En medio de una singular corrida contra las Lebac por parte de inversores extranjeros, pero también se habría sumado locales, que se resisten a ser contribuyentes del Impuesto a la Renta Financiera, y la contrapartida en singular aumento de la compra de dólares, los principales analistas de mercado dieron a la autoridad monetaria sus pronósticos actualizados para lo que resta del año y los dos próximos sobre inflación, tipo de cambio, tasa de interés y déficit fiscal, principalmente.

Los datos muestran un parcial deterioro de las expectativas, en particular en materia de inflación, seguramente influidos por el impacto superior al que esperaban originalmente de la nueva ronda de ajuste de tarifas, y se alinearon con las previsiones que en el informe de abril había publicitado el Fondo Monetario Internacional, saltó de 20,3% a 22% anual.

Pero como en enero, luego del sorpresivo cambio de las metas de inflación en la Casa Rosada, con el aval del presidente del Banco Central, nuevamente se redujo la participación de los analistas que compartieron sus estimaciones de las principales variables macroeconómicas para el resto del mandato del Gobierno de Cambiemos, ahora pasó de 54 a 47 consultores, bancos de inversión y centros académicos, mientras que entonces se había limitado a 19 analistas.

“Los resultados del REM indicaron un aumento en las expectativas de inflación, manteniendo de todas formas el pronóstico de un sendero de inflación a la baja. Para 2018 la inflación proyectada (nivel general) subió a 22,0% i.a. (1,7 p.p. más que el mes anterior), al tiempo que la inflación núcleo esperada aumentó 1,7 p.p. hasta 19,8% i.a., consistente con una suba de la proyección anual implícita de regulados”, sintetizaron los técnicos del Banco Central.

Pronósticos desactualizados

El resto de las proyecciones macroeconómicas prácticamente no acusaron modificaciones, fenómeno que se asocia a la entrega de los datos a los movimientos de tasas y del dólar que se inició al comienzo de la última semana, y que nadie se atreve a presupuestar si seguirá en el sendero ascendente, se estabilizarán o retrocederá a niveles previos a la corrida contra las Lebac.

Todo dependerá de las próximas decisiones de política macroeconómica, o no; si sólo seguirá actuando el Banco Central con sus acotados instrumentos de política monetaria; o si será acompañada con acciones complementarias de Hacienda y de Finanzas.

Pero ya ni analistas ni responsables de finanzas y de presupuestos de las empresas confían en que el tipo de cambio se ubicará a fin de año en $22,6 por unidad como estimó ahora el consenso del mercado.