El Estimador Mensual de Actividad Económica, un índice que anticipa con notable aproximación la variación del
PBI que se calcula trimestralmente, va en camino de acumular siete trimestres consecutivos de aumento
interanual, como destaca a menudo el presidente Mauricio Macri, con informes del ministro de Hacienda, Nicolás
Dujovne.
Uno de los pilares de ese desempeño de la actividad agregada es la construcción, la pública principalmente por
el plan federal de obra pública; pero también la privada, vinculada con el mercado inmobiliario, con el
renacimiento del crédito hipotecario de largo plazo, y en menor medida con refacciones, a medida que se
recupera el poder de compra de los salarios, aunque en los últimos meses dio señales de moderada caída.

El indicador sintético de la actividad de la construcción, del Indec, dio cuenta de que en febrero se
acumularon 12 meses consecutivos con tasas de aumento interanual a ritmo de dos dígitos porcentuales.

Mientras que los pedidos de permisos para construir en en 41 municipios obras privadas, principalmente
viviendas, en febrero ascendió 14,4%, aunque en el bimestre mostraron menor nivel que en los dos últimos años.

El humor de los empresarios

Pese a la desaceleración de los pedidos de permisos para construir, los desarrolladores mantienen una
expectativas claramente alcista, más por parte de los vinculados con el plan de obra pública que los
concentrados en emprendimientos privados. En ambos casos, las proyecciones arrojaron un saldo positivo de
aumento notable del 41,3% de los consultados, en el primer caso; y de 31,3% en el segundo.
Esa brecha de 10 puntos porcentuales, según quien encabeza las obras, se amplió a 16% de los empresarios, en
lo referente a las previsiones de generación neta de empleos.

Y se sostuvo esa distancia en lo referente a las previsiones de necesidades crediticias para ejecutar las
obras.

De cumplirse las proyecciones de los desarrolladores, en mayo se habrá acumulado un período de 15 meses
consecuctivos de de crecimiento este sector clave de la inversión, y determinante para generar empleos
directos e indirectos, y, por esa vía allanar el camino para la reducción de los indicadores de pobreza en todo el
país.