Los ajustes de fin de año, para “recalibrar las metas” de inflación y consecuentemente regular el nivel de las tasas de interés, juntamente con el impulso de aumentos de tarifas postergados por las elecciones de octubre, provocaron un cierre de año con un notable cambio de humor de los consumidores, de positivo a negativo.

Así surgió del Índice General de Expectativas Económicas (IGEE) de Kantar TNS que revirtió su tendencia positiva en el último mes del año, generando una caída interanual de 4 puntos -respecto a diciembre 2016-, y un retroceso de 9 puntos al comparar con noviembre pasado.

En el estudio privado que mide la percepción de la población -desde 1982- acerca de la situación económica y laboral en el país se destaca que “las expectativas retroceden abruptamente en el cierre del año regresando a los niveles bajos de principio del 2017, en contraposición a años anteriores donde diciembre es un mes optimista”, dijo Mercedes Ruiz Barrio, investigadora senior de Kantar TNS.

Todos los componentes del IGEE se redujeron: situación económica-laboral actual y futura en Argentina, ingresos del hogar a mediano plazo y momento para la compra de bienes durables. La mayor retracción se observó en las expectativas de compra de bienes durables como, por ejemplo, heladeras, lavarropas o teléfonos, e incluso automotores.

“El año terminó con un índice de expectativas en baja, un pesimismo –referente a la situación laboral y económica del país– sobre el momento actual mayor que la perspectiva respecto al futuro, advirtiendo que no resulta el mejor momento para la compra de bienes durables”, relató la ejecutiva al explicar la opinión de la población.

En líneas generales, las evaluaciones se hacen más críticas entre los menores de 25 años del área del Gran Buenos Aires que en los de CABA e interior del país, y de los niveles socioeconómicos más bajos.

Las expectativas que mostraron una visión más negativa que en meses anteriores también impactaron en la evaluación respecto a la dirección que está tomando el país, pasando de un 51% que consideraba que iba en el camino correcto a solo un 40 por ciento.

De esta forma, la tendencia general retomó la volatilidad que se observó hasta el primer semestre del 2017: “Cada vez que se tratan medidas de impacto económico -como resolución de tarifas, Ganancias, la reforma previsional y el paquete económico-, el humor en las expectativas se hace algo más errático, con una incertidumbre pesimista en el comportamiento del consumidor”, resaltó Ruiz Barrio.

Viaje en busca de apertura de mercados y buenas noticias

El giro que se percibe en el humor interno de los consumidores no se advierte en las expectativas de los analistas de los fondos de inversión internacionales, que observan notables ventajas del potencial de la Argentina respecto del resto de la región.

Con la intención de aprovechar ese escenario el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, viajó a Davos, donde durante esta semana mantendrá diversas reuniones bilateralescon vistas a la primera reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales de la presidencia argentina del G20, en la que también participará el presidente Mauricio Macri.

Dujovne será anfitrión principal del primer encuentro ministerial bajo la presidencia que nuestro país ejerce del Foro internacional más importante del mundo, el 19 y 20 de marzo próximo en Buenos Aires.

Es por ello que durante su misión oficial en Davos, el ministro tendrá reuniones muy importantes para lograr consensos en cuanto a la agenda económica que se tratará en dicha cumbre; particularmente, las prioridades que Argentina propone para su presidencia del G20, el Futuro del Trabajo y el Desarrollo de la Infraestructura serán aspectos centrales en las reuniones que Dujovne realice en la ciudad suiza.