El economista resaltó la buena noticia del entendimiento del Gobierno y el FMI, pero alertó que la oposición no va a firmar un “cheque en blanco”. Dudas y certezas sobre lo que se anunció y lo que falta. Por Daniel Sticco

A poco más de una semana del anuncio del Presidente y del ministro de Economía de un acuerdo de entendimiento con el FMI mucho se ha avanzado en la respuesta política, con muchas sorpresas en el flanco del oficialismo más radicalizado con las ideas de la vicepresidente, que en el flanco económico, donde se autorizó un aumento del 9% en el precio de las naftas de YPF, y por extensión del resto del mercado, después de 11 meses congelad, que redujo la brecha negativa con la tasa de inflación a 30 puntos porcentuales.

Si bien trascendieron algunas metas fiscales y de financiamiento del déficit por parte del Banco Central, el consenso de los economistas resalta la falta de explicaciones sobre los instrumentos que el ministro Martín Guzmán utilizará para alcanzar los nuevos objetivos, y en particular las pautas macroeconómicas, las cuales en el caso del Presupuesto 2022 no pasaron por el primer filtro de la Comisión de Presupuesto y Finanzas de Diputados.

Francisco Gismondi, director Macroeconómico de Empiria Consultores (del ex ministro de Economía Hernán Lacunza), coordinador de equipos económicos de la Fundación Pensar, y, ex director del BCRA, en una entrevista con Infobae coincidió con el consenso de los economistas locales en que el acuerdo de entendimiento del Gobierno con el FMI es una buena noticia, pero dijo: “El ministro Guzmán tiene la escuelita del kirchnerismo de buscar enemigos y echar culpas en vez de plantear soluciones”. Otras definiciones.

_ ¿Cuál es su primera reflexión sobre el “acuerdo de entendimiento” entre el Gobierno y el FMI?

_ A priori es una buena noticia. Igual remarquemos que es un acuerdo de entendimiento, el acuerdo final aún no está cerrado. Y debe pasar por el Congreso. Más allá de eso creo que fue innecesario toda la incertidumbre que se creó alrededor del tema y la posibilidad que entremos en default y que repercutieron de mala manera en los mercados. Por eso el principio de acuerdo y el pago fueron un alivio.

_ Como fue presentado a la sociedad el acuerdo de entendimiento con el FMI por parte del ministro Guzmán ¿Cree que recibirá la aprobación del Congreso en la Comisión de Presupuesto y Finanzas?

_ El ministro Guzmán tiene la escuelita del kirchnerismo de buscar enemigos y echar culpas en vez de plantear soluciones. Su función no es la de opinar o decirnos lo que no va a pasar. No es la mejor manera de generar consensos. Posiblemente tiene un problema adicional, porque tiene que hablarles a varios públicos a la vez y eso es muy difícil. Además, antes de saber cómo va a reaccionar la oposición, el propio Gobierno debe tener una posición más clara sobre el camino a tomar. La renuncia del presidente del bloque oficialista en la Cámara de diputados nos muestra que hoy tienen problemas internos sobre la hoja de ruta. No se le puede pedir responsabilidad a la oposición, si el oficialismo es tan irresponsable.

Lo que sí está claro que la oposición no va a firmar cheques en blanco. Para aprobar el acuerdo es necesario conocer los detalles. Ojalá esa información llegue a tiempo para ser revisada. No veo a la oposición firmando un programa que base todo el ajuste en aumento de impuestos ni en supuestos poco creíbles. Ojalá el crecimiento nos sorprenda, pero no podemos esperar tasas chinas que solucionen mágicamente el déficit fiscal.

Considero que la oposición no será un obstáculo mientras haya un acuerdo razonable. Pero hoy las piedras en el camino las están poniendo ellos mismos con sus diferencias.

_ ¿Es posible bajar el déficit fiscal primario aumentado el gasto público y en un escenario de ausencia de ingresos extraordinarios como fueron los USD 4.300 millones de los DEG; una excepcional cosecha y el Impuesto a las Grandes Fortunas?

_ No hay espacio para cumplir la meta fiscal solo con aumento de impuestos. De hecho, la presión impositiva está en niveles que condicionan mucho la posibilidad de crecer y generar empleo. Buena parte del esfuerzo fiscal debe provenir de una reducción del gasto público y como bien decís, sin los ingresos extraordinarios de 2021 el esfuerzo será mayor. También se supone que habrá menores gastos extraordinarios relacionados con la pandemia.

_ Los mercados interpretaron que con esto el Gobierno evitó el default con el organismo y caer en el abismo, pero ahora hay que desandar ese camino que sigue siendo de cornisa ¿Qué cabe esperar?

_ Respecto del jueves 27 de enero, se evitó caer en el abismo del default con el FMI y eso ya es bueno. Era una condición necesaria pero no suficiente. La economía argentina sigue en crisis, el acuerdo con el Fondo no soluciona los problemas económicos del día a día y no veo al Gobierno haciendo mucho para resolver estos problemas.

_ ¿Se podrá reconstruir la confianza manteniendo los controles de precios, el atraso cambiario y tarifario, y con una economía que proyecta un crecimiento de apenas 3% desde niveles muy bajos?

_ El atraso tarifario seguramente comenzará a revertirse, ya lo aclaró el FMI porque en los anuncios del Gobierno ese tema no se mencionó. El atraso cambiario, aunque no sea con un salto y aunque no se diga explícitamente, debería revertirse para alcanzar la meta de reservas. Falta conocer muchos detalles y posiblemente todavía quedan muchos por definir, pero difícilmente el acuerdo proponga mantener los desequilibrios actuales. Aunque sea lentamente los desequilibrios se deberían reducir.

_ Según The Washington Post, “Argentina es un país adicto a las drogas y el FMI es su proveedor. ¿Qué le dice esa definición?

_ Es una afirmación un poco fuerte, pero que pone el foco sobre algo que tiene aspectos de realidad. De alguna manera el déficit fiscal crónico es un problema que primero hay que reconocer y luego resolver. La deuda y/o la inflación son las consecuencias de ese vicio.

_ Un acuerdo de “roll over” de los vencimientos con el FMI del 2022 y 2023, en un contexto de un Programa de Facilidades Extendidas a 10 años y sin exigencias de reformas estructurales en el corto plazo, lleva a pensar que quedará un “campo minado” para el próximo Gobierno, como recibió Cambiemos a fines de 2015 ¿Lo ve así?

_ Hay una intención del gobierno de patear buena parte de los problemas para adelante y que los resuelva el que venga. Y de parte del FMI pareciera que es más exigente con aquellos de los que espera más. No es que las reformas estructurales no sean relevantes en la visión del organismo, pero no espera que el actual presidente pueda avanzar seriamente en ellas en los dos años que le quedan. Por eso el peso recaerá más en el próximo, pero tampoco es sencillo el esfuerzo comprometido, sobre todo durante este año.

_ ¿Es relevante que en el anuncio del Acuerdo de Entendimiento con el FMI no haya estado el presidente del Banco Central?

_ No. Quizás fue otra señal que se deba tomar en cuenta acerca de cómo está dividido el gobierno. Sin dudas que el Banco Central tiene que estar involucrado en el acuerdo y en el cumplimiento de las metas, pero el anuncio es un evento más bien político.

_ ¿Qué efectos tendrá sobre la economía del sector privado que el Banco Central comience a subir la tasa de interés a niveles superiores al de la inflación, cancele Leliq y el Tesoro tome pesos con la emisión de deuda en Letras y Bonos, de corto y largo plazo?

_ La suba de la tasa de interés tiene efectos positivos sobre la inflación y el mercado cambiario (paralelo) y negativos sobre el nivel de actividad. A largo plazo, además, la tasa de interés real positiva genera mayor volumen de ahorro en pesos que luego se traducen en más crédito, aunque un poco más caro. Nunca es grato subir las tasas de interés, pero hay momentos donde es necesario y los desequilibrios que se generan con tasas menores a la inflación, a la larga, son mayores que con tasas reales positivas.

_ En 2021 con un superávit comercial de USD 14.750 millones, las reservas del BCRA cayeron en términos brutos y terminaron el año con posición líquida propia negativa ¿Qué Empiria para el corriente año?

_ Es una trampa de la que hay que salir. El cepo cambiario puede ser una medida útil en el corto plazo para evitar una corrida, pero si se sostiene en el tiempo pasa a ser parte del problema y termina generando más salidas que entradas de divisas. No se puede crecer con cepo en el largo plazo y tampoco se pueden acumular reservas con cepo, salvo períodos muy cortos. Las reservas netas están casi en cero y con la inyección de reservas que aportaría el acuerdo no alcanza para tener una posición sólida. Es indispensable acumular reservas, a niveles de por lo menos 15% del PBI, algo que parece muy lejano y lo es (USD 75.000 millones).

_ En enero volvió a acelerarse la tasa de inflación al rango del 4% ¿Es un fenómeno transitorio por los ajustes en los precios regulados? ¿Qué cabe esperar para todo el año?

_ La inflación es el problema que más aqueja a los argentinos. Argentina es invivible con la inflación corriendo a tasas del 50%. En el verano sigue altísima a pesar de que las tarifas estuvieron pisadas y que el dólar remoloneó con un deslizamiento menor al ritmo general de precios, justamente para no avivar el fuego. El efecto de la emisión de fines de 2021 impactará en la inflación durante el año, pero más en la segunda mitad. Si las tarifas van a aumentar más que la inflación para recuperar parte del terreno perdido y así reducir los subsidios, y si el dólar recuperará parte del atraso del año pasado, es casi seguro que la variación del IPC sea mayor.

_ ¿Una reflexión final?

_ Más que una reflexión me gustaría establecer un mensaje que tiene que ver con la manera de trabajar para salir adelante. Todos sabemos que para gobernar de manera eficiente se necesita tener ideas, planes y programas necesarios para ser utilizados y no improvisar sobre la marcha. Desde la Fundación Pensar, por ejemplo, estamos trabajando en esos planes, sobre todo en programas económicos que sean sólidos y consistentes y en una lógica integral.

No hay una bala de plata para resolver la cantidad enorme de problemas económicos que vive la Argentina, y que los que hoy nos gobiernan, porque no se prepararon, porque no quisieron prepararse, porque no supieron prepararse o porque no lo quisieron prepararse, tenemos como resultado la crisis económica en donde estamos sumergidos.”

El país necesita de un sendero hacia el equilibrio fiscal y monetario, necesita abrir el cepo y necesita algunas reformas estructurales. Y con o sin el FMI hay que recorrer el camino hacia la estabilidad económica primero y hacia el crecimiento y la reducción de la pobreza después. Cuanto antes se arranque, mejor.

 

Daniel Sticco para Infobae: https://www.infobae.com/economia/2022/02/06/francisco-gismondi-ex-director-del-banco-central-el-atraso-cambiario-debera-revertirse/

Foto: Nicolás Stulberg

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *