A diferencia de lo observado en agosto y luego en el resultado de las elecciones legislativas, en las cuales, como ocurre a menudo, se plebiscitó la gestión del gobierno de Alberto Fernández, la confianza de los consumidores registró en noviembre la segunda baja consecutiva, con 1,3%, principalmente por efecto principalmente de la percepción de un notable deterioro de la percepción sobre la situación de la economía en su conjunto, y debilitamiento de las expectativas de gasto de los hogares.

Al parecer, en el ánimo de la población gravitan más la incertidumbre que genera la escalada de los diversos tipos de cambio, aumento del índice de Riesgo País, caída de las reservas en dólares del Banco Central, y particularmente la aceleración de la tasa de inflación, que los indicadores de reactivación y mayor saldo del intercambio comercial que informa el Indec.

Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT
Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT

En la comparación interanual, el Índice de Confianza del Consumidor del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella acusó contracción de 2,9%, y se ubicó 7,1% por debajo respecto a los niveles prepandemia (febrero 2020).

Una vez más, cómo ha sido casi una constante en los últimos 20 meses, la percepción del humor social ha sido heterogéneo en el mapa nacional: aumentó 0,5% en el agregado de los aglomerados urbanos del interior del país, y bajó 0,4% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y 2,5% en el Gran Buenos Aires.

Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT
Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT

Esa disparidad también se detectó en el relevamiento de la percepción de los encuestados con respecto a la Situación Macroeconómica, disminuyó 6,1% en noviembre respecto de octubre, virtualmente se estancó en la Situación Personal, y se mantuvo en alza, con 3,6% en las decisiones de compra de Bienes Durables e Inmuebles.

Un resultado similar, aunque con brechas mayores surge en el cotejo de esos subíndices con los de un año antes, cuando aún no habían ingresado al país las vacunas contra el Covid-19: la situación macroeconómica se deterioró 11,4%; la personal virtualmente se estancó en torno a 44 puntos porcentuales; y las expectativas de compra de Bienes de Uso e Inmuebles subió 7,6%, aunque desde niveles mínimos, subió a 31,28 puntos sobre un óptimo de 100 unidades.

Fuente: Centro de investigación en Finanzas UTDT
Fuente: Centro de investigación en Finanzas UTDT

Por nivel educativo, el relevamiento del CIF que toma como aproximación al nivel de ingresos del individuo, “la confianza cayó en ambos grupos de forma pareja: 1,2% en el grupo de consumidores de nivel educativo/ingresos más altos y 1% en la franja más baja, siempre respecto a octubre”, destaca el informe mensual. En la comparación interanual la medición del grupo de hogares se mantuvo estable para la franja más elevada, mientras que se contrajo 6,4% en la menos avanzada.

Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT
Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT

El informe del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, observó la persistencia de claras diferencias entre las mediciones de la percepción de los consumidores sobre las Condiciones Presentes y Expectativas Futuras, son relativamente mejores en el primer caso que en el segundo, aunque con índices notablemente dispares: 32,41 en la CP y 46,97 en el de EF.

“En noviembre a nivel nacional, las percepciones de los consumidores respecto a las Expectativas Futuras mostraron una caída de 4,2%, y el componente que mide las Condiciones Presentes de los encuestados aumentó 3,2%, siempre con respecto al mes anterior. En la comparación interanual de estos componentes se detectó suba de 7,5% en el primer caso y descenso de 8,9% en el segundo”, resalta el informe de la casa de altos estudios.

Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT
Fuente: Centro de Investigación en Finanzas UTDT

El relevamiento de Poliarquía Consultores para el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella (CIF) fue hecho entre el 2 y 12 de noviembre, y abarcó a un universo de 1.202 personas radicadas en 39 aglomerados urbanos de todo el país.

Al cabo de los primeros 2 años de gobierno de Alberto Fernández los índices de confianza de los consumidores acumularon sendas caídas en todas las regiones, resultó consistente con el cambio observado en el mapa de la preferencia del electorado en ese período: bajó 6,3% en el promedio general; 8,6% en los aglomerados del interior del país; 5,3% en el Gran Buenos Aires y 5% en CABA.

Claramente, los intentos del “Plan Platita”, expansión del gasto público y anuncios de indicadores que parecen mostrar que la economía ingresó en una clara senda expansiva, resultaron insuficientes para revertir el malestar por la crítica situación socioeconómica, la cual no solo se manifiesta en el salto de los índices de pobreza y aumento de la precariedad laboral, sino en los propios índices de confianza del consumidor que en general entre un 25% y 30% por debajo de los que se registraron cinco años antes.

Cabe notar que “el Índice Líder (actividad económica) del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT registró en octubre una baja de 0,98% en su versión desestacionalizada en comparación con septiembre; y en términos interanuales desaceleró a 2,79% el ritmo de reactivación tras la fuerte caída que acusó 12 meses antes, en contraste con la recuperación que en los cuatro meses previos detectó el Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec (EMAE).

Ese indicador que busca anticipar cambios de tendencia en el ciclo económico pareciera haber detectado rápidamente el efecto de la agudización del control de importaciones y limitaciones a los pagos al exterior que impuso el Banco Central, como forma de evitar mayor sangría de las reservas internacionales, pese al sostenido aumento del superávit de la balanza del intercambio comercial que informó el Indec con datos a octubre.