“Noviembre fue un  mes donde siguió cambiando todo y no queda clara la tendencia, perolas variaciones intermensual son más relevantes que la caída del 2% interanual de las expectativas de empleo“, dijo José Anchorena, encargado de estadísticas de empleo de la Secretaría de Empleo, porque revelan el aparente punto de inflexión del mercado de trabajo.

La serie mensual de Expectativas de Empleo  muestra el inicio de una clara tendencia contractiva en abril, cuando comenzó el punto de giro de la actividad económica, de reactivación a franca recesión. Alcanzó su punto mínimo en septiembre, rebotó moderadamente en octubre y volvió a caer en noviembre, mes en que el históricamente experimenta un declive, y ahora no fue la excepción.

Sin embargo, desde la cartera laboral se hizo una lectura positiva del indicador. “En el tercer mes de virtual estabilidad cambiaria, se empieza a dar un fenómeno similar al observado en 2016, 2014 y también en 2003 y 2004,  que es que el interior se empieza a recuperar la expectativa de contratación de empleos antes que en en el Gran Buenos Aires”, dijo Anchorena.

“La perspectiva teniendo en cuenta la tendencia al equilibrio macroeconómico y ajuste en la balanza de cuenta corriente de divisas, permite pensar que la actividad comenzará a repuntar en interior del país hacia el primer trimestre de 2019; y llegar al resto de los aglomerados urbanos en el segundo”, agregó Anchorena en el ya clásico encuentro mensual con la prensa, en el que participó Infobae.

Sobre 12 aglomerados urbanos, la Secretaría de Empleo registró expectativas de aumento para los próximos 3 meses en 7 y caída en 5. Los más expansivos se perfilan Gran Mendoza, favorecido por el cambio de tendencia del turismo fronterizo que provocó la brusca devaluación del peso; junto a la tonificación de actividad energética vinculada con la explotación del reservorio de Vaca Muerta; Gran Paraná, y Gran Santa Fe, con la recuperación esperada de la agroindustria; y Mar del Plata, principalmente, también favorecido por el auge esperado del turismo de residentes.

También se prevé un comportamiento heterogéneo tanto por rama de actividad: sube en servicios financieros y a empresas;  y también en servicios comunales, sociales y personales, con 0,4% y 0,1% respectivamente, en comparación con el nivel de octubre; y baja en industria, construcción; comercio; y transporte y comunicaciones.

Mientras que por tamaño de empresa, el relevamiento registró en los últimos días de noviembre la previsión de aumento del 0,1% en el empleo en el segmento con un rango de 10 a 49 trabajadores, en tanto que se mantuvo contractiva, con también una modesta tasa, en este caso de 0,2%, en las medianas y grandes.

Noviembre y diciembre, meses atípicos

Recordó José Anchorena que “noviembre y diciembre son meses atípicos para el mercado de trabajo, en particular en el caso de la rama de la construcción por cuestiones institucionales, que afecta a un 8 a 10% de los trabajadores del sector”.

Se vincula con la existencia de un fondo de desempleo que se nutre con el aporte de una tasa mensual de los salarios de los obreros, para el caso de que fueran cesanteados, a modo de un régimen de capitalización.

De ahí que en algunos casos se ha institucionalizado la práctica del despido de un trabajador, para que pueda cobrar la compensación, estimada en el equivalente a un aguinaldo, y su reincorporación en los primeros meses del año siguiente.