El Gobierno avanzó con la difusión de datos que trajeron muy buenas noticias correspondientes al cierre de
2017; primero fue el sobrecumplimiento de la meta de baja del déficit fiscal; luego la reactivación de la
economía, ahora impulsada por la inversión y el consumo privado, y no en el gasto del Gobierno; y siguió con la
creación récord de empleos, aunque datos ampliados de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec dieron
cuenta de una notable precariedad laboral, porque el mayor impulso se registró en los puestos en negro y en
los monotributistas y autónomos.
Y en línea con ese proceso, el presidente Mauricio Macri se prepara, junto con la ministra de Desarrollo Social,
Carolina Stanley, para resaltar que el segundo semestre de 2017 cerró con un nueva reducción de los índices
de pobreza, luego de la formal comunicación del Indec a las prensa a las 16 horas.
La pobreza se redujo a 25,7% de la población y a 17,9% de los hogares, mientras que el índice de
indigencia, determinado por el umbral que marcan los ingresos necesarios para comprar en un mes la canasta
básica de alimentos bajó a 4,8% de la población y 3,5% de los hogares.

“Los resultados provienen de la información de la Encuesta Permanente de Hogares y la valorización de la
canasta básica alimentaria y de la canasta básica total”, informó el organismo oficial de estadística.

El Indec resalta la tendencia bajista de los indicadores que el Gobierno toma en cuenta para calificar su desempeño semestre a semestre

El Indec aclaró que “la población total de los 31 aglomerados relevados en todo el país es de 27.593.207
personas y está constituida en 9.015.058 hogares”.

De ahí surgió que “durante el segundo semestre de 2017 se encontrabanpor debajo de la línea de pobreza (LP)
1.611.001 hogares, los cuales incluyen 7.079.764 personas. En ese conjunto, 316.350 hogares se encuentran, a
su vez, bajo la línea de indigencia (LI), e incluyen a 1.323.747 personas indigentes”.