Un invierno “liviano” de temperaturas fue el contexto en el que las empresas eléctricas de la Argentina festejan, para sus adentros y afuera, que se haya cumplido un año de lo que denominan como “normalización de tarifas”. Es decir, las subas para los residenciales y comerciales con el visto bueno de las audiencias públicas, y una menor cantidad de tarifas subsidiadas a la población.

El sector tendrá una próxima audiencia (y consecuente aumento) tras las elecciones de octubre, y antes de ese pedido formal, la empresa Edenor decidió cambiar su logo e imagen corporativa, que pronto se verá en las 3 millones de facturas que distribuyen a sus clientes de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires, con la idea de reflejar el paso a las energías renovables y mayor cercanía con los clientes.

Sin embargo, no todas son rosas, porque mientras en la época de atraso tarifario se había registrado una reducción de los “colgados”, desde los aumentos de 2016 el escenario se revirtió y alcanzó a un 12% del total de clientes, muy concentrados en sectores de bajos ingresos, con trabajos informales y sin registros de propiedad.

Con todo, el empresario Marcelo Mindlin (Pampa Energía y dueño de Edenor) y el presidente y CEO de la distribuidora eléctrica, Ricardo Torres, confirmaron la extensión de los medidores prepagos bajo el nombre de MIDE, que ya habían empezado a instalar entre clientes del conurbano bonaerense que lo pueden incorporar de forma voluntaria.

“Ya hay 30.000 y proyectamos instalar unos 100.000”,  dijo Torres, en un diálogo con Infobaey otros medios tras la presentación de la nueva imagen de la empresa, en la planta baja de las oficinas de la compañía sobre la Avenida Libertador. Los clientes con este tipo de medidor compran la energía según el consumo, y se estima que unos 310 Kwh cuestan unos $100 que sirven para el consumo medio del mes.

El objetivo principal de estos medidores es, de acuerdo a la empresa, evitar el robo de energía. Las instalaciones comenzaron en La Matanza y seguirán en los partidos de José C. Paz, General Rodríguez y el oeste de Pilar como próximos destinos, concentrándose en el conurbano bonaerense. Según la empresa, hay unas 300.000 familias que no pagan la electricidad que consumen porque están “colgadas” a la red. “Es una propuesta para la población más vulnerable que tiene tarifa social”.

Ricardo Torres, presidente de la distribuidora Edenor (Edenor)

Ricardo Torres, presidente de la distribuidora Edenor (Edenor)

Estos medidores habían generado polémica entre las asociaciones de consumidores, pues dicen que el Estado debe garantizar el servicio. “Los clientes reclaman un servicio que todavía no tienen. Estamos seguros de que lo podremos hacer pronto”, dijeron desde la empresa en relación a la frecuencia y duración de los cortes de luz, sobre todo en el verano.

“Donde instalamos estos medidores voluntarios, observamos una disminución del consumo. Y no se produjo ningún caso de querer volver al medidor pospago”, especificaron fuentes de Edenor, que a su vez confirmaron inversiones de USD 1.800 millones hasta 2021.

El cambio de identidad de la marca coincide con el 25º aniversario de la compañía en el país y los 10 años del ingreso de Edenor a la Bolsa de Nueva York. La próxima semana, tanto Mindlin como Torres asistirán a este evento en la ciudad norteamericana, y el salón de operaciones de la Bolsa lucirá en sus pantallas la nueva imagen con el logo.

Con un área de concesión de 4.637 kilómetros cuadrados en 21 municipios, se presenta como la mayor distribuidora de energía del país. Desde su red, se distribuye el 21% de toda la energía consumida a nivel nacional.