Después de 20 meses de negociaciones, el Gobierno de María Eugenia Vidal logró recuperar para el conjunto de sus habitantes, en consenso con la mayoría de los mandatarios provinciales, una parte importante de los  recursos que genera, pero que cobra la Nación y que luego redistribuye entre las 24 provincias. “El mérito fue, en primer lugar, de Mauricio Macri que en cincos minutos comprendió la inequidad, y que desde el 15 de diciembre de 2015, cuando reunió a todos los gobernadores, planteó que el problema de la provincia de  Buenos Aires, por el congelamiento del Fondo del Conurbano, era de todos, si el mayor distrito del país que aporta la mayor parte de los recursos tiene un 40% de pobreza. Sin la visión de estadista del Presidende, que actuó con generosidad, el acuerdo no hubiera sido posible”, dijo el ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza, en una entrevista exclusiva con Infobae.

Para el economista, la firma del Pacto Fiscal, que liberará en 2018 para su distrito $20.000 millones más de coparticipación, al que se suma un suplemento que girará la Nación de $21.000 millones; y $44.000 millones en 2019; con lo cual totalizará $65.000 millones en dos años, y el consenso para impulsar las reformas tributaria, laboral y previsional, fue pura coincidencia, pero habilita el camino para avanzar hacia a la búsqueda de un nuevo régimen de coparticipación federal de impuestos, un viejo mandato de la reforma constitucional de 1994 que lleva más de dos décadas de incumplimiento.

“En ese período de 20 meses el gobierno de la provincia se abocó por todos los medios a trabajar en el recupero de los fondos de todos los bonaerenses, cuya falta impidió hacer obra, y que fue desatendido por el gobernador anterior, a través de la instancia política al comienzo, pero cuando se empezó a tornar inconducente, se pasó a la instancia judicial; y ya con resolución en firme a la búsqueda de consenso con los gobernadores, ante el vencimiento del plazo del 15 de noviembre plazo que estipuló la Corte Suprema para una resolución definitiva de la demanda a la Nación por $300.000 millones, “producto de la discriminación que sufría la provincia de Buenos Aires con arbitrariedades de las normas que hicieron que reciba absurdamente el 1% del Fondo del Conurbano y el 99% se redistribuye con el resto de las provincias, pese a que concentra el 37% de la población del país; del PBI, de la recaudación y el 42% de los pobres, reciba nada más que el 18% de los recursos que provienen de las transferencias automáticas de la Nación. Para ponerlo simple, por cada $2 que genera la provincia en la recaudación nacional recibe hasta hoy $1”, explicó Lacunza.

– ¿Cuál va a ser el destino de esos fondos?, ¿Estaban previstos en el Presupuesto 2018 que acaba de aprobar la Legislatura, o los podrá usar discrecionalmente?
– Los fondos que recibirá la provincia estaban previstos en el Presupuesto 2018, sólo cambia el origen de la asistencia del Tesoro a transferencias por el Pacto Fiscal, cuyo gran arquitecto fue en primer lugar el Gobierno nacional, que resolvió un problema de los bonaerenses, no mío o de la gobernadora María Eugenia Vidal, y que si no se solucionaba iba a afectar al próximo gobierno. Y se logró luego de sortear diversas restricciones, porque había que compensar a las provincias y no afectar la restricción fiscal que arrastra la Nación de un 7% del PBI y que ya redujo a 4% del PBI, pese a bajar las retenciones; subir el mínimo no imponible de Ganancias a la Cuarta Categoría; mientras que las provincias bajaremos Ingresos Brutos, Sellos y eliminaremos las aduanas interiores, y eso implicaba sortear también restricciones jurídicas y políticas. Y se llegó así a una reforma muy progresiva, donde el Fondo del Conurbano es sólo un capítulo muy chiquito. Y por tanto, no se usarán discrecionalmente, sino como votó la Legislatura que aceptó la propuesta de mantener como sectores prioritarios Desarrollo Social, con 33% de aumento; y 247% respecto de 2015; Infraestructura 22% y 402% en el trienio; y Salud 19%, 117% en los tres años. Y quiero destacar que por primer vez en décadas la provincia se propone en un año bajar el déficit fiscal; hacer más obras de infraestructura y social y disminuir impuestos, todo a la vez. Y toda la deuda pública es para financiar el déficit y todo el déficit es por inversión, tendremos superávit corriente”.

– ¿Qué déficit fiscal tiene la provincia?
– En 2016 fue de 1,04% del producto bruto geográfico; este año disminuirá a 0,73% y presupuestamos para el próximo reducirlo a 0,68% del PBG, a unos $30 mil millones; mientras que la inversión como porcentaje de los gastos totales tiene una progresión expansiva de 6,2% en 2016; a 7,3% este año; y 7,8%, el próximo. Por tanto, hay un cambio sustancial en la composición del déficit, porque ahora tenemos superávit corriente y todo el desequilibrio es por inversiones y obras en infraestructura. Y quiero resaltar que del Presupuesto del año próximo de $630.000 millones se destinarán al conurbano las dos terceras partes, porque esa es la proporción de habitantes de la provincia que reside en esa área, eso es 10 veces más de lo que pasaremos a recibir adicionalmente de la Nación.

“Del Presupuesto del año próximo de $630.000 millones se destinarán al conurbano las dos terceras partes”

“Del Presupuesto del año próximo de $630.000 millones se destinarán al conurbano las dos terceras partes”

– Hay quienes argumentan que pese a los aumentos de los recursos por transferencias automáticas de la Nación, y la reforma impositiva que también acaba de aprobar la Legislatura, la provincia va aumentar los impuestos al campo y las familias, ¿Que les responde?
– El costo fiscal de la reforma impositiva es de unos $15.000 millones, es un décimo de lo que recaudamos con Ingresos Brutos, con la rebaja de ese impuesto, Sellos y eliminamos las aduanas interiores, los cuales van para el agro, para la industria, la construcción que es muy importante porque es un sector intensivo en mano de obra; y también para algunos servicios. Y con la idea de en cuatro años haber desgravado a todos los sectores de la producción de bienes y consumos intermedios; y dejar una alícuota menor para las ventas finales; de modo de terminar con un esquema perverso, en cascada, distorsivo y regresivo, porque Ingresos Brutos representa el 11% del precio de los productos de consumo masivo. Creemos que esa disminución va a contribuir a mejorar la competitividad y también el poder adquisitivo de la población.

– El Presupuesto contempla aumento de otros impuestos, como Inmobiliario Rural y Urbano…
– Vamos a un sistema impositivo que baje los cargos a la actividad y la inversión, la producción y empleo, con la rebaja de IB y de Sellos; y compensamos muy parcialmente, unos $4.000 millones, con Impuestos Patrimoniales, que son básicamente Inmobiliario Rural y Urbano. De modo que en el neto le vuelve a la producción y también a las familias 10.000 millones de pesos. Y en entre los aumentos fue de 56% para el urbano edificado, que significa un adicional de $11 por mes para la mitad de inmuebles, con un tope de incremento de $41; y de $21 y $98, respectivamente, si se agrega otro cuarto de las edificaciones de mayor valor. Lo que hicimos ahí fue actualizar el valor que un noveno del nivel de mercado, pero al mismo tiempo redujimos las alícuotas. Mientras que el Inmobiliario Rural, el revalúo se hizo en 2012. En ese caso, la suba promedio mensual por hectárea será de $6; y las mejoras quedarán exentas. Pero además, nos desconocemos las situación crítica de algunas áreas de la provincia y de los pequeños productores. Concretamente, se exime del pago a los inmuebles destinados únicamente a la producción agropecuaria de hasta 50 Ha; y transitoriamente, por el período afectado, a los titulares de áreas productivas anegadas, se hicieron acuerdos con 21 Municipios. Y también exceptuamos de Ingresos Brutos a todos los productores cuando el total de los ingresos del período fiscal anterior no hayan superado los tres millones de pesos. Y se elimina la alícuota de IB al agro, y se reduce a las industrias que facturan más de $78 millones al año, por debajo de ese monto quedan eximidas; y también disminuye para el comercio.

– ¿Las exenciones del impuesto se mantuvieron?
– No todas, en el caso de inmuebles se eliminaron para los ocupados por las asociaciones gremiales de trabajadores con personería jurídica o gremial; y las de los partidos políticos y agrupaciones municipales. Respecto de Ingresos Brutos se quitó el beneficio a las mutuales que hacen una actividad financiera junto con la que se desempeñan como aseguradoras. En automotores pasaron a tributar los destinados a los partidos políticos o agrupaciones municipales; y los de las asociaciones gremiales de trabajadores con personería jurídica o gremial. A veces escucho, y me gustaría subrayarlo, que “el Gobierno va muy lento, ¿esto es la reforma?”, pero en estos casi dos años se han eliminado la mayor parte de las retenciones a las exportaciones; se unificó el mercado de cambios; se elevó el mínimo de Ganancias para los trabajadores asalariados; se redujo el Impuesto a los Bienes Personales; y ahora se propone la reducción de los impuestos al trabajo, el pago a cuenta de Ganancias del 100% de lo que se cobra por el Impuesto al Cheque; y también cae el Impuesto Inflacionario; eso a nivel nacional; mientras que en el orden provincial se reducen y en algunos casos se eliminan gradualmente Ingresos Brutos; se reduce Sellos y se quitan las aduanas interiores que es muy importante. ¿Dónde está el gradualismo, se tocaron 8 impuestos en dos años y aún así se redujo el déficit fiscal?

“Vamos a un sistema impositivo progresivo, que baje los cargos a la actividad y la inversión, la producción y empleo; y grave los patrimonios”

“Vamos a un sistema impositivo progresivo, que baje los cargos a la actividad y la inversión, la producción y empleo; y grave los patrimonios”

– Dada esa enumeración de logros, ¿qué balance hace de los dos primeros años del Gobierno nacional y provincial?
– En una reflexión panorámica le diría que los dos primeros años fueron para ordenar el desorden, evitar la crisis que se había incubado en el gobierno anterior, y se logró; y ahora se están haciendo las reformas de fondo para levantar la nariz y subir la tasa de crecimiento potencial de la economía. Estas reformas van en ese sentido, en mejorar la competitividad.

– ¿Para encarar esas reformas era necesario ganar las elecciones de medio término?
– Por supuesto que ganar las elecciones fue muy importante, porque si no se tiene apoyo popular, tampoco tiene la fuerza política para impulsar las reformas. Pero hay un cambio de ritmo, de matiz en la política económica a nivel nacional y provincial para reforzar el crecimiento.

El próximo año lectivo

– Finalmente, ¿cómo se perfila la paritaria docente para 2018?
– Hemos tenido, junto con el ministro de Educación, Gabriel Sánchez Zinny, y de Trabajo, Marcelo Villegas, una serie de reuniones, ya formales con los gremios, sobre temas en los cuales es más fácil ponerse de acuerdo, como en materia de higiene y edilicias de las escuelas. Sobre el punto salarial aún no hemos empezado, pero esperamos llegar a un acuerdo antes de fin de año para poder programar bien el año lectivo, sobre todo los chicos y sus familias para que puedan tener certidumbre sobre el inicio de las clases.

– ¿Las bases serían similares a la vigente, a partir de la meta de inflación establecer una cláusula gatillo? 
– La cláusula gatillo puede ser una herramienta. Fue muy útil este año; y la ventaja que tenemos respecto del anterior es que ganamos en credibilidad porque se aplicó cada trimestre en que la inflación fue superior a la prevista, no sólo con los docentes, sino también con el resto de los gremios, se otorgó el complemento. Por lo tanto nadie tiene duda, porque afrontamos el compromiso del cumplimiento del contrato, y podría ser por tanto un instrumento para que acerque posiciones.