Los recursos de la AFIP superaron el billón de pesos. La suba se sustentó en la reactivación que mantiene la actividad agregada, aunque cada mes con menor ritmo, y el comercio exterior

En octubre los recursos impositivos aumentaron 46%; los de Aduana 86,3%; y los de la Seguridad Social 65%, en comparación con una tasa de inflación en los pasados 12 meses de 52,5 por ciento (AFIP)

Los recursos tributarios de la AFIP superaron en octubre el billón de pesos ($1.018.783 millones), un 58,7% más que un año antes y su crecimiento resultó de un mayor ritmo que la inflación, que alcanzó el 52,5% en ese lapso, según datos entregados por Presidencia de la Nación. La recaudación se nutre de lo percibido a través de la DGI (impuestos); Aduana (retenciones sobre las exportaciones y derechos sobre las importaciones, principalmente); y la Seguridad Social (Aportes y Contribuciones).

“La recaudación en octubre se ubicó así por decimocuarta vez consecutiva por arriba de los incrementos de precios. La mejora real ronda el 5%. En comparación con octubre de 2019 la recaudación también evidencia un incremento superior al del aumento de precios”, explicaron desde el Gobierno. Si se toma la inflación con un rezago de un mes, por el plazo de más de 20 días para ingresar los impuestos, la suba real se reduce a 4 por ciento.

“Durante los primeros 10 meses del año, la recaudación creció también por encima del aumento de precios. En el registro nominal, los ingresos tributarios se incrementaron más de un 65% entre enero y octubre” a $8,79 billones, mencionó el Poder Ejecutivo. Significó un incremento del 13,3% en términos reales.

Una vez más, el aporte de los ingresos generados por el comercio exterior argentino (111,4% de incremento), contribuyó a que ese sector de la economía se mantenga como uno de los pilares de la recaudación de impuestos y de la baja del déficit fiscal por parte de la Administración Central, pese a la incertidumbre que genera un mercado de cambios con diversas cotizaciones alternativas para las transacciones financieras, y los cambios regulatorios que dispone un Banco Central inquieto por la pérdida de reservas en divisas.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan el 48% de las exportaciones argentinas, anunciaron que durante octubre las empresas del sector liquidaron USD 2.417 millones, una marca histórica para este siglo en el décimo mes del año, y 40,8% superior a la registrada 12 meses antes. “El factor predominante fue el sostenido crecimiento de los precios internacionales, lo que compensó la menor cantidad medida en toneladas. Ese desempeño se alcanzó a pesar de los notables trastornos que produce la bajante del río Paraná”.

Asimismo, recuerda Ciara-CEC que “la liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados, ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial. La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la venta al exterior de granos y alcanza hasta los 90 días en el de los aceites y harinas proteicas”.

Las exportaciones de granos y oleaginosas se mantuvieron elevadas a pesar de los notables trastornos que produce la bajante del Río Paraná

Esa anticipación depende también del momento de la campaña y del grano de que se trate, por lo que no existen retrasos en la liquidación de divisas, más allá de los “ruidos” que genera un mercado cambiario dominado por la incertidumbre las crecientes regulaciones que se disponen tanto sobre las exportaciones, como las importaciones de insumos, muchos necesarios para la elaboración de bienes de posterior venta al resto del mundo.

Al respecto, la AFIP comunicó que desde noviembre rigen los cambios que introdujo la Dirección General de Aduanas (DGA) para optimizar el funcionamiento de la plataforma que facilita las exportaciones a emprendedores y a las pequeñas y medianas empresas, destinados principalmente simplificar los procesos, al tiempo que “se potencia la fiscalización y el control aduanero de las operaciones de comercio exterior”.

“La recaudación asociada a la Seguridad Social se aceleró significativamente respecto del mes anterior y su contribución al crecimiento de la recaudación nacional se incrementa por segundo mes consecutivo. En gran parte, el impulso se encuentra motorizado por la recuperación de los salarios tras los distintos acuerdos paritarios”, consideró el Ministerio de Economía. Pero también se destaca el efecto del pago de los planes de facilidades de pago implementados en los primeros meses del inicio de la crisis sanitaria, el cual se manifiesta en la brecha de 10 puntos porcentuales entre el incremento de los aportes personales, 58,9% y las contribuciones patronales, 68,5 por ciento.

“De esta manera, la recaudación de octubre superó los valores registrados durante el período 2016-2020, ubicando a los recursos acumulados al décimo mes del año en niveles superiores a los de pre-pandemia. Esta tendencia permitirá continuar con políticas que impulsen la actividad y el empleo, garantizando a su vez la *sustentabilidad de las cuentas públicas”, concluyeron.

Resalta el análisis de los técnicos de Economía que en el mes “no se incluye lo percibido en concepto de ingresos no tributarios por facilidades de pago asociadas al Aporte Solidario y Extraordinario (Ley 27.605), que ascendió a $4.268 millones”. Desde mayo el total ingresado a las arcas públicas por ese concepto ascendió a $245.457 millones.

Signos de aumento de la informalidad

La clara reactivación de la economía, aunque no exenta de volatilidad por la aparición de focos de faltante de insumos importados necesarios para diversas industrias, no sólo las manufactureras fabriles, sino también para el agro e incluso la construcción y el comercio de bienes finales, producto de las crecientes regulaciones sobre el mercado de cambios, también se mantiene como otro de los pilares de la recaudación tributaria, con siete meses consecutivos de aumento interanual del Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec, y mediciones privadas.

Sin embargo, por sexto mes consecutivo se observa una creciente brecha negativa entre la tasa real de incremento interanual del total de los ingresos de la AFIP -ajustados por inflación- con la correspondiente a la recuperación del PBI en similar tramo.

Según economistas del sector privado, parte de esa diferencia negativa se explica por dificultades financieras en diversas empresas y comercios que las estaría llevando a incurrir en atrasos en el pago de las obligaciones tributarias, pero principalmente a que salvo algunas excepciones, como el comercio exterior y la construcción, un rol no menor en la recuperación de la actividad económica le corresponde a los sectores no registrados, los cuales fueron los más afectados por la crisis sanitaria durante el año anterior.

De ahí que pese al destacado desempeño de los recursos tributarios en los últimos 14 meses, aunque todavía en comparación con muy bajos niveles previos por los efectos de la crisis sanitaria, aún no resultan suficientes para generar la caja que la Tesorería necesita para poder hacer frente a los vencimientos de deuda, en particular con el FMI, con quien el Gobierno se encuentra en plenas negociaciones en Europa.