La industria automotriz argentina se ha desarrollo con un creciente uso de partes importadas por su menor costo, al punto que llegan a representar en algunos modelos más del 65% del total de componentes. El fenómeno no sólo afectó la posibilidad de generar empleos, sino también agravó el déficit de la balanza comercial del sector.

Uno de los factores que restan competitividad a la cadena de valor automotriz, que se manifiesta en que de cada tres automotores que se venden en el mercado interno sólo uno salga de los trenes de montaje de las terminales locales, y dos provengan del resto del mundo, principalmente de Brasil, es la elevada carga impositiva.

Para comenzar a revertir esa larga historia negativa, el Gobierno nacional, a través de la AFIP dispuso la devolución de impuestos a la industria terminal, a través de un “bono electrónico que se emitirá por un monto equivalente a un porcentaje del valor de las autopartes nacionales incorporadas a sus productos y podrán destinarse a pagar el Impuesto a las Ganancias, Ganancia Mínima Presunta, IVA e impuestos internos y aquellos vinculados al comercio exterior.

La medida implementa el beneficio previsto en la Ley 27.263 del 1 de agosto de 2016, tendiente a facilitar la producción de las autopartes, matrices y moldes nacionales que sean adquiridos por empresas fabricantes de automóviles, utilitarios, maquinaria agrícola, vial, entre otras.

La consulta, o cesión de los bonos fiscales, se realizará a través del servicio web “Administración de Incentivos y Créditos Fiscales”, disponible en el sitio de internet de la AFIP.

La implementación se estableció a través de la Resolución General N° 4149 que fue publicada en el Boletín Oficial.