Y María Eugenia Vidal tuvo que cambiar el tono en su discurso para poder seguir concurriendo a los medios durante el desenlace del Caso Maldonado.

Pero no sólo María Eugenia Vidal tuvo que hacer un giro en su campaña.Todo “Cambiemos” tuvo que cesar las apariciones públicas y hundirse en un pesado silencio sólo roto por las declaraciones del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, sobre el Caso Maldonado; y reaparecieron en las RRSS, cuando todo el oficialismo salió a dar el pésame por la confirmación de la muerte del artesano desaparecido.

El temor a la fuga de votos que sintió el Gobierno fue notable y ninguna fuente consultada en forma reservada lo negó. Si hasta se “truchó” una encuesta adjudicada a “Cambiemos” analizando el potencial impacto en los votantes del Caso Maldonado, cuando en realidad, casi ningún encuestador serio reconoce que una consulta, aunque sea por IVR, en tan poco tiempo, no puede mostrar un resultado que no tenga un margen de error muy alto. Es cierto que hubo encuestas, pero ninguna fue muy diferente de los datos que se habían obtenido 72 horas antes.

Tanta expectativa despertó en el peronismo bonaerense la esperanza de un giro en el resultado electoral esperado para hoy con la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado que los “Barones del Conurbano” más cercanos al kirchnerismo, que habían citado a una cumbre para fijar fecha para las elecciones internas en Diciembre, decidieron postergar el encuentro para el jueves 26/10, con la esperanza de tener un mayor respaldo político para su jugada, dado que una cosa es imponer condiciones siendo ganadores de una reñida elección, que perdedores por segunda vez.

En cierto sentido, el Gobierno de Mauricio Macri y “Cambiemos” actuó más decididamente que el resto de las fuerzas políticas. Mientras que el massismo y el randazzismo desaparecieron de los medios, el kirchnerismo virtualmente hizo campaña con el Caso Maldonado, desconociendo los primeros datos que aporta la autopsia, haciendo reclamos maximalistas por delitos que no parecen haber ocurrido y creando el clima necesario para denunciar un fraude electoral si los resultados no son los que necesitan para seguir reteniendo una cuota de poder.

Pero antes de la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado, la Justicia Federal avanzó con celeridad en causas claves contra el kirchnerismo que pusieron a un paso el desafuero y detención del ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; fue detenido su N°2, un ex taxista y quinielero que llegó a subsecretario de Coordinación y Control de Gestión de la cartera que más presupuesto tuvo durante el kirchnerismo.

Pero terminada la autopsia de Santiago Maldonado, se conoció un fallo en 1ra. Instancia, es decir, que puede ser cambiado en futuras apelaciones, que permite sacar de su cargo a la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, cabeza de “Justicia Legítima” y de toda la arquitectura judicial kirchnerista, sin necesidad de Juicio Político; lo que facilitaría la expulsión de su posición de la figura más importante que tiene hoy en el poder el kirchnerismo militante.

La virtual confirmación de que Santiago Maldonado no habría sido asesinado y el fallo contra Alejandra Gils Carbó cambiaron el clima en las RRSS cercanas al oficialismo. Del temor a la fuga de votos se pasó a un virtual estado de euforia. Por su parte, las RRSS kirchneristas se apoyaron en declaraciones de la Familia Maldonado para sostener el discurso de lo ocurrido con el joven artesano. La crispación fue mayor y, quizás, adelante el clima que se verá cuando comience el recuento de votos.

Lo cierto que más allá del Caso Maldonado, la votación de hoy deberá responder a una decena de cuestiones de importancia, las mismas que surgieron luego de las PASO y que, en el fondo, definirán el clima político que se vivirá en los próximos meses, y con proyección para la carrera presidencial de 2019, que comenzará a mediados del año que viene.

> ¿Cuál es el futuro político de Cristina Fernández, Sergio Massa, Florencio Randazzo, María Eugenia Vidal y Mauricio Macri?

> ¿Escapará el Presidente de la Nación del cuasi “Síndrome del Pato Rengo” que le inoculó haber ganado el balotaje por tan pocos votos?

> ¿Podrá el peronismo comenzó un nuevo ciclo político buscando un nuevo liderazgo que los regrese al poder?

> ¿Cuál es el futuro del kirchnerismo? ¿Será parte del peronismo o será la cabeza de una fuerza política de centro izquierda e izquierda dura?

> ¿Habrá más de un peronismo en la elección presidencial de 2019?

> ¿El Gobierno ganará la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe, como esperaban? ¿Conseguirá llegar al 40% de los votos que fijaron como meta?

> ¿Cuál es el futuro de Elisa Carrió luego del “abandono” que sintió?

> ¿Podrá el Gobierno imponer su Agenda Parlamentaria con facilidad? ¿El peronismo podrá unirse en el Congreso para frenar la Agenda Parlamentaria de Mauricio Macri?

> ¿Habrá cambios en el Gabinete y desaparición de ministerios?

> ¿Ahora sí llegará la esperada “lluvia de inversiones”?

> ¿Vendrá un ajuste profundo o seguirá el gradualismo?

La campaña que vivimos tuvo un objetivo central: crear sentido. En el marco de “La Grieta”, la verdad es relativa y, como dice el viejo refrán, “todo depende del cristal con que se mira”. Por eso, cuando se abran las urnas sabremos si murió el kirchnerismo y si terminó de nacer el macrismo.