Después de una fuerte disminución del humor de las familias en diciembre, cuando se trató en el Congreso el cambio de fórmula y empalme de la movilidad jubilatoria que regirá desde marzo, en enero se registró un moderado rebote, el cual contrastó con la baja del 3,6% en la confianza en el Gobierno, aunque ambos indicadores se ubicaron en el mismo nivel relativo, en torno a los 45 puntos.

Sin embargo, el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella registró que mientras la confianza de las familias también subió, apenas 1,6% respecto de un año atrás, el crédito al Gobierno bajó 7 por ciento.

Entre los componentes del ICC, el subíndice de Situación Personal aumentó en el mes 2,5%; similar al de la situación macroeconómica; y el de compra  de Bienes Durables e Inmuebles repuntó 10,6 por ciento.

Comportamiento heterogéneo

En la distribución territorial, la confianza del consumidor mostró un comportamiento mixto, porque empeoró 2,9% en el interior del país y 1,6% en Capital Federal, y subió 12,3% en el Gran Buenos Aires.

Una reacción divergente también se observó en el humor de las familias por nivel de ingresos: bajó 0,4% en la franja con mayores recursos y repuntó en el otro extremo de la pirámide 8,5%, siempre respecto al mes anterior.

Sin embargo, en una comparación de medio término, que coincide con el primer mes del gobierno de Cambiemos, el humor de los hogares acusa disminuciones notables, con 16,3% en el promedio general; 20,5% en la situación personal; y 21,6% de declive en la situación macroeconómica. Por el contrario, se mantuvo en la senda positiva, pero apenas 1,7 por ciento.