A tono con el singular aumento de la oferta laboral y del empleo que detectó la última Encuesta Permanente de
Hogares del Indec, el nivel del PBI cerró el 2017 con una tasa de expansión de 2,9% que fue la más alta en 11
años, excluido el período 2007 a 2015, que el organismo oficial de estadística recomienda tomar con reservas;
si no, sería el mejor en cuatro años.
El dato confirma lo anticipado por el “Estimador Mensual de Actividad Económica” correspondiente a diciembre,
que cerró con un incremento de apenas 2%, pero suficiente para que el trimestre terminara con suba del 3,9
por ciento.
Pero el indicador más relevante que trajeron las cuentas nacionales fue el aumento de la inversión bruta
interna en 20,7% en el último trimestre y 11,3% en el año.

El consumo privado se elevó 4,8% en el cuarto trimestre y 3,6% en el año, fenómeno que explica que el
propio Presidente hablara en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso de “crecimiento invisible”, más
aún considerando que los datos del Ministerio de Trabajo dieron cuenta de que los salarios en el sector privado
aumentaron en el último año más que la inflación en solo 8 de los 14 grandes sectores de actividad.

“La economía acumula seis trimestres consecutivos de crecimiento sin estacionalidad, es el ciclo más
largo de crecimiento desde de 2011″, destacaron fuentes de Hacienda.
Cabe notar que del comunicado del Indec surge que se hizo una revisión de los datos de 2016, y determinó que
la recesión fue menos profunda de lo que inicialmente se estimó de 2,2% a 1,8 por ciento.

Expectativas para el primer trimestre

El Índice Líder, que busca anticipar cambios de tendencia en el ciclo económico, acusó en febrero un aumento
de 0,29% en su versión desestacionalizada; y 14,7% en los pasados doce meses, según la serie del Centro de
Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.
Del relevamiento mensual surgió además que “la probabilidad de ingresar en una fase recesiva en los próximos
seis meses se redujo al 22 por ciento”.

El Índice de Difusión se ubicó en el 60%, eso quiere decir que, de las 10 series que componen el Índice Líder,
seis presentan aumentos interanuales, mientras que cuatro cayeron.

Mejor de lo esperado

Los datos de actividad agregada correspondiente al último trimestre de 2017 sorprendió gratamente a los
economistas del Ministerio de Hacienda.
En diálogo con Infobae, el subsecretario de Programación Económica, Luciano Cohan, destacó que “el dato
definitivo fue superior al previsto por el EMAE; es una buena noticia porque 2017 dejó un arrastre estadístico
para el corriente año de 1,2% a 1,4%”, eso significa que con crecimiento cero intertrimestral en todo el 2018, el
PBI terminará con un aumento del 1,4 por ciento.

No solo eso, el economista resaltó que “los primeros datos del tercer trimestre aseguran que se acumularán
siete trimestres con crecimiento consecutivo”.
—¿No inquieta el cambio de expectativas y en particular el efecto de la peor sequía en 50 años?
—No vemos un cambio en los datos de actividad, sino por el contrario, el fuerte impulso de la inversión y
también del empleo que también nos sorprendió porque está respondiendo más rápido al aumento del PBI.
Mientras que respecto de la sequía, sus efectos en términos de actividad se concentrarán en el segundo
trimestre; pero la buena noticia es que “La Niña” habría cesado y que lo que se pierda este año se
recuperará el próximo.
—¿Se frenó la obra pública? Porque cayó el consumo público 0,8% en el último trimestre y las cuentas
fiscales del bimestre mostraron una fuerte baja de los pagos.
– No, lo que muestran las cuentas nacionales es que el consumo del sector público no va a ser más el
motor de la economía, pero se va a cumplir con el presupuesto de obras para todo el año, mientras que el
consumo privado será el principal impulsor, como apunta toda la política del Gobierno.