La economía argentina se debilita día a día, muy lejos de la percepción que suelen manifestar altos funcionarios, desde Economía, Desarrollo Productivo y Trabajo, hasta el Banco Central, como se manifiesta en el creciente control de cambios y mayores limitaciones a las autorizaciones de compra de divisas por parte de sectores de la producción que las necesitan para cursar la adquisición de insumos, partes y equipos claves para el desarrollo de sus actividades, muchas de las cuales son generadoras netas de divisas a través de la posterior exportación de productos de uso intermedio y de consumo final en el resto del mundo.

Y también se expresa en el sostenido aumento de la emisión de pesos para financiar el exceso de gastos de la Administración Central, pese al destacado desempeño de la recaudación tributaria en los últimos 13 meses, a un ritmo muy superior al de la tasa de inflación e incluso en valores reales mayor al de la reactivación de la economía.

De ahí el subibaja que se observa en el Estimador Mensual de Actividad Económica del Indec, como en la débil recuperación del empleo, muy concentrado en las incorporaciones en las administraciones nacional, provincial y municipal, y en el cuentapropismo, principalmente en condición de monotributistas por parte de quienes pierden su puesto como asalariado, como de aquellos que naturalmente se incorporan al mercado laboral cada año pero que no logran el objetivo de sumarse al segmento asalariado.

Frente a ese escenario, Infobae entrevistó a Orlando Ferreres para conocer su visión sobre el presente, y en particular sus expectativas para los próximos dos años.

 ¿Es sostenible la economía en el Estado actual de alta inflación, agotamiento de la recuperación del PBI, elevados índices de pobreza, estancamiento del empleo, y un Banco Central que no tiene empacho en emitir para financiar al Tesoro, pese al destacado aumento de la recaudación de impuestos?

— Con la muy alta inflación que deteriora todas las variables en términos reales, especialmente del salario en moneda constante, con un PBI agotado en su recuperación, con elevados índices de pobreza que deterioran toda imagen de futuro, con estancamiento del empleo, que frena muchas expectativas de expansión de la actividad y con un Banco Central que no ha tenido límites en la capacidad de financiar al Tesoro Nacional, aunque éste tenga mucha más recaudación por la ampliación del cobro de impuestos de la AFIP, las perspectivas de Argentina no son lo que todos estábamos esperando del gobierno. Creo que esto fue notorio en los resultados de las PASO, que dieron una caída muy fuerte de los votos a favor del gobierno, que se encontró perdido después de comprobar la realidad de las elecciones he hizo un cambio de ministros. Este cambio no brindó grandes perspectivas de mejora, pero al menos puso en marcha un proceso de funcionamiento político que estaba paralizado.

— ¿Cómo estima las ganancias el Banco Central que con menos reservas en divisas que en gobiernos anteriores y que se valorizan en pesos menos que la tasa de interés que devengan las Leliq y Pases, para poder transferirle al Tesoro entre 5 y 8 veces más que en años previos?

— El Gobierno ha incrementado a un nivel menor que el de la inflación el tipo de cambio, el que se encuentra con brechas muy grandes del 85% entre el dólar oficial y el libre, que hacen difícil poder obtener las ganancias del Banco Central por diferencia de devaluación. Por eso se estima que inclusive inmediatamente después de las elecciones de diputados, senadores y gobernadores, que son el 14 de noviembre de 2021, haya una devaluación importante entre ese mes y diciembre de este año, para poder disponer de las ganancias cambiarias que permitirían enviar dinero al Tesoro dentro del presente ejercicio.

 ¿Es para inquietarse por el sostenido aumento de las Leliq y Pases, el cual en conjunto ya supera el valor de las reservas en divisas? ¿Qué cabe esperar?

— En 2022 el BCRA tendrá que entregar mucho más dinero al Tesoro que en este año: se calcula que entre 5 y 8 veces más que en años anteriores, con lo cual las perspectivas se presentan desfavorables. Por otro lado, las tasas que devengan las Leliq (Letras de Liquidez) y Pases Pasivos son menores que las tasas de refinanciamiento de las deudas públicas, con lo cual se produce un funcionamiento muy difícil de seguir en el tiempo, que hará dificultosa su continuidad en 2022. Además, el incremento de las Leliq y Pases es mayor que el crecimiento de las reservas expresadas en pesos, con lo cual se ve allí una nueva dificultad para poder continuar con la misma política.

 ¿Qué lectura hizo de la presentación del Proyecto de Ley de Nacionalización de los depósitos por parte del diputado oficialista José Luis Martiarena? ¿Puede leerse esa iniciativa que calificó de “disparate” como un “globo de ensayo” en busca de una “caja”, como en 2008 fue la expropiación de los ahorros en las AFJP, tras agotarse la fuente de recursos del BCRA y la vocación de avanzar sobre la regulación de la economía, como con el cambio de la Ley de Alquileres, y en la semana que pasó con la imposición a los bancos que destinen el 7,5% de los depósitos privados al crédito a la “inversión productiva para Mipyme y sectores provinciales claves?

— Evidentemente puede ser un globo de ensayo, pero la impresión que causa es muy mala frente a una posición que ya un 70% de esos depósitos son utilizados por las autoridades competentes para financiar los altos volúmenes de Leliq y pases que se auto toma el Central. Se buscaría poder tener una caja como la de las expropiaciones de las AFJP en 2008, aunque la situación actual es muy distinta por ya usarse esos fondos para fines de financiamiento del déficit “cuasi fiscal” que son similares a los intereses de Leliq y Pases, cerca del 3% del PBI del año. También se ve a este tipo de medidas como de mayor control del sector público sobre la economía, como aquella que indica que deben destinar los bancos financiamiento de hasta 7,5% para inversiones de las Mipymes y sectores provinciales claves o la Ley de Alquileres que encareció el costo de las locaciones a los que necesitan rentar una vivienda. Los resultados son los contrarios a los esperados por las medidas.

 ¿Es evitable en poco tiempo una mega devaluación, frente a la distorsión de precios relativos, atraso de las tarifas, agotamiento de las reservas líquidas propias de libre disponibilidad por parte del BCRA, y severo deterioro de la productividad laboral?

 Frente a una devaluación mensual por debajo de los índices de inflación, cierta pérdida de reservas, brecha alta entre el dólar libre y el oficial, es posible que haya una devaluación importante después de las elecciones, pero no espero que se llegue a una “megadevaluación”, sino a correcciones mensuales importantes, que van a significar un nuevo arrastre de la inflación de cada mes. Estas devaluaciones podrían ser de hasta 5% a 6% por mes entre diciembre y los primeros meses de 2022, para después normalizarse. Aunque la inflación del año que viene sería similar a la de este año, alrededor del 50% anual.

“La inflación del año que viene sería similar a la de este año, alrededor del 50% anual”

 Hay quienes asemejan la situación actual a la que se transitó a la mitad del gobierno de Raúl Alfonsín y que por no hacer las recomendaciones del equipo económico derivó en la hiperinflación y final anticipada de la presidencia ¿Comparte esa visión?

 No creo que se dé una caída en lo que pasó con la gestión de Raúl Alfonsín que terminó en una hiperinflación hacia 1989, pero la situación resulta muy parecida en muchos aspectos, aunque creo que mientras esté el actual ministro de Economía, Martín Guzmán, que goza de cierto prestigio académico internacional, es difícil pensar en esa alternativa como real en sus consecuencias.

 Cuando lo entrevisté a comienzos del año dijo: “Hace falta inversión para ponerle límite a la pobreza, esperemos que el gobierno reaccione a tiempo para salvar la situación social” ¿Por qué cree que en el Gobierno nadie habla de la inversión, y se concentra sólo en el consumo, como gasto nominal?

— Si bien ya hace mucho tiempo que vengo hablando de reducir los impuestos y generar inversiones que hagan más factible la ocupación de la población y su salida de la pobreza, en realidad muy pocos dentro del gobierno hablan de este tema como un factor fundamental. Es aún peor, pues los impuestos fueron aumentados y las medidas para favorecer el consumo inmediato fueron aplicada sin lograr un resultado significativo en materia de pobreza, la que se mantuvo por encima del 40% de la población.

“Los impuestos fueron aumentados y las medidas para favorecer el consumo inmediato fueron aplicada sin lograr un resultado significativo en materia de pobreza”

 ¿Cómo imagina la economía en los próximos dos años?

 La economía de los próximos 2 años será muy difícil, por el mal momento que estamos atravesando actualmente y la falta de perspectiva para el país que va tomando el gobierno en las diferentes medidas aplicadas, que van en realidad en contra de lo que un economista acostumbrado a prever la realidad puede establecer. Eso no significa que vamos a encontrarnos con una maxidevaluación e hiperinflación, pero si con 2 años de brechas cambiarias elevadas, con inflación alta, con crecimiento económico bajo y con salarios reales que no van a crecer mayormente. En realidad, el salario real depende de la productividad del trabajo y esta está estancada desde 2004 hasta ahora con sus oscilaciones circunstanciales. Para que la productividad crezca no hay más remedio que invertir mucho y eso es lo que no está ocurriendo.

“Veo 2 años de brechas cambiarias elevadas, con inflación alta, con crecimiento económico bajo y con salarios reales que no van a crecer mayormente”

 En las PASO una mayor parte del electorado no sólo se inclinó por referentes de la ortodoxia económica que seguramente se incorporarán al Congreso el próximo 10 de diciembre, sino que además dejó ver que ya no es tan propenso a las políticas populistas ¿Cree que ese cambio se trasladará a la dirigencia política que siempre se ha resistido a los programas de ajuste, no sólo fiscal, sino también de los precios relativos que suelen afectar a los bolsillos de los sectores medios y altos de la sociedad?

— Los resultados de las Internas (PASO) mostraron un país que parece haber cambiado y que está más preparado para realizar grandes ajustes de la economía, como los que se realizaron en Argentina de 1989 en adelante y que después fracasaron en sus resultados pero que dieron 10 años de perspectiva de país interesante, dispuesto a recibir inversiones de diferentes partes del mundo, cosa que ahora no está ocurriendo. Podría ser que los nuevos representantes de la gente estén más propensos a efectuar los cambios estructurales que el país necesita para ocupar a la mayor cantidad de gente y dar una perspectiva de adecuada para nuestros hijos y nietos, que es lo que estamos necesitando.