La disparada del dólar de 6,3% en julio fue clave para provocar una nueva escalada de la variación del Índice General de Precios al Por Mayor que calcula el Indec, a 2,6% en julio, luego de la aceleración previa, en junio a 1,9%. Sin embargo, la variación fue levemente inferior a la que registró un año antes.

Además, frente a la preocupación de muchos analistas y economistas del sector privado, en julio se observó, en líneas generales, que el traslado a precios de la variación del dólar pasó del 61% en junio del 3% que se había encarecido la divisa para los residentes en la Argentina, a 41% en julio, pese a que el tipo de cambio se había incrementado 6,3% entre los extremos del mes.

El Nivel general del IPIM registró una suba de 2,6% en el mes de julio de 2017 respecto del mes anterior. Este aumento se explica como consecuencia de la suba de 2,5% en los Productos nacionales y de 3,8% en los Productos importados.

Por su parte, la suba del 5,1% del Índice del Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires que elabora el Indec fue el resultado del alza de 1,9% en Materiales; 7,4% en Mano de obra y de 3,2% en Gastos generales.

El pago de la segunda cuota del acuerdo de salarios en paritarias de 10%, el primero había sido de 11% en abril, fue deteminante para la aceleración del índice general. Un año antes se había determinado un aumento de una vez de 22% en abril.

De todas formas, pese a esos fenómenos puntuales, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, sostuvo más temprano, en un seminario donde se celebró el Día del Exportador, que “persistirá en su posición restrictiva respecto de la tasa de interés porque no nos satisface la inflación que tuvimos en los últimos tres meses”.

Y reiteró que la autoridad monetaria estima una inflación del 10% para el año que viene, con una banda de 12% en la superior y 7% en la inferior.