Junio resultó un mes atípico para el conjunto de las terminales automotrices radicadas en la Argentina porque se conjugaron la continuidad del “paro de camioneros en Brasil a comienzos del mes, junto al paro de la CGT y Aduana que afectaron el normal funcionamiento de la industria y llevó a contabilizar sólo 17 días hábiles de actividad; la persistencia de la volatilidad cambiaria, y la suba de las tasas de interés“, sintetizó el informe mensual de la Asociación de Fábricas de Automotores.

El resultado de esos factores fue que las terminales produjeron 39.420 vehículos (automóviles y utilitarios), un 13,4% menos que en junio de 2017; las ventas a concesionarios del total de unidades nacionales e importadas bajó a 55.358 unidades, un 31%;  y las exportaciones sumaron 22.894 vehículos, 16,2% más que un año atrás.

Se atenuó el balance negativo con el exterior en unidades

La incertidumbre que se presentó en el mercado interno por la violenta escalada de las tasas de interés y, en particular del tipo de cambio por dólar, afectó en mayor medida a la demanda de unidades nacionales que a las de importados.

Si bien en ambos frentes los números de la industria dieron cuenta de fuerte contracción de los despachos,  en el caso de las unidades salidas de los trenes de montaje de las terminales locales la baja fue del 37,2%; a 15.437 máquinas, en tanto las de procedencia externa, principalmente desde Brasil, disminuyeron casi 10 puntos menos, 28,2%, a 39.921 vehículos.

La conjunción de aumento de exportaciones  y caída de las ventas de importados determinaron en el último mes una reducción del déficit comercial en unidades de 18.863 máquinas, un 52,6% en un año.

El análisis del presidente de Adefa 

El presidente de Adefa, Luis Fernando Peláez Gamboa, destacó que “además de la incidencia de los paros en la actividad del sector, tanto en  Brasil, como en el mercado local, que afectaron la producción, se está frente a una nueva coyuntura económica, que hay que analizarla en dos planos, el externo y el interno”.

Así, observó que en “el plano industrial, la nueva situación macro, en función de la corrección cambiaria que se ha dado, puede traducirse en una oportunidad por la mejora de la competitividad y ello, permitir mantener el ritmo de producción y exportación de los últimos meses”.

Mientras que en lo referente al mercado interno manifestó “preocupación por el aumento de las tasas de interés,  ya que afectan de manera directa a las ventas puesto que el 50% se realizan mediante la utilización de alguna herramienta de financiación”.

Resultado del semestre

En los primeros seis meses de 2018 el sector automotriz produjo 242.655 unidades, acusó un crecimiento de 10% respecto del nivel de igual período del año anterior.

Mientras que las ventas mayoristas, a la red de concesionarias doméstica, totalizaron 421.607 unidades, apenas 1,6% superior a la de similar tramo de 2017.

En tanto las exportaciones se elevaron a 121.570 máquinas, crecieron un 23,5 por ciento.

El rojo comercial en unidades disminuyó en un 7,1% en el semestre, respecto del nivel de un año antes, a 180.980 máquinas, porque los despachos de importados atenuaron el crecimiento acumulado a  3,2%, a 302.550 automotores.