Por quinto mes consecutivo el Índice de Salarios del Indec registró aumentos intermensuales muy superiores a la tasa de inflación, y sustenta la reactivación del consumo agregado que mostraron las cuentas nacionales la cierre del primer semestre.

El indicador que sólo toma en cuenta la remuneración nominal bruta, sin considerar las horas extras, los aumentos por productividad ni los descuentos por ausentismo, subió en agosto 4,8% para para los asalariados privados registrados; 2,8% el de los asalariados del sector público y 3,9% para el caso de los trabajadores en la informalidad.

En los últimos 12 meses la remuneración de los trabajadores formales privados se elevó 31,5%; y se ubicó en el rango del 30% que acusó la mediana y 33,5% el promedio del nivel de salarios efectivos que midió el Ministerio de Trabajo para una nómina de 6,2 millones de aportantes al Sistema Integrado Previsional Argentino.

En ambos casos se trató de incrementos que excedieron en unos 10 puntos porcentuales a la inflación que fueron claves no sólo para comenzar a recuperar el salario medio, tras la severa caída del año anterior; sino también para achicar el índice de pobreza.

Mientras que el índice general de los empleados formales acumuló en los primeros siete meses  un alza de 18% y en un año del 29,2 por ciento.