Lejos de pensar en un Mercado Común del Sur que no tiene futuro, porque fue perdiendo relevancia entre los socios, en particular entre los dos más grandes, Brasil y la Argentina, los empresarios locales nucleados en la Cámara Argentina de Comercio y Servicios plantearon en un seminario sobre “Argentina ante los cambios internacionales” la necesidad de potenciar el bloque, antes que condenarlo.

Como punto de partida, el director Institucional, Osvaldo Scasserra, destacó a modo de introducción del debate: “el Mercosur exige revisión y renovación, pero ha sido muy positivo por la cantidad de negocios y empresas que se vinculan entre la Argentina y Brasil, por tanto no merece la condena”.

Los panelistas Paolo Giordano, economista principal del sector de Integración y Comercio del BID, quien participó a través de video conferencia desde Washington; Marcelo Elizondo, director de la Consultora DNI; Carlos Restaino, director y presidente de la Comisión de Integración y Mercosur de la CACyS; y Andrés Traverso, jefe del departamento de Comercio Exterior de la CACyS, fueron moderados por el economista jefe de la entidad Matías Boris Wilson, quien resaltó: “el actual tipo de cambio nos ayuda, pero se requiere otras cosas como la estabilidad macroeconómica y mayor valor agregado en las exportaciones”.

Y junto con el aumento del valor agregado de las exportaciones, esto es de pasar de bienes primarios con mínima elaboración, a manufacturas que incorporen las últimas tecnología, Giordano dijo que “es necesario mejorar la calidad de la producción y conocer bien las necesidades y gustos de los consumidores de los países a los que se les quiere vender”, como el caso de los dinámicos mercados del sur y sudeste asiático, dijo Giordano.

Marcelo Elizondo hizo foco en el singular potencial que tiene la Argentina para crecer en las ventas al exterior, sobre la base de que “hace 50 años representaban 0,8% del total mundial y hoy están en torno a 0,3%, con lo que se podría más que duplicar. Para iniciar ese camino de recuperación la primera medida es lograr equilibrar la macroeconomía, porque no se puede crecer cuando permanentemente hay que pensar en mañana, y también hay que impulsar la inversión, se ubica muy por debajo del promedio de la región en términos del PBI; en particular en la mesoeconomía: infraestructura del transporte; almacenamiento y puertos; eliminar la congestión de regulaciones; e impulsar acuerdos de libre comercio”.

En ese punto, el especialista, ex director de la Fundación ExportAr marcó el contraste entre “la Argentina que tiene acuerdos de libre comercio con muy pocos países que en conjunto representan el 8% del PBI mundial, mientras que nuestros vecinos lo tienen con más del 60% del PBI”.

Sin embargo, no todo es mirar para afuera del bloque. Carlos Restaino observó que espera que “con el nuevo canciller de Brasil el Mercosur vaya hacia una modernización más que a su extinción, aunque no está claro el cómo”, sobre todo porque estimó que un 21% de las importaciones de extrazona del bloque se podrían derivar al área común.

Aunque, Pablo Giordano, recomendó “apuntar a los mercados más dinámicos, como los asiáticos”. Y para eso, dijo, “es muy importante conocer previamente la característica de la demanda, porque es muy diferente en sus gustos a lo que nosotros estamos ofreciendo, no se conoce qué quiere ese consumidor en términos cualitativos, tanto en bienes como en servicios”.

Más servicios que bienes

Y tampoco cabe esperar  que el crecimiento de las exportaciones se  origine en la franja de los productores de bienes. Elizondo recomendó que la Argentina explore más el potencial de la exportación de servicios, que hoy ya representan más de un cuarto del total mundial tras crecer  40 veces en 20 años, en contraste con la  de bienes que apenas se duplicaron”.

Concluyó el director de DNI que “en la Argentina llegaron a  haber 7.000 empresas exportadoras, pero actualmente sólo 17 registran ventas al exterior por más de USD 1.000 millones al año; apenas 58 superan los USD 100 millones; y 400 lo hacen por más de USD 10 millones; el resto hacen operaciones ocasionales”.

Y no se trata de romper las barreras proteccionistas que ponen algunos países. Elizondo alertó: “se habla de proteccionismo en los EEUU, pero la relación de cobro de derechos de importaciones es de 1,5% del PBI, y Donald Trump aspira a llevarlo al 3%, pero en el Mercosur, es más proteccionista, tiene un arancel promedio de 10 por ciento“.