Un aliado clave de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en un año que comienza con un importante arrastre negativo de la recesión de 2018 es el creciente uso del dinero electrónico por parte de las empresas  y familias. El mismo, además, contribuye a erradicar la maniobras de evasión, en particular en las transacciones minoristas, donde se estima que la economía en negro en superior a 1 de cada 3 transacciones.

Así lo resaltan a menudo, tanto el titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, como más recientemente el ministro de Hacienda Nicolás  Dujovne, cuando presentó el sobrecumplimiento de las metas fiscales del último año y resaltó el fenómeno que comienza a experimentarse en la economía argentina de creciente presión tributaria creciente, y reducción de la carga tributaria a los contribuyentes.

Según el informe de Red Link “en 2018 fue récord en transacciones electrónicas finalizando el año con casi 405 millones en diciembre, un 22% en relación al mismo período anterior y un 36% más que los 297 millones de diciembre 2016”. En el promedio de los 12 meses se registraron poco más de 345 millones por mes, unas 8 por habitante en 30 días.

El denominado UDE LINK por canales se ubicó en diciembre 2018 en 95 puntos ajustado por inflación y estacionalidad, con base 100 el promedio diario de cada mes de 2017, mientras que el monto en pesos con igual base fue de 85 puntos, en ambos casos superó al índice del total de depósitos privados a la vista en el conjunto de bancos de la economía (cuenta corriente y en caja de ahorro), fue de 84,3 puntos.

Asimismo, mostró el informe privado que “se observaron récords nominales en el monto total de las operaciones, a poco más de $302.103 millones en diciembre, 40,7% superior al de un año antes, con un promedio en el ejercicio de $226 mil millones y un crecimiento de 37,1%, once puntos porcentuales más que el total de la demanda de dinero.

Semejante impulso del uso del dinero electrónico se sintetizó en el alcance de una marca máxima histórica de 32,9% del total del dinero transaccional del sector privado, depositado en el sistema financiero en su conjunto en diciembre, y una media en el año de 29,2 puntos porcentuales.

Concluye el estudio que “en un escenario desfavorable con una baja de 5,1% del saldo promedio del total de depósitos privados, en el acumulado de 2018 el uso de los canales electrónicos creció 2,9% y el índice de uso de dinero electrónico UDE LINK en  pesos apenas declinó 1,1% ajustado por inflación.

Las claras muestras de simplicidad en su uso, como la seguridad que representa circular con bajo nivel de efectivo, se estima contribuirá a sostener el crecimiento del dinero que se mueve a través de home banking, la billetera electrónica, y el cajero automático, tras haberse difundido la entrega de la tarjeta de débito a la mayor parte de los asalariados, como a la totalidad de jubilados y pensionados y y perceptores de planes sociales, como la Asignación Universal por Hijo.

Sin embargo, en una economía en recesión, y donde cada vez más operaciones habituales, como pago de expensas, vencimientos de impuestos, seguros, y servicios de telefonía e Internet, entre muchos otros, se cursan a través del débito automático en el uso de las tarjetas de créditos, el saldo disponible para pagos con dinero electrónico, desde el celular, la computadora, o desde la red de cajeros automáticos del sistema bancario.