La Encuesta de Supermercados del Indec registró en noviembre un aumento del 21,2% en la facturación agregada de las 2.436 bocas de venta relevadas, que sumaron $32.182,7 millones.

Según el índice de precios al consumidor de la oferta de productos vendidos, el nivel general se movió un 20%, y determinó un crecimiento del 1,1% en cantidades.

Para el año anterior el organismo oficial de estadística no estimó cuánto había sido la retracción del mercado, pero si se tiene en cuenta de que la facturación entonces subía a una tasa de 23%, y la inflación general era del orden de 40%, se puede concluir que la venta real se había contraido alrededor del 10 por ciento.

 Un fenómeno similar se observó en el segmento de los grandes centros de compras que incluyen patio de comida. En ese segmento el Indec detectó en noviembre de 2017 un aumento nominal de 16,8%, a $4.893,4 millones.

En este caso el factor de ajuste se vincula más con la variación del tipo de cambio, por la alta presencia de productos importados, en particular en los segmentos de indumentaria, electrónica, juguetes y hogar, el organismo de estadística estimó un crecimiento real de 1%, después de sendos incrementos de 4,9% en octubre y 7% en septiembre, en todos los casos en comparación con igual mes del año anterior.

En el acumulado de los 11 meses el Indec midió sendas subas nominales de los ingresos por ventas en supermercados de 20,6% y en shoppings de 15,6%. En ambos casos no se informó la variación en términos reales, pero se estima que se mantuvo en la senda recesiva entre un 5% en el primer caso y 1% en el segundo.

Por el contrario, en el mercado se estima que el consumo global se elevó entre un 2% y un 3%, concentrado en las tiendas de proximidad, proveedores mayoristas y otros centros de ventas no relevados por el Indec.