Santa Isabel, Córdoba (Enviado Especial) Después de un cierre de junio con caída de la actividad fabril en el conjunto de las terminales automotrices del 13,4%, exclusivamente por efecto del derrumbe de las ventas al mercado interno en 31%, el presidente de Adefa estimó “el mercado comenzará a reacomodarse en los próximos meses si se estabiliza el tipo de cambio, las tasas de interés empiezan a ceder y el Gobierno puede avanzar con su plan de reducir el déficit fiscal”.

– ¿Cómo cierra julio en ventas al mercado interno?, le preguntó Infobae a Luis Fernando Peláez Gamboa, presidente de Renault Argentina y de Adefa, en un aparte de la inauguración de la planta de Nissan, donde comenzó formalmente la fabricación de la pick up Frontier que hasta ahora se importaba desde México.

 En junio, por efecto de la brusca devaluación, se registró una caída del 30% en los pedidos de automotores de pasajeros y de utilitarios livianos que redundó en una nueva disminución de la producción del conjunto de las terminales. Se habrían despachado al conjunto de la red de concesionarios unas 59.000 unidades.

 – Y hacia adelante ¿qué espera la industria?

– Si se estabiliza el tipo de cambio, es decir si no ocurre una nueva devaluación, y las tasas de interés comienzan a bajar, hacia fin de año la industria podrá volver a niveles normales, porque creemos que lo que pasó no fue una tormenta, sino un nubarrón que estimamos pasará.

– ¿Ese nubarrón afectó el nivel de empleo en el sector?

– Acá hay que separar en dos partes, lo que es la actividad fabril y el mercado. En el primero, la producción volvió a aumentar, porque con la devaluación las exportaciones se intensificaron; y además las empresas que anunciaron inversiones de ampliación de capacidad y lanzamiento de productos continúan con sus planes y eso implica incorporar personal. A las 750 del proyecto junto a Nissan, más las del del resto de las terminales. Estimo que la producción se incrementará un 20%, principalmente por el aumento esperado del 40% en las exportaciones, no sólo a Brasil, sino también a Colombia, Chile, entre otros. Mientras que en el segundo, bajó el mercado interno, pero se tonificaron las exportaciones.

– ¿Qué cabe esperar hacia adelante?

– En la medida en que el tipo de cambio se mantenga en términos reales en torno a los niveles actuales las empresas deberán pensar muy bien cómo será su mix de producción, cuánto importarán de unidades terminadas y cuánto exportarán para mejorar el balance de divisas.

– ¿Y en materia de precios, cómo será el traslado de la devaluación?

– Hasta ahora el promedio de precios de los autos se movió al ritmo de la inflación, pese a que en general está determinado por la variación del tipo de cambio. Pero no espero un salto en el precio de los autos, porque finalmente es el mercado que con su demanda pone el límite a los aumentos.