El movimiento de los precios en la Argentina mantiene una tendencia de alza generalizada, acorde con el impulso que alienta el exceso de emisión de dinero, en parte por la persistencia de un abultado déficit fiscal, y en parte por el ingreso de dólares financieros para invertir en pesos  para obtener abultadas ganancias en divisas.

Y si bien el resultado neto de la medición del Indec de enero mostró una aceleración en la tasa mensual, del 1,3% un año antes, a 1,8% ahora, en términos interanuales pudo mostrar una clara desaceleración del 36% al 25 por ciento.

Pero además, Infobae pudo detectar que sobre un listado de 60 productos de consumo básico de las familias, que incluye alimentos y bebidas, pero también productos de limpieza e higiene personal y del hogar, sólo 14 aumentaron en los pasados 12 meses más que el índice general; y 46 menos.

Subibaja de los precios en términos reales

Los casos extremos correspondieron, al alza: tomate redondo 43%, por sobre el 25% del índice general; seguido por las naranjas 34,5%; el yogur 26,1%; y en menor medida la papa 13,3%; el algodón 8,3%; agua sin gas 5,3%; polvo para flan 5,1%, entre otros.

Mientras que entre los que se movieron a la baja, respecto del promedio general, se destacaron en el último año, a enero, los precios de las manzanas y de los huevos de gallina que nominalmente se vendieron en el mercado final a menor valor, 22,3% en el primer caso y 4,1 por ciento.

En tanto, en términos relativos, es decir se encarecieron pero varios puntos menos que el índice general del IPC Nacional, se sobresalieron la batata 49,7%; el limón 37,9%; la harina de trigo 14,9%; pañales descartables 14,7%; arvejas secas 13,7%; salchicha 11,2%; y el pan de mesa 10,6%, entre otros.

De ahí que quienes mantienen la vieja recomendación de “caminar en busca del mejor precio”, pueden potenciar el poder de compra de sus ingresos, para poder consumir más, o generar capacidad de ahorro.