Si bien en marzo el Indec registró 5 trimestres consecutivos con aumento del déficit de la balanza comercial, en contraste con siete trimestres seguidos de reactivación de la actividad agregada, como le gusta resaltar al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se registró un cambio en la velocidad de crecimiento de las exportaciones y de las importaciones.

Claramente, un mes no puede leerse como un cambio de tendencia, pero no dejará de llamar de atención entre los analistas que después de 13 meses consecutivo con brecha negativa entre el ritmo de aumento de las ventas al exterior y el de las compras de bienes al resto del mundo, en el tercer mes del año se anotara un saldo positivo de 8,4 puntos porcentuales, porque mientras las primeras se elevaron en valor 17,2%, las segundas lo hicieron 8,8 por ciento.

Ese desempeño no evitó que persistiera el saldo negativo del comercio exterior, pero al menos posibilitó que fuera el menor al de los nueve meses previos, y que se achicara la brecha respecto de la anotada un año antes.

Para algunos economistas, como Miguel Ángel Broda, ese desequilibrio, que contribuye en gran parte al rojo del total de la cuenta corriente de la balanza de pagos, es “producto de una equivocada política macroeconómica: la flotación del tipo de cambio no equilibra las cuentas externas, porque se mantiene una paridad que es muy inferior a cualquier período de casi 50 años, porque responde a la situación fiscal y monetaria”, dijo en una conferencia en la Academia de Ciencias Económicas.

Las exportaciones aumentaron 17,2% respecto a igual mes del año anterior (USD 783 millones), con sendos incrementos en precios 7,1% y cantidades 9,4%. Se destacaron las ventas de combustibles y energía 30,7% y de productos manufacturados de origen industrial 19 por ciento.

En el caso de las importaciones la suba fue más modesta, 8,8% (USD 484 millones), como resultado de avances menores de las cotizaciones internacionales, 2,2%; y también del volumen, 6,5%. El incremento en cantidad correspondió a Piezas y accesorios para bienes de capital 21,3%, seguido por combustibles y lubricantes 10,8 por ciento.

Cambios en la estructura del comercio

El trimestre cerró con un rojo de USD 2.494 millones, casi USD 1.300 millones más que en similar período del año anterior, como consecuencia de exportaciones que se elevaron 12,9%, a 14.397 millones, pero insuficiente para equiparar el singular ritmo expansivo de lasimportaciones; 21,3%, a USD 16.892 millones.

De todas formas, pese a que la paridad cambiaria se mantiene históricamente baja en términos reales, según las estimaciones del consenso de los economistas privados, en el trimestre se advirtió un notable aumento de la representatividad de las manufacturas de origen industrial y combustibles y energía, a 38,5% del total, casi 5 puntos más que un año atrás.

En Hacienda destacarton que “este incremento de las ventas al exterior se explica en gran medida por las mayores exportaciones industriales a Brasil, que crecieron 43,5% interanual, donde las ventas de autos tiene un rol importante en explicar es dinámica ya que aumentaron 60%. En ambos casos, se trata de las mayores variaciones interanuales para un trimestre desde que hay datos”.