El rebalanceo estacional de las tarifas de los servicios públicos en el trimestre diciembre a febrero, junto con la corrección alcista del tipo de cambio y el relajamiento de la meta de inflación, y con con ello de la política monetaria, se tradujeron en la firmeza de las expectativas de alza de precios al consumidor más de 10 puntos por arriba del objetivo oficial.

Así surge del sondeo de opinión que hizo Poliarquía Consultores para el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, pese a que relativiza el dato apelando a la “mediana” esperada por la población para los próximos doce meses, con un 20%. Ese es el rango que divide a los respondentes en dos partes iguales.

Pero el dato más familiarizado es el promedio de las respuestas el cual arrojó un rango del 27%, significó una desaceleración de 1,4 puntos porcentuales respecto de la medición de enero, pero implica alinearse con la tasa de interés de referencia del Banco Central; y 12 puntos porcentuales por arriba de la meta del 15 por ciento.

En la distribución regional, según la mediana, las expectativas
de inflación se mantienen en la Capital Federal y en el Interior del
país mientras que caen en el Gran Buenos Aires, con respecto a
enero.

En la Capital Federal el indicador de la UDTT marcó un nivel esperado 22,1%, bajó 0,6 puntos porcentuales; en el Gran Buenos Aires descendió a 27,7% (2,9 p.p.) y en el Interior del país, por el contrario, se aceleró 0,8 puntos porcentuales, marcó 28,4 por ciento.

Paridad en términos de ingreso

En la distribución por nivel de ingreso, según la mediana, las
expectativas de inflación se mantienen constantes tanto para la
población de ingresos altos como para la de ingresos bajos.

Según el promedio, el sondeo arrojó para los sectores de mayores ingresos una tasa esperada del 26,5% anual; y una décima más para las franjas más rezagadas.