Justo cuando comienzan a llegar buenas noticias para la cadena agrícola extensiva de una excepcional cosecha del ciclo 2018/19, después de los severos daños que provocó la peor sequía en 50 años, y a un par de semanas de que el Gobierno anunciara medidas de emergencia que disminuirán los ingresos esperados por el sector en más de $50.000 millones con el recorte de los reintegros sobre las exportaciones y la suspensión por seis meses meses de la rebaja de las retenciones para los derivados de la soja, el Gobierno decidió profundizar las acciones orientadas a dar mayor transparencia a la cadena agrícola.

Ahora el turno es la frutihorticultura “de peso”, tras los buenos resultados logrados en la cadena bovina y porcina desde comienzos del año.

En una sorpresiva conferencia de prensa, convocada en la tarde del domingo para el día siguiente, de la que participó Infobae, el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, junto al presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Ricardo Negri, concurrieron al Salón Carlos Tacchi de la AFIP para anunciar con el director general del organismo recaudador, Leandro Cuccioli, una medida que se considera clave para avanzar en “formalización” de la cadena primaria en la elaboración de alimentos: el DTVe, que unificará el Documento de Tránsito Vegetal del Senasa que funciona desde 2016, con el Remito Resolución General 1415 de la AFIP.

“La medida alcanza al tránsito de todo producto, subproducto y derivado de origen vegetal, nacional e importado, desde el lugar de origen hasta su arribo a los mercados mayoristas” .

“El objetivo de este sistema de fiscalización y control a través de la trazabilidad del producto desde el origen del ciclo productivo primario, no es sólo simplificar la documentación para el traslado de la mercadería, de manera de aumentar el riesgo de quien no cumple”, dijo Cuccioli. Tanto el ministro Ecthevehere como el titular del Senasa resaltaron que primordialmente se busca “garantizar la calidad de los alimentos que llegan a manos del consumidor final”, y también reducir  el empleo no registrado.

Resultados singulares en la cadena bovina y porcina

Ricardo Negri destacó que “la deficiencia en los controles y la calidad y confiabilidad de los productos ha demostrado ser muy positiva para mejorar la seguridad alimentaria de la población”.

Y agregó que “en caso de incumplimiento se elevan informes al Ministerio de Agroindustria que tiene la capacidad de suspender la matrícula del productor y llegar hasta la clausura de los establecimientos”.

Y la incorporación de la tercera pata resulta relevante, porque “el pago a cuenta de IVA es un primer paso, porque condiciona al resto de la cadena de valor”, agregó Leandro Cuccioli, quien ejemplificó que “llegó a 98% en la ganadería y se avanza en esa línea con porcinos, y, en los próximos meses con la implementación del Remito Electrónico en las carnicerías, con lo que se podrán cruzar datos físicos de salida de los campos con los de comercialización en la etapa final”.

La trazabilidad frutihortícola

El director de la AFIP dijo que “a lo largo de la cadena frutihortícola hay 112.850 contribuyentes activos”, de los cuales, según un estudio de mercado que hizo el organismo en 2017 sobre una muestra de 55 mercados concentrados, se encontró que “el 65% de los individuos presentaba algún tipo de irregularidad, de los cuales 31,4% eran monotributistas, 40,1% eran contribuyentes del Régimen General, y 28,6% sin alta en impuestos, por eso ahora se busca cruzar datos físicos y fiscales con el DTVe.

Los próximos pasos en esta estrategia de control conjunto estarán orientados a los sectores avícola y harinero antes de que finalice el año y, para el 2019, el lácteo, pesca, yerbatero y azúcar.

“El DTVe existe desde hace años en el Senasa, pero ahora se cruzará con AFIP y de modo electrónico”, dijo Negri. Y agregó que “desde enero 2020 comenzarán a regir normas de buenas prácticas frutihortícolas, para poder comer cada día mejor”.

Sobre el impacto económico esperado con esta medida, preguntó Infobae,  Leandro Cuccioli respondió que “hoy no se sabe qué hay afuera. Pero por el tamaño de estos mercados internos, el impacto puede ser muy positivo”, y adelantó que en el caso de la cadena de la carne vacuna “en los próximos días se reglamentará el uso del Remito Electrónico por parte de las carnicerías, pero se les dará un tiempo para adoptar el régimen, para el que ya opera en blanco, para cerrar el camino de la evasión del resto, y que más gente pague sus impuestos.

Luis Miguel Etchevehere aseguró que “muchos actores piden avanzar en la trazabilidad para poder llegar a ser el supermercado del mundo”.

La elección del Salón Tacchi no pareció casual, habida cuenta de que el lugar recuerda al recaudador en la primera presidencia de Carlos Menem (1989-95) se inmortalizó en plena campaña por la reelección y cuando el desempeño del cobro de impuestos no pasaba por su mejor momento, cuando en un programa de televisión dijo “le prometí a Dios hacer mierda a los evasores”.

Los funcionarios coincidieron en resaltar que la trazabilidad y simplificación de la documentación para operar en la cadena alimentaria no solo es clave para “mejorar la calidad de los alimentos, sino también reducir la evasión, y la formalización del empleo, sino también bajar los impuestos”.