Por Daniel Sticco

Un nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central arrojó resultados tranquilizadores para los funcionarios del Gobierno, porque luego de una tasa de inflación que se había reducido a 1,3%, el consenso presupuestó una aceleración a 1,6% para junio, y tras la consolidación de la escalada del dólar desde mayo hasta hoy en alrededor de un 8%, poco más de medio centenar de economistas estimó que en julio la variación del IPC se ubicará en torno a 1,5 por ciento.

Se sabe que julio es un mes con marcada estacionalidad, principalmente por la suba de los precios y tarifas de los servicios del turismo y actividades de entretenimiento, pero que agregó el condimento de una sorpresiva alza de los combustibles, más otros ajustes esperados en servicios privados, como la medicina prepaga; y la derivación de una nueva suba del dólar, aunque se mantiene muy rezagada respecto de la inflación del 12% acumulada desde el inicio del año.

El Banco Central comunicó que “los participantes del REM mantuvieron prácticamente estables sus pronósticos mensuales de inflación del nivel general del IPC-GBA, en torno a 1,5%, y la proyección para 2017 (21,6%), mientras que la inflación esperada para los próximos 12 meses cayó de 17,4% en la encuesta de mayo a 17,1% en junio”, pese a que al momento del sondeo los respondentes tenían presente la escalada del dólar de $15,70 a fines de abril hasta $16,75 al cierre de junio, un 7 por ciento.

No sólo eso, los técnicos del Banco Central destacan que “las expectativas de inflación minorista correspondientes al IPC GBA nivel general que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) sugieren que continuará la trayectoria desinflacionaria de la economía en el año actual y los próximos dos años”.

Sin embargo, en privado, muchos de los economistas que informan sus pronósticos a la autoridad monetaria no se muestran tan contundentes en sus apreciaciones y alertan que por la conjunción de factores estacionales, más las autorizaciones de suba de precios de bienes y servicios regulados, más los efectos del aumento de la cantidad de dinero en poder del público, y el despertar del dólar, la inflación de julio podría acentuarse hasta un 2 por ciento.

Cabe acotar que a partir del corriente mes, con los datos de junio, el Indec comenzará a difundir su medición de la inflación núcleo del IPC Nacional, la cual no sólo excluye la volatilidad de aquellos bienes y servicios que tienen un comportamiento estacional o cuyos precios están sujetos a regulación o tienen un alto componente impositivo, sino que además le resta ponderación al efecto de alzas de impacto concentrado en el Área Metropolitana del Gran Buenos Aires.

Corrección bajista del dólar

Otro resultado que arrojó el REM en la última semana de junio fue que el promedio de los 54 economistas consultados espera que el tipo de cambio nomina se estabilizará en el trimestre julio- septiembre por debajo del nivel de cierre actual, en un rango de $16,30 a $16,90 por unidad.

El REM arrojó una cotización del dólar para fin de año por debajo de 18 pesos
Mientras que después de las elecciones legislativas de octubre proyectan un movimiento moderado, con un cierre a fin del año por debajo de 18 pesos.

En términos de actividad, las expectativas determinaron que: “El crecimiento económico esperado para 2017 se elevó desde 2,6% hasta
2,7 por ciento”.