El Gobierno parece empantanarse cada vez en un callejón sin salida, con medidas y acciones que se alejan de las que necesita el país para poner fin a un largo ciclo de decadencia de la actividad y del empleo, al no generar las condiciones básicas para recrear el clima de negocios, en un mundo que comienza a reordenarse, luego de más de un año con políticas expansivas de emisión monetaria para paliar los efectos de la crisis sanitaria.

La creciente propensión a imponer más regulaciones de precios, primeros a los alimentos, y en la última semana comenzar a analizar a hacerlo extensivo a los medicamentos, los cuales ya estaban en muchos casos limitado a través de los Precios Cuidados, junto al control de cambios y del comercio exterior, y los valores de las tarifas públicas, entre muchos otros, sólo han conducido a profundizar la incertidumbre y elevar la precariedad laboral.

Ante ese cuadro, mientras la inflación parece afirmarse en un rango más cercano al 60% al año que al 29% que se estableció en el Presupuesto 2021 Infobae entrevistó al economista y ex secretario de Comercio, Pablo Challú, quien destacó sobre la política de congelamiento de precios sin la sustentabilidad de un plan económico coherente y creíble: “Se hace difícil que se cumpla sin conflictos derivados de controles amplios y posiblemente excesivos. Pero, aún si se logra un cierto cumplimiento de la norma, ello no estará exento de conflictos aún mayores que los que se intenta subsanar”.

_ ¿Cómo ve la economía hoy?

_ El país está sufriendo una grave crisis que se va profundizando día a día. Crisis que se inició en los dos últimos años del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, se agravó a límites insospechados en el gobierno de Mauricio Macri y continuó agravándose aún más por los errores, la inacción y las demoras en las que incurre a diario el gobierno de Alberto Fernández. Agrava aún más el panorama el hecho de que no existen expectativas favorables a la solución de la crisis, así que los escenarios futuros no son para nada auspiciosos.

_ ¿El avance de la denominada variante Delta del Covi-19 constituye una amenaza para la economía argentina?

_ Sería un grave error descuidar o ignorar posibles agravamientos de la situación sanitaria, sin embargo, lo que puede hacerle mucho daño a la economía son las medidas que se tomen para enfrentar ese eventual agravamiento, sobre todo si el Gobierno repite lo que intentó al comienzo de la pandemia, es decir, implementar políticas sesgadas para atender exclusivamente al objetivo sanitario. El arte de gobernar consiste en la búsqueda continua de optimizar objetivos públicos contrapuestos de igual o similar jerarquía, cuestión en la que el Gobierno falló al enfrentar la pandemia con los costos económicos y de todo tipo que ya conocemos.

“El arte de gobernar consiste en la búsqueda continua de optimizar objetivos públicos contrapuestos de igual o similar jerarquía, cuestión en la que el Gobierno falló al enfrentar la pandemia con los costos económicos y de todo tipo que ya conocemos”

_ Cómo ex secretario de Comercio y también conocedor de la industria y el comercio local ¿Qué opina del congelamiento muy selectivo de precios hasta el 7 de enero?

_ La política de congelamiento de precios, al estar planteada sin formar parte de un Plan Económico coherente y creíble, y al no haberse anunciado como medida extrema en espera de un plan de este tipo, ha perdido credibilidad y consenso, así que se hace difícil que se cumpla sin conflictos derivados de controles amplios y posiblemente excesivos. Pero, aún si se logra un cierto cumplimiento de la norma, ello no estará exento de conflictos aún mayores que los que se intenta subsanar. Estos conflictos devienen, por un lado, de lo que es propio del congelamiento y, por otro, de los errores de implementación en que se ha incurrido. En lo que es propio, la insuficiencia de oferta o el desabastecimiento es prácticamente inevitable: aun cuando las empresas afectadas mantengan su producción, ello no alcanzará para satisfacer una demanda incrementada por la diferencia de precios frente a aquellos productos que mantienen sus precios libres.

Asimismo, las diferencias geográficas y dentro del propio sector al haber productos similares con y sin congelamiento, es decir, empresas afectadas y otras no, creará conflictos entre distritos y empresas.

Al mismo tiempo, al haberse congelado sólo los precios finales sin haberse considerado las cadenas de valor (los insumos), podría hacer más precaria la economía de las empresas controladas. También al no haberse fijado los márgenes de comercialización se crearán conflictos entre los sectores de la cadena de valor.

En síntesis, una política poco creíble y con serios defectos de implementación que crearán conflictos en su cumplimiento y generará condiciones propicias al desabastecimiento, generando expectativas desestabilizadoras respecto al día después del término de la medida.

_ ¿Y del control de cambios, no sólo para operaciones financieras, sino en particular para el comercio exterior argentino?

_ Lo que estamos viendo en el mercado cambiario es mucho más que un control de cambios, que en ocasiones podría ser aconsejable implementar. En cambio, en la actualidad, el exceso de regulaciones que se verifica en ese circuito, que pretende atacar los efectos de una incrementada y en aumento demanda de divisas sin preguntarse siquiera sobre las causas que la generan, lo único que está logrando es agravar la situación creando expectativas de un cierre traumático de la misma. Esto no sólo afecta el normal desarrollo de las operaciones financieras sino también de las operaciones comerciales, convirtiéndose en motivo de especulación y de importante traba para el normal funcionamiento de la economía.

_ Cuando lo entrevisté en mayo sostenía que el ancla cambiaria y el congelamiento de tarifas de los servicios públicos “no sólo no controlan, sino que impulsan las expectativas de inflación”. El tiempo rápidamente le dio la razón, pero el Gobierno insiste y profundiza ese camino ¿Qué opina?

Es que el problema del Gobierno es mucho más profundo que una simple equivocación de políticas: hay todo un esquema de pensamiento que ha entrado en crisis. El Presidente se ha definido como social demócrata y post modernista, así como la mayoría de su Gabinete y estas dos corrientes sólo aportan confusión y equivocaciones a la hora de enfrentar y encontrar soluciones a la crisis económica. Aún la invocación de la Justicia Social, objetivo plenamente justificable, pierde eficacia cuando se torna el único objetivo de la acción de Gobierno; aún más, cuando se lo toma en forma excluyente justificando cualquier tipo de medidas se convierte en impedimento para lograrla, tal como lo demuestra la situación actual.

Incluso, una cierta comprensión de la situación internacional, que es lo que puede aportar el ministro de Economía Martín Guzmán como discípulo de Joseph Stiglitz, no representa una contribución apreciable para el núcleo de las políticas nacionales que nuestro país requiere. O sea, el Gobierno continuará incurriendo en los mismos errores que han agravado la situación a menos que cambie drásticamente sus enfoques de base.

“El Gobierno continuará incurriendo en los mismos errores que han agravado la situación a menos que cambie drásticamente sus enfoques de base”

_ ¿Las políticas públicas deben estar orientadas en exclusiva a la supuesta defensa de los consumidores, a los que los funcionarios suelen ver como desprotegidos, o al desarrollo inclusivo de todos los agentes económicos?

_ Existen políticas específicas de Defensa del Consumidor como la publicidad de los precios, la transparencia en las condiciones de venta y otras. Sin embargo, en términos más generales la mejor política de defensa del consumidor estriba en las políticas que impulsan la producción, la inversión y el pleno empleo productivo. De nuevo aquí impulsar la defensa del consumidor como objetivo excluyente descuidando los factores que hacen a la maximización de la producción, la inversión privada y el pleno empleo productivo, en realidad es conspirar contra el consumidor y sus derechos más elementales a tener un empleo digno y retribuciones adecuadas.

Riesgo de implosión del sistema económico

_ Los precios relativos de la economía muestran notables atrasos: cambiario para el comercio exterior, tarifas, salarios, jubilaciones y pensiones, tasas de interés para el ahorro, y cada vez más economistas sostienen que es insostenible ¿Usted qué opina?

Que la situación es realmente insostenible, no sólo por el atraso de distintas variables sino también porque el equipo económico para mantener las pseudo políticas que intenta implementar ha puesto al BCRA en una situación sumamente delicada, con muy bajas reservas líquidas y una muy alta deuda de cortísimo plazo que es casi un sucedáneo de la Base Monetaria, deuda que se realimenta y crece en forma automática. La inestabilidad de esta situación señala los peligros de una implosión del sistema y la necesidad urgente de su corrección.

_ La historia argentina, preconvertibilidad, transitó varios años con controles de cambios, elevada brecha cambiaria y tasas de inflación de dos dígitos por mes ¿Se puede repetir ese escenario, o implosionaría antes?

Como dijimos, los peligros de implosión están presentes y las posibilidades de administrar la situación, sin atacar los problemas de base, son prácticamente inexistentes. Ello es así, en primer lugar, porque se han creado mecanismos automáticos que tienden a la inestabilidad y, luego, porque las políticas que atacan los efectos de la crisis son cada vez más costosas de implementar y están prácticamente agotadas.

“Se han creado mecanismos automáticos que tienden a la inestabilidad y, luego, porque las políticas que atacan los efectos de la crisis son cada vez más costosas de implementar y están prácticamente agotadas”

_ ¿Cómo imagina que debería ser el proceso de reordenamiento de esas variables, para superar un largo período de estancamiento económico y severo deterioro del entramado social?

_ En el 2017 con Guillermo Moreno y un grupo de economistas peronistas alertábamos sobre el extraordinario agravamiento de la crisis que se estaba produciendo en el gobierno de Mauricio Macri, atribuyéndolo a los errores de concepción (doctrinarios) e instrumentales en que se estaba incurriendo. Asimismo, en el 2020, con la crisis transformada en supercrisis, ya que incluía tanto elementos sufridos en la crisis de 1989 como en la de los comienzos de los 2000, también alertábamos sobre el agravamiento por los errores tanto de concepción como instrumentales en que incurría el Gobierno de Alberto Fernández.

Con Guillermo Moreno en ambas ocasiones presentamos un Plan para enfrentar y superar la crisis. Este Plan tiene tanta vigencia hoy como la que tenía en 2017 y en 2020. En esencia se postulaba la necesidad de llevar adelante un Plan Integral que, haciendo foco en la necesidad de lograr los superávits gemelos (fiscal y externo), atacara el conjunto de problemas que presenta la economía argentina tomando como objetivos el crecimiento con justicia social y la estabilidad de precios. Constaba de más de 30 medidas a adoptar en simultáneo, pero con tres pilares: el gravar a los sectores rentísticos de la economía, impulsar la inversión privada y el empleo productivo e instrumentar una política de ingresos basada en el Acuerdo Social, con compromisos tanto del sector privado como del Gobierno para lograr el reordenamiento de los precios de la economía.

_ ¿Cuánto condiciona el escenario socioeconómico, claramente peor que los observados en crisis precedentes, incluso en la traumática del 2001, encarar un plan económico sustentable?

En realidad, están dadas las condiciones para poner en ejecución un Plan como el que hemos propuesto ya que existe una conciencia generalizada que el mantenimiento de la crisis no favorece prácticamente a nadie y que la misma terminaría agravándose aún más de continuarse con los intentos de administrarla sin atacar sus causas. Un Plan como el que hemos propuesto se basa en el consenso con la economía privada y busca favorecer el empleo productivo y los ingresos de asalariados y jubilados: en definitiva, se trata de implementar un ajuste expansivo, para lo cual están dadas las condiciones que el mismo requiere.

_ ¿Qué espera para el día después de las elecciones?

Cualquiera sea el resultado de las elecciones se acercará la hora de la verdad: pretender administrar la crisis sin atacar sus causas es aumentar fuertemente los peligros de un desbarranque definitivo de la situación, lo que nos llevaría a las puertas de la hiperinflación. La responsabilidad de enfrentar y dar solución a la crisis le corresponde al Gobierno, esperemos que la afronte en plenitud.